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Paco Enlaluna



Last Updated: 12/22/2009

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Thursday, March 06, 2008 

music player
I made this music player at MyFlashFetish.com.
Tuesday, December 11, 2007 

Current mood:  curious

PICAP y su máquina de la mentira

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Estoy cansado de coleccionar promesas de aire en sillones de cuero negro, de hacer grabaciones millonarias que luego acaban en un cajón de madera entre restos de polvo (generalmente blanco). Mi tiempo, como el vuestro, vale mucho y estoy alto de que me lo roben con palabras dulces. Los que todavía no conocen la historia les puede resultar como mínimo anecdótico saber que grabé un disco en Madrid que costó 9 millones de las antiguas pelas y que nunca llegó a salir ni del estudio. Fue entonces cuando decidí volver a Tarragona y grabar un disco idéntico que acabó llamándose Historias del hueco alegre, título que recuerda un rinconcito de París, ajeno a contratos y negocios, donde solíamos reunirnos a bailar y a beber amigos de todo el mundo. Desde entonces la auto-producción ha sido mi camino. Un día me pregunté de forma honesta si me sentía lleno con lo que hacía (al margen de lucecitas de colores, egos, etc.)  y si la respuesta del público era lo suficientemente sincera y masiva como para entender que lo que hago vale la pena, aporta algo. La respuesta sincera fue un sí en los dos casos. Entonces revisé mis naves, organicé mi empresa. Y todo por pura necesidad, por coherencia, no porque tenga madera ni vocación de empresario (soy un desastre en ese sentido).

El caso es que hoy, después de algún tiempo, me reconcilio con el mercado e invito a mi concierto del jueves a muy poquitas compañías, a las que yo creo que trabajan de forma honesta defendiendo productos de calidad. En Barcelona concretamente son dos o tres (la mayoría están en Madrid). Entre ellas está Picap. Entro en su página, ya que no conozco a nadie personalmente de la compañía, y me encuentro con que me piden que pague pasta para meter mis canciones en una máquina que calcula el éxito que tendrá mi canción cuando salga al mercado. Si la canción saca más de un 7,3 Picap la escuchará entonces con mucha atención para un posible contrato. Y yo les digo a los de Picap: si os envío una foto de mis partes íntimas, ¿se puede meter en una máquina y averiguar qué éxito social y sexual podría tener en Salou el verano que viene?. ¿Qué pasa, que no vendéis discos con la piratería y tenéis que sacarle la pasta a un tipo que ha invertido cientos de horas en componer y el sueldo de dos meses en grabar una maqueta?. Grupos, cantautores, artistas varios, etc., si valoráis la opinión de alguien que lleva muchos años moviéndose en la difícil tarea de llenar el alma y la nevera al mismo tiempo, no dejéis que ninguna máquina de mierda valore el posible éxito de una composición. Esto es una cuestión de vísceras, de colores, de magia. Y eso no lo calcula ninguna máquina. Tampoco se fabrica ningún artista en los platós dorados de telecinco. Hay que tragar, como el Cid, "polvo, sudor y hierro", llorar, crecer, reír, hablar, leer, oír, sentir. Siempre ha habido caras bonitas y discos vacíos en los primeros puestos listas de venta, y eso está bien porque cubren un espacio necesario. El problema es que la proporción de los que hoy vendemos decencia es demasiado pequeña. Hay muy pocos Fitos, Rubiales, Sabinas, muy pocos Lichis, muy pocos Chambao en comparación con el ejercito aplastante de Chayanes (por muy buenos que estén) y sus imitadores.

Señores de Picap. Si la Macarena es la canción que revienta las turbinas de vuestra máquina de éxitos yo prefiero seguir filtrando mis temas por mi máquina de la verdad y tocando para 20 personas en el Astrolabi de Barcelona. Es una vergüenza que buena parte de los discos de la producción musical de Catalunya lleve vuestro sello en la contraportada.

Desatentamente

paco enlaluna
Thursday, December 06, 2007 
WWW.PACOENLALUNA.NET
Monday, September 24, 2007 
A punto de comenzar la promoción de su último disco, El país sin maravillas, paco enlaluna se encuentra grabando el videoclip del single que lleva el mismo título. Después de barajar varias localizaciones y de grabar un video promocional en Berlín, Paco y Contractart (productora del rodaje) se deciden por trabajar aquí en su ciudad, Tarragona. El cantautor ha manifestado en diferentes ocasiones que "al margen del cariño especial que siento por mi ciudad es igualmente cierto que aquí es muy fácil trabajar. Todos los profesionales nos conocemos, sabemos de qué pie cojea o con qué mano vuela cada uno. Además es fácil desplazarse y es una ciudad rica en contrastes, con mar, montaña y todo tipo de paisajes e interiores".


El lugar elegido para el rodaje ha sido la cocina de un bar de comida cubana y música en directo llamado Son & Deli, un local donde el cantautor ha actuado y en el cual volverá a cantar en próximamente. Por muy extraño que parezca el local se encuentra en el puerto deportivo, un rincón íntimo y acogedor justo en medio de la "marcha" frenética que suele tener lugar en esa zona.


Poco ha querido desvelar el cantautor sobre el video pero sabemos que lo veremos vestido de cocinero. Los músicos habituales, Nando, Toni y Rafa, han tenido que disfrazarse de regidores de programa televisivo y de algún que otro extraño personaje. El productor del disco y batería, Joanet Blázquez, no se ha librado del show y parece que, entre otras cosas, lo veremos vestido de torero.


El videoclip será estrenado en breve en la misma sala donde se rodó.


Tuesday, April 10, 2007 

El concierto del día 12 en la Vaque con El sobrino del diablo está suspendido. Por lo visto un par de vecinos (en una calle donde deben vivir unos 1000) han presionado con denuncias y provocado que se suspendan los conciertos en un par de meses. Es extraño porque la Vaquería es un local poco ruidoso, con buen ambiente y todo en regla. Como siempre, la eterna lucha entre los que quieren ver la tele tranquilamente y los que quieren que en la ciudad haya vida más allá de las paredes del salón. Lo curioso es que a pesar de ser muchísimos menos siempre ganan los que quieren ver la tele. Acaban cerrando las salas y convirtiendo las ciudades en asépticos y silenciosos cementerios culturales.

En poco tiempo en Tarragona han cerrado o suspendido la programación de tres locales cuyos dueños apostaron, a pesar de las dificultades y el poco beneficio económico (creedme), por una programación estable y de calidad: El Cau, El Cero, La Vaquería.

Friday, January 19, 2007 

Teníamos veinte años, un Nissan Patrol viejo, guitarras y una batería. Nos fuimos a Tenerife a comernos la isla y la isla nos zampó sólo vernos. El Teide se reía desde su escenario de lava mientras nosotros sudábamos arena tocando en hoteluchos para pagar el alquiler de la casa que no teníamos. Uno se volvió a los 4 meses, otro a los 8, y otro a los 4 años. Yo pasé allí dos otoños. Desde entonces he ido prorrogando el momento de volver a la isla y enfrentarme a aquel adolescente de pelo largo y lágrima fácil. Al final, aprovechando que Ester y unos amigos iban para allá, compré el dichoso billete. Acabé el concierto de Zacarías e Iberia tuvo el detalle de hacerme volar a las 7 de la mañana (sí, no pude dormir). Por el azar, las ganas de comunicarnos y mis enormes ojeras la azafata acabó sabiendo que era músico. Me invitó a un vaso de agua y yo la invité a una maqueta del nuevo disco. Al cabo de unos minutos venía a decirme que el piloto quería conocerme y la acompañé a cabina. Allí me encontré con que el que pilotaba aquel gigante no sólo era el comandante Pablo Pelaez sino todo un compositor e intérprete de música clásica. Paradójicamente en el aire es un tipo con los pies en el suelo, templado, que aterrizó toneladas de hierro y almas con la facilidad y la exactitud con la que hacemos una llamada de teléfono. En el suelo, sin embargo, por lo poco que pude oír en un Ipod, su sensibilidad, su fragilidad, su capacidad de volar en definitiva, son infinitas. Pablo Pelaez es un clásico del siglo XXI. Podemos escuchar a Chopin, a Barbieri, a Bach y emocionarnos, pero escuchar a Pablo es conmoverse por partida doble porque es gozar de la intensidad de la música clásica pero a través de una obra viva, que palpita y crece, la obra de un compositor que pisa el mismo asfalto que pisamos, que recoge las mismas sensaciones que olvidamos.

Descendimos a Los Rodeos con viento, sol, y voces enlatadas. Se despidió de mí el comandante de las siete octavas con la misma dosis de modestia y elegancia que había derrochado durante todo el vuelo. 

Pasé unos días en la isla descubriendo que la nostalgia no era tanta y la alegría mucha. Fui a encontrarme con mi pasado tinerfeño pero mi pasado había volado. Acabé tomando cañas con un  amigo escultor de Gran Canaria, Claudio Marrero, y mi hermano Carlos Montesinos. Él sí es de Tenerife pero nos habíamos conocido en París. A la vuelta de la isla entré en la página de Pablo Pelaez, le robé todo lo descargable y confirmé que a ras del suelo su música contiene la misma poesía que a 20.000 pies.  Darío Grandinetti buscaba en el Lado oscuro del corazón a la mujer que supiera volar. Quien quiera conocer a uno de los hombres que mejor sabe volar, así en la tierra como en el cielo, que no deje de clicar en:

www.gotasdeltiempo.org

Friday, January 19, 2007 

Por uno de esos pactos que no se hacen pero se cumplen ese día no me tocaba elegir película en el cine. Protesté e intenté sobornarla pagando el chino cuando me dijo

"vamos a ver Cándida". Persuasión imposible. En diez minutos estábamos en la cola más heterogénea que he visto nunca esperando ver al angelito de las patas gordas. "Pero si te a ti te gusta Gomaespuma" – intentó convencerme. "Sí, pero esta peli me suena a reality sobre mujer mayor y entradita en carnes que la sacan haciendo cosas atrevidas como jugar al béisbol". Al salir del cine tuve que tragarme mi crítica cinematográfica barata, bate de béisbol incluido. Porque Cándida vale la pena. Porque Cándida es, entre otras cosas, una radiografía tragicómica de ciertos pedazos de nuestro "primer mundo". Porque Cándida nos hace reír, pensar y crecer. En la sociedad del bienestar, con la nevera repleta y la caña con boquerones en el bar de abajo, hemos perdido la costumbre ancestral de la lucha por la supervivencia. Con la barriga llena inventamos problemas fantasmas, nudos psicológicos, banderas afiladas. Cándida, por el contrario, ha luchado prácticamente desde que nació. Carece de esos lastres, no le alcanza para comprar su tristeza. Por eso luce una sonrisa eterna y una mente lúcida, receptiva a la pequeña hermosura cotidiana. Cándida es un Quijote con fregona y lengua propia, cautivado por el ideal de una vida bucólica, armado con una honradez a prueba de billetes olvidados, que disfraza a sus hijos perdidos de dulcineas traviesas, que lucha contra los molinos de la miseria material y humana. Al final la realidad y el amor la devuelven a su barrio pobre madrileño pero en el camino ya ha contagiado a todo el mundo de locura dulce.

 

Después de ver esta película que ni siquiera elegí, pensé que en algunas cosas sería bueno ser menos Paco y más Cándida. Y esa es, en definitiva, una de las posibles cualidades del arte: abrirnos, enfrentarnos a nuestras entrañas, crecer. Y eso es lo que ha hecho Guillermo Fesser en su ópera prima. Y es justamente eso lo que hacen cada tarde Gomespuma disfrazando la sensibilidad de humor, demostrando que de la risa al compromiso hay un camino tan sencillo y necesario como la mirada cálida de Cándida. 

 

Id a verla.
Sunday, January 07, 2007 
Es domingo 7 de enero de 2007 por la tarde. Son las 6,30. Llevamos desde ayer intentando comprimir un vídeo, llamando a programadores de salas, diseñando carteles para los conciertos de Francia, cambiando las cuerdas a la guitarra, grabando cds para el guitarrista nuevo (Rafa está en Irlanda), repasando el inglés para hacerme entender un poquito en los conciertos de Europa, etc. Para el que todavía crea que "los músicos no trabajan" le invito a pasar un día conmigo. Este trabajo es un 50% de burocracia, 20% de ensayos, 29% de composición en soledad y un pequeño 1% de tensión-liberación encima de un escenario. Si hiciera ese cálculo con frialdad dejaría de ser músico. Si todo fuera una cuestión de cálculo tendría que aceptar que mi trabajo no me gusta. Si todo fuera una cuestión de gustos tendría que recalcular variables y cambiar de rumbo. Pero un día llega una persona y te dice que ha pasado unos días difíciles y que ha utilizado tu disco como terapia agridulce, que ha sentido una complicidad silenciosa, que se ha reído con alguna expresión, que la soledad de sus "macarrones con tomate" ha sido una soledad compartida. Otro día llega otro amigo y me dice que se pone mi segundo disco para follar (una canción concreta que no pienso reproducir para no daros ideas). Otro día otro amigo me da las gracias por una canción que en realidad no estaba dedicada a él. Y yo primero pongo cara de sorprendido pero luego asiento pensando que total, en realidad podría haber estado dedicada a él, porque el arte es un elemento en movimiento constante, con cientos de interpretaciones y caminos que elegimos a nuestro antojo. Y después de encontrarme a esas personas o de encontrarme a mí mismo en medio de algún párrafo, me doy cuenta de que ya nada tiene que ver aquí el cálculo ni los tantos por ciento ni lo que en realidad me gusta o no.  La única razón es que, me guste o no, para seguir sintiéndome honesto, después de haber encontrado una fórmula, un estilo, tengo que seguir traduciendo emociones, contagiando de ficción la realidad, buscando complicidades. Por eso mañana me levantaré y volveré a comprimir videos, llamar a programadores, diseñar carteles, cambiar cuerdas, grabar discos y tantos otros trabajos que en teoría no me gustan, trabajos a veces pesados y siempre necesarios, como eslabones grises de una cadena que acaba llevando mis miedos a tus miedos, tus versos a mis cuerdas, mis juegos a tu patio.
Sunday, November 12, 2006 

Un día una cantante de un programa que empieza por O y acaba por T me dijo llorando en un camerino: "es que no me distribuyen bien los discos y no vendo". Y yo estuve a punto de decirle: "Llora por cosas más importantes. Tienes ahí fuera más de 2000 personas esperando verte, niñas que proyectan parte de sus sueños sobre ti, 90 privilegiados minutos de escenario para transmitir cosas al tiempo que sientes una emoción indescriptible. Eso es lo importante. Lo demás son lucecitas de colores, show business." Pero al final le dije: "sí, está chungo esto de la distribución".

 

No hay excusa que valga. Nada de "es que cierran las salas de conciertos", es que "me piratean los discos", etc. Claro que cierran los bares de conciertos. Los ayuntamientos prefieren mantener el silencio de los hogares de sus votantes para que a partir de las 22 h. éstos puedan ver tranquilamente la tele. Los que apagamos la cajita tonta, bajamos a la calle y buscamos cultura viva a veces nos olvidamos de votar o votamos en la dirección "equivocada". Claro que se piratean los discos. Después de pagar entre otras cosas 1000 euros de alquiler o de hipoteca nos queda para comprar algunos pocos discos que nos gustan (que tampoco son baratos). Los demás van cayendo del emule.

 

Por eso por encima de todas las excusas, de todas las trampas, vamos a salir a la calle con guitarras, historias, coherencia, trabajo. Porque lo demás son luces de colores, cantantes de laboratorio, marionetas, cultura teledirigida. Porque el mundo es mejor cuando se canta sobre él, cuando se escribe sobre él, cuando se pinta sobre él, cuando sobre él se baila.

 

Pirateadme, criticadme, escuchadme en mp3, pero no dejéis de asomaros a las puertas de los bares en los que suena música en directo. Dad una oportunidad a cualquier loco que a pesar de las excusas y las trampas se atreve a trabajar duro, a buscar complicidades, a gritar ARTE.