Sábado por la noche. Estáis en la piel de Héctor:
Llego al cajero, situado en Travessera de Les Corts número 237-239, entro y veo el último modelo de cajero automático del banco. Está nuevo. Giro el pestillo de la puerta (no sea que entre un malechor) e introduzco mi tarjeta blue joven en la máquina de billetes. Aparece la pantalla de "introduzca clave de seguridad" (o como sea). Yo miro a mi alrededor, tapo un poco el teclado e introduzco mi número secreto: · · · ·
Aprieto el botón de "confirmar".
La pantalla se queda igual.
Aprieto el botón de "confirmar", otra vez.
La pantalla aún sigue igual.
Aprieto el botón de "cancelar"
La pantalla aún sigue igual.
Me pongo nervioso y resoplo.
La pantalla aún sigue igual.
"Tranquilo" pienso. Cojo el móvil llamo al número que un anuncio del banco indica y me sale la voz de una mujer. "Diga el motivo de su llamada" dice el contestador. Yo con voz firme y fuerte (como si el que estuviera al otro lado fuera sordo) digo: "problemas con el cajero". 30 segundos de hilo musical después el robot contesta:
- Le pasamos con uno de nuestros técnicos
1 segundo de hilo musical después:
- Hola, le atiende XXX, me informan de que tiene un problema con el cajero automático, ¿no?
Yo le explico todo lo que me ha pasado y la mujer me dico que no pasa nada, que reiniciarán el cajero desde allí y por defecto el cajero "escupirá" la tarjeta. "Menos mal" pienso yo.
- ¿Esto es inmediato? –le pregunto educadamente
- Tarda unos diez minutos aproximadamente
"gracias, gracias, bla bla bla". Empieza la cuenta atrás:
Minuto 1: Llega un tío al cajero. Se espera a fuera al ver que hay un tío dentro mirando a la máquina de los billetes con cara de mala leche. Yo salgo fuera y le explico mi situación. Se pira dándome las gracias, lo que no sé si tomarmelo mal o bien porque a lo mejor me lo dicho en plan "Gracias pringao, de la que me he librado".
Minuto 4: Llega una chica y entra directamente. Se me olvidó poner el pestillo después del minuto 1. Le digo que no funciona el cajero, que estoy esperando a que me devuelvan la tarjeta. Ella, como ser superior, va al cajero y apreta el botón "cancelar".
La pantalla aún sigue igual.
La chica desaparece sin decir nada. Se me vuelve a olvidar poner el pestillo.
Minuto 8. Estoy cagándome en todo.
Minuto 10: La pantalla aún sigue igual.
"Jodeeeer" pienso yo.
- Jodeeeer –repito en voz alta. "me espero 5 minutos más, sinó vuelvo a llamar.
Estoy llamando otra vez, el mismo contestador con la misma pregunta. La misma respuesta. Esta vez son 10 segundos de hilo musical. Me pasan con uno de "sus técnicos". Por la voz parece un hombre de 50 años.
- Hola, le atiende YYY, me informan de que tiene un problema con el cajero automático, ¿no?
Le informo de todo lo que me ha pasado y que es la segunda vez que llamo. El tío teclea algo y me dice que la orden está dada pero no activada. Él mismo la activa desde su ordenador. Sin que yo le pregunte, me dice que el preceso tarda unos 10 minutos. Nos damos las gracias y cuelgo.
Segunda cuenta atrás:
Minuto 1: Pongo el pestillo de seguridad de la puerta.
Minuto 2: La pantalla se vuelve negra y el ordenador se reinicia.
Minuto 3: Aparece el logo de Windows. "Claro" pienso yo.
Minuto 4-9: Diversos programas cargándose.
Minuto 10: La ranura donde se mete la tarjeta hace un ruido. "Por fin" pienso yo.
La máquina no "escupe" nada.
El cajero automático ha finalizado su reiniciación. "Ay, ay, ay…" pienso yo.
Cojo el teléfono y aprieto dos veces la tecla del teléfono verde.Eel mismo contestador con la misma pregunta. La misma respuesta. Ni cuento el tiempo del puto hilo musical. Bueno, al final sale una chica diciendo las ya famosas palabras:
- Hola, le atiende ZZZ, me informan de que tiene un problema con el cajero automático, ¿no?
Yo le explico tooooooodo y ella va y suelta:
- Claro, es que si tarda más de "x" tiempo en reiniciarse, el cajero no devuelve la tarjeta de crédito por temas de seguridad. –me dice como si yo lo tuviera que saber.
- Oiga señorita, pero yo necesito dinero ahora, tengo una taja que pillar. –Me impuse yo (y vale, lo de la taja no se lo diiiiije)
- Lo único que puedo hacer es bloquearle la tarjeta y la cuenta de manera que el martes (lunes era fiesta…) usted va a la sucursal donde se encuentra ahora y le devolverán la tarjeta activada. –dice ZZZ
Le digo que lo haga y va, y la mujer con todo el pitorreo del mundo me suelta (y no era un robot):
- Aprovecho esta ocasión para recordarle que puede conseguir la nueva tarjeta de crédito "super guay compra ahora y paga dentro de 100 años con el 1000 % de intereses" (inventado)…
Mientras ella continuava, yo apreté el botón del teléfono rojo de mi móvil.
De esta manera acabó la conversación y mi odisea de 30 minutos en el cajero.