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Banda de Turistas



Last Updated: 11/12/2009

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November 2, 2009 - Monday 
Atención México y Estados Unidos: Ya está a la venta online el primer álbum de Banda de Turistas: "Mágico Corazón Radiofónico"

Se puede comprar haciendo clic acá:
October 14, 2009 - Wednesday 

Category: Music

Misma forma, distinto contenido.

A dos años de su debut, Banda  de  Turistas sigue
aferrándose a la canción pero explora nuevos
terrenos con El  Retorno, un disco brillante,
nocturno y sofisticado.


Sin repetir y sin soplar, datos que se mencionaron sobre Banda de Turistas en la época de Mágico Corazón Radiofónico (07), su disco debut: que tenían menos de veinte años, que Jarvis Cocker los había elegido para abrir uno de sus shows en Buenos Aires, que Mario Caldato Jr –productor de Beastie Boys y Super Furry Animals, entre muchos otros había aceptado trabajar con ellos por monedas (en dólares, pero monedas), que tocaron en todos los festivales grandes con apenas un par de años de historia como banda, que eran los favoritos del líder de Babasonicos Adrián Dárgelos, etc. Perfecto. ¿Y el sonido? De esono se habló demasiado, o al menos no tanto como a ellos auténticos fanáticos de la historia de la música y cultores del bajo perfil les hubiera gustado. En el universo personal de Banda de Turistas se habla de las canciones y prácticamente de nada más. “Somos amantes de su esencia y de su formato”, dicen ellos, “más allá de los estilos”. Y El Retorno, su nuevo disco, es la prueba irrefutable. “Después de Mágico CorazónRadiofónico teníamos el interés de incursionar en otros ámbitos”, explica Bruno Albano, voz y bajo. “Ahora las canciones usan otro disfraz, uno con mayor intensidad vibratoria”. Efectivamente, lo primero que llama la atención de El Retorno es elgran paso que dio la banda para acercarse de lo melódico a lo rítmico. Las guitarras beat sobre las cuales avanzaban los temas de su debut hoy aparecen en un segundo plano, por detrás del bajo y la batería que dominan la escena. “Empezamos a manejarun concepto clave de la música pop: ritmo y melodía vocal marcando el pulso. En realidad, la idea es lograr la combinación perfecta entre las dos cosas. No nos divierte hacer una pieza rítmica sin que tenga su costado melódico correspondiente”, cuenta Patricio Troncoso, tecladista y encargado de llevar adelante las ges- tiones con Peter Mew, mítico ingeniero inglés del estudio Abbey Road desde 1965 (trabajó con Donovan y Kevin Ayers), y responsable de la mezcla de El Retorno. “Él fue quien terminó de materializar esa idea. Lo importante es que cada instrumento asume su primer plano en el momento que debe, no hay excesos. Es un poco lo que hacía Quincy Jones con sus producciones, y a la vez hay mucha influencia de Phil Spector.” Lo dicho: a Banda de Turistas le apasiona la historia y se nutre de ella para crear. Luis Balcarce, guitarra y voz, lo confirma: “Nuestra música surge de la síntesis de otros elementos que encontramos latiendo y que nos gustaría escuchar en un álbum”. Para la época de composición de El Retorno, que tuvo lugar durante largas sesiones de ensayo en una quinta de Escobar, la banda se sumergió en la música “del underground disco, y otras cosas medio latin o avant- garde, ultra psicodélicas”. La influencia es notoria en dos elementos clave del sonido que actualmente persigue la banda: los teclados, que le dan color y unidad a todos los temas (“La idea era que sona- ran extraños, hay secuencias con osciladores alemanes, pads polifónicos analógicos y un montón de filtros que le dieron mucho carácter al audio”, cuenta Patricio) y, sobre todo, los diferentes tipos de percusión, a cargo del baterista Guido Colzani.Acá aparece nuevamente la mano de Peter Mew, que pone cada instrumento en un plano bien definido y pule las canciones hasta convertirlas en diez posibles cortes brillantes y cristalinos. “La mezcla tiene la tridimensionalidad de un disco de los sesenta, pero la calidad de audio de un disco contemporáneo. Encaja perfectamente en nuestra idea de síntesis”,dice Patricio. Luis lo respalda: “A pesar de que hay un beat más bailable con respecto al disco anterior, el concepto es envolvente y romántico. No está esa frialdad que a veces tiene la música bailable de discoteca. Ésta es nuestra forma de ver el costado dance de la música”. Al igual que en Mágico Corazón Radiofónico, la voz principal en la mayoría de los temas es la de Bruno, autor de buena parte de las letras. Su imaginario, que ya era misterioso, se va oscureciendo con el correr de las canciones. “Cuando se empezó a escribir "El Retorno" estábamos sumergidos en una ola de literatura esotérica, y también en algunos textos ocultistas, donde vi un medio extraliterario para estimular la imaginación y la fantasía”, cuenta. “También asoman en las canciones las sombras de la filosofía hermética, pero, hablando en otros términos, no puedo dejar de lado a la vida cotidiana como rango de inspiración. Nuestro universo se nutre en el día a día completa. Sin embargo, la cotidianidad que menciona Bruno no se traduce nunca en letras costumbristas. Sus historias son protagonizadas por personajes extraños (“algunos más divagantes y profundos, otros más intrépidos y realistas”, aporta Luis), como un hombre que vive en un pozo o una mujer que traiciona a la logia de los masones. Dentro de la banda, el complemento para esas canciones abstractas e impersonales lo aporta Tomás Putruele, voz y guitarra, autor de un par de temas mucho más directos. “Tomás sabe coordinarse en palabras se completa. Dentro de la banda, el complemento para esas canciones abstractas e impersonales lo aporta Tomás Putruele, voz y guitarra, autor de un par de temas mucho más directos. “Tomás sabe coordinarse en palabras sencillas, por eso sus canciones tienen un espíritu muy noble y, sobre todo, accesible”, sigue Bruno. La principal diferencia entre ambos está en el destinatario: mientras Bruno no le habla a nadie en particular, Tomás usa permanentemente la segunda persona, como si estuviera dando consejos. Ya sucedía en Todo mío el otoño, aquella irresistible canción del primer disco, cuyo estribillo decía: “Yo creo que necesitás alguien que te aterrice el vuelo”. Y con El Retorno, una vez más, el primer corte será un tema suyo: Lo comandas. Así, uno de los méri- tos más respetables de la banda (el ser accesibles sin ser obvios, sin darle al que escucha todo servido en bandeja, sin subestimar al público) se ve reflejado en la combinación de sus dos compositores principales. El misterio de uno y la inmediatez del otro son casi la definición de Banda de Turistas. “Nos gusta que nuestra música sea estimulante para cualquiera”, dice Luis. “Por ejemplo, si leés un libro rápido y sin mucho bagaje, podés entender, pero hasta ahí. Si le dedicás más tiempo o manejás más información, capaz trasciendas otras instancias y saques más de la obra. Pero lo importante es que todos saquen algo, y ahí es donde entra en juego la intención del autor. En nuestro caso, hay una voluntad de que eso suceda, para que tenga llegada. Creo que al escuchar se nota dónde nos paramos para hacer música: un lugar muy poco pedante, de gran unidad grupal y lejos de las ganas de dar clases de rock. Eso lo hace accesible.”
Lucas Garófalo
 
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BANDA DE TURISTAS
EL RETORNO
(Vibre discos)
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© Revista Inrockuptibles / Páginas 58 y 59 / Octubre 2009
October 5, 2009 - Monday 
Ya se puede ver el video de "Lo Comandas", primer corte de "El Retorno". Está en rotación en los principales canales de TV. Se puede votar en los 10+ Pedidos aquí. Se lo puede ver en el canal de Youtube, o en el mismo perfil de Myspace.
Esperamos que les guste!
September 25, 2009 - Friday 
Banda de Turistas: El Retorno

Ya disponible en todas las disquerías del país.

Banda de Turistas anuncia el lanzamiento de “El Retorno”, su segundo álbum de estudio, a editarse en Argentina, México, España y Estados Unidos.

Continuando en el sendero de la canción (y trascendiendo la barrera del Pop o el Rock), el grupo se eleva y transita un estado más festivo y envolvente.

El disco fue mezclado y masterizado por Peter Mew en los míticos estudios londinenses Abbey Road. Peter Mew es uno de los más prestigiosos ingenieros de ese estudio y ha trabajado con artistas como David Bowie, Syd Barrett, The Beatles y Kevin Ayers.

También se cuentan con remezclas del disco en clave bailable a cargo de Tom Moulton, miembro del “Dance Music Hall of Fame”de New York, creador del concepto de Remix y los simples de 12 pulgadas, las cuales han sido masterizadas por Daniel Melero.
September 25, 2009 - Friday 

"Hay que eliminar el ego"

Editan su segundo disco "El retorno", donde enfatizan el trabajo colectivo. Desde Retiro a Maquinista Savio, crónica de viaje con la última promesa de renovación generacional.


Hoy, a esta hora.

Suena Días de prosperidad . Y habla de esto: "A los días que vendrán, yo les he puesto un nombre: días de prosperidad". El probable auto-augurio está en el primer tema del nuevo disco de Banda de turistas. Y aunque se trate de un personaje en su colina, cual puesta al día de Fool On The Hil l , la frase va más allá: ellos esperan eso, días de prosperidad.
Es cierto que el currículo viene sustentando la creencia, además de los elogios varios de la prensa, como haber recibido la mención Discovery Artist 2009 en el Latin Alternative Music Conference, O la nominación a Mejor artista nuevo (Sur) en los Premios MTV. Pero lo importante es que BDT saca nuevo disco, El retorno . Y, sobre todo, que ellos, a penas cumplida la mayoría de edad, son la última promesa de renovación generacional y musical.

Miércoles, 14 horas.
La primera reunión es para escuchar la copia de El retorno sin masterizar. Está todo bien con el ingeniero Peter Mew pero al final no la saca de Abbey Road hasta que esté todo pago.
Están el manager más Bruno Albano y Luis González Balcarce, que anota en una libretita los nombres de los temas. Interrumpen poco, sólo para aclarar que, del anterior Mágico Corazón Radiofónico, se mantienen "las canciones" y que ahora se enfatiza el pulso bailable. Luis cuenta detalles: "Estuvimos escuchando Rolling Stones de los'70. Y También Electric Light Orchestra. Eso nos influyó".

Pasan uno, dos, diez temas. Poco más de media hora. Y es cierto lo que ellos definen: una sucesión de singles levemente inspirado en música disco y dance con un estado general "más envolvente". Nuevamente, la síntesis con prioridad en las melodías, en las bellas armonías vocales y en las buenas historias.Con músicos invitados y con el baterista Guido Colzani, que se disfrazó de Tito Puente el día que grabó las tumbadoras, timbaletas, cencerro.

Viernes, 11 horas.
La cita es en la puerta del Sheraton frente a la Estación. Están los cinco + un amigo grandote que se ocupa de monitorear el recorrido hasta Maquinista Savio, donde está la casa de Bruno. Los chicos siguen contando pormenores del disco subidos al tren y se explayan sobre la hipótesis de la muerte (del disco).

Luis: –Es muy lindo escuchar un disco, pero los tiempos no dan. No da la ansiedad.
Bruno: –El iPod hace eso. Podés cambiar de tema o artista, cosas que, con el cd, no hacés. Patricio Troncoso (Pato): –Por eso, cada tema está construido desde un lugar diferente, como saltar de banda en banda.

Esto dicho, a pesar de que El retorno abra y cierre con la misma idea de prosperidad. Y a pesar de la intención manifiesta de que en el show no haya silencio entre tema y tema gracias a pistas grabadas, que funcione como una cinta de Moebius con estímulo constante. Que todo lo una.

–¿Identifican el tipo de público?
Luis: –Todavía no le podemos sacar la ficha. De quince a treinta y cinco. Yo vi de todo. Hasta una señora de cuarenta y tantos cantando los temas.
Guido: –Para ser correcto decís señora.
Luis: –No, estaba buenísima.
Pato: –¡Qué demonio!

Viernes, 14 horas.
La escala es en Villa Adelina. Pato y Tucán se paran sobre un cruce/ puente. Los dos dicen que ser ingenieros y construir puentes sería "muy grosso": que les habría gustado. Llama la atención la dinámica de grupo entre los cinco. ¡Hasta completan las frases unos de otros! Lo cierto es que ellos dicen que ninguno quiere sobresalir. Y a las pruebas se remiten.

Luis: –Tratamos de que no haya vicios, copes de los músicos.
Pato: –Es cuestión de eliminar un poco el ego de cada uno.

Mientras en Buenos Aires los turistas se quedan en banda por la gripe & crisis, Banda de turistas refuerza la idea de autogestión. Y da muestras en un bache del almuerzo, cuando Pato se sienta frente a la notebook y se ocupa de las cuestiones administrativas pendientes con Londres. Y siguen contando: si para el disco anterior, cada cual traía sus canciones y las mostraba al grupo, ahora la composición también fue colectiva. Lo mismo que las lecturas y fuentes de inspiración que derivaron en el título: El retorno .

Bruno: –Estuvimos leyendo filosofía hermética. Sobre lo que va y vuelve. Y que todo está en constante movimiento.
Luis:El retorno de lo brujos . Es un libro revelador. Bah, que nos encantó.
Pato: –El disco habla mucho sobre el tiempo. El movimiento, la flexibilidad.

Viernes 17 horas
Si El retorno empieza con los tres primeros acordes del Himno, las referencias son así de múltiples, como el coro de Tucán en Lecciones , émulo de Jacko en Billie Jean . Y así las letras, en las que se ubican como simples pregoneros contemporáneos ("La canción nos concede la función de pensar esto en voz alta") o como notables contadores de historias. Porque los temas, lejos de centrarse en una lírica del amor, desamor, de los cuestionamientos sociales, políticos y eso, los enfoca a pequeñas narraciones sobre vidas pasadas (en clave folclore, el gran Su sangre por sed ), la estadía de un hombre en un pozo (cual escena de Crónica del pájaro que da cuerda al mundo, de Haruki Murakami), la traición de una Helena (como la famosa traidora del mito griego, pero masona).

Llegamos a la casa de Bruno, donde quedan restos de Fernet del cumpleaños del anfitrión. Sin embargo, es la hora del té, en el jardín sobre una larga mesa. Hace más de un mes volvieron de la gira que los llevó a México, Estados Unidos, Colombia. Y se preparan para la presentación del disco, el 14 de Noviembre en el Auditorio Belgrano. Todo promisorio.

–¿Qué hacen para contrarrestar el efecto "Victoria Mil", que tienen consenso de banda- que-está-buena y nunca son masivos?
Pato: –Tratamos de que haya una bajada popular en las letras.
Tucán: –Y ser accesibles para todo el mundo.
Luis: –Hay niveles en los que la gente puede ir accediendo a nuestra música, pero la idea es que haya un primer nivel.

–Muchas veces hablan de ustedes como una generación. ¿Qué otros músicos entrarían?
Guido: –No tenemos muchas bandas así. Algunos conocidos. Una se llama Una Fábrica. Onda sixties, relacionada con el primer disco nuestro. Es algo fantástico que gente de nuestra edad empiece a manejar ese sonido que no se usaba hace mucho tiempo en la Argentina. Otra es Los brazos largos, de Quilmes. Y también nos gusta El festival de los viajes. Aunque sean más grandes, tenemos una conexión.

–¿Cómo se despegan del cliché de la imagen de rockero?
Bruno: –Es un verso de una generación de hace cuarenta años. Así como no tenemos frontman, menos compramos esas boludeces.
Pato: –Ni los delirios del rock'n'roll. Estamos viviendo en una época post Pomelo.
Tucán: –Es un hecho cultural. Llega la parodia y se destruye.

–¿Cuál es la próxima meta?
Guido: –Sacar otro disco. Y después, otro.
Tucán: –Para funcionar nos ponemos objetivos concretos. No vamos a decir que queremos conquistar el mundo...mañana.
Pato: –Capaz dentro de un par de años...

Fuente
September 25, 2009 - Friday 
Nominados a "Mejor Artista Nuevo Sur" para los premios MTV 2009.

Vota aquí! http://www.mtvla.com/premios/votacion.jhtml
September 25, 2009 - Friday 

CRONICA SOBRE BANDA DE TURISTAS HACIA NUEVA YORK

EL NO SIEMPRE LO TENEMOS



Banda revelacion del NO en 2007, soporte de Jarvis Cocker antes de editar su primer disco, estimulados por Babasonicos, acaban de ser reconocidos con el “Discovery Band” del Latin Alternative Music Conference de Nueva York, despues de una vertiginosa gira por Chile, Colombia y Mexico. Consiguieron dos mezcladores increibles para su proximo disco que se llamara El retorno: el inventor del remix Tom Moulton y el ingeniero de Abbey Road, Peter Mew. ¿Que pasa con estos pibes de 20 años capaces de abrir cualquier puerta que tocan, aunque golpeen despacito?


 Por Mariano Blejman


En el corazón del Time Square, en el cruce de la Avenida Broadway y la 42 de Manhattan, se celebra con congoja y un cierto grado de excitación el entierro de Michael Jackson. Hombres y mujeres vestidos como el Rey del Pop se desparraman sobre unas sillas plegables que parecen salidas de la rambla de Mar del Plata. Es simbólico el capitalismo: celebra la muerte de su icono en el lugar exacto donde todas las marcas se juntan para autocelebrarse. La muerte de quien ostentaba el disco más vendido de la historia (Thriller) se disfruta más en el corazón del imperio. Este país somos nosotros, dicen Coca-Cola, el musical de Lion King y los vendedores de preservativos con la cara de Barack Obama y Sarah Palin. Y, mientras todo eso sucede, los cinco integrantes de Banda de Turistas –con un promedio de 20,5 años de edad– levantan los brazos hacia el cielo, imaginan que todas esas miradas son para ellos, y disfrutan. “¿Acá qué pasa?”, pregunta Pato, el tecladista, y esa sensación de equívoco cotidiano pareciera haberles funcionado demasiado bien, teniendo en cuenta que han grabado un solo disco (Mágico corazón radiofónico) y tienen otro a punto de salir que se llamará El retorno.

Las cosas les pasan a Banda de Turistas de una manera escandalosamente veloz. Nadie sabe bien cómo, pero estos cinco integrantes han adquirido una notable capacidad para abrir cada puerta que tocan. Además, Patricio, Bruno (bajo y voz), el “Coipo” Guido (batería), Luis (guitarra), el “Tucán” Tomás (guitarra y voz) se explayan junto al NO sobre los tremendos sillones del Hotel Roosevelt, sede del Latin Alternative Music Conference (LAMC) de Nueva York, que este año llegó a su décima edición.

[Nota de viaje: A tres cuadras de las Naciones Unidas, y a metros de la Grand Central Station, llegan a cada rato al Hotel Roosevelt pilotos y copilotos de los más recónditos rincones del planeta, con su bolsito de mano y las tres tiras en cada hombro. Es extraño el paisaje, pero si uno quisiera hacerse amigo de un piloto de avión, el bar del piso 19 del Roosevelt suena a lugar ideal. Eso sí: hay que ir de etiqueta.]

Descripción de Banda de Turistas: pies en la tierra, manos en los instrumentos, retro-rock psicodélico, reverberancia en once (cual Spinal Tap), flacos, desgarbados, despeinados, algo épicos, letras ocultistas, ritmos machacantes, sonido atemporal. Los Babasónicos los votaron como revelación en la Encuesta del NO de 2007. “No sabemos en qué momento nos empezamos a llamar así. Tal vez fue la inconciencia de querer salir de viaje con la música”, dice Bruno. Se sienten un grupo de amigos, pero lejos están de parecerse a los clásicos viajeros: “Tratamos de jugar de local en todos lados”. Las letras de Banda de Turistas comparten universo: marchando hacia adelante, incisiva y mántricamente. Los temas son compuestos “por la banda”, la autoría de las letras quedan, en general, en boca de Bruno. “Lo importante es el resultado final”, se desliga el cantante.
Nacidos en la desazón de un robo de sala de ensayo, por una extraña alquimia, transformaron un trío y un cuarteto en una sola banda de cinco, y en tres años hicieron de teloneros de Jarvis Cocker a pedido, fueron masterizados por Mario Caldato Jr. (Beastie Boys, Super Furry Animals, Jon Spencer); cuando este suplemento los fue a buscar a Nueva York acaban de cerrar una gira por América latina (con una notable recepción en México), y se disponían a hacer dos shows en la Gran Manzana. Al cierre de esta nota habían conseguido dos míticos mezcladores que en estos momentos trabajan el disco por separado. Uno es Peter Mew, del elenco estable del estudio Abbey Road en Inglaterra; y el otro es Tom Moulton, el inventor del mix y de los simples bailables de 12 pulgadas, en pleno Manhattan. Pero eso viene al final.
Banda de Turistas es un ejemplo de lo que significa haber crecido en la cultura del post-Cromañón. Con la nostalgia tempranera de haber entrado a todos lados, pero habiendo curtido la prohibición del after 18 después de 2005. “A los 12 años –dice Patricio–, nos juntábamos con Tomás y tratábamos de tocar dos temas”: Stand by me de Oasis y Welcome to the Jungle de Guns’n’Roses. “En el ‘98 vimos a los Rolling Stones, a Oasis y antes mi hermana me llevó a ver a James Brown al Gran Rex”, recuerda Patricio. A Luis le gustaba más Pink Floyd, Almafuerte, Motörhead, Black Sabbath. “Eramos chicos con gente muy grande, fuimos a El Dorado un par de veces: antes de Cromañón nos dejaban entrar, después ya no.”
Mientras sus amigos crecían atados al insulso mundo de los videojuegos en la Escuela Argentina Modelo, la Banda de Turistas se sentía bastante poco identificada “con su ideología”, dicen, aunque agradecen haber tenido una buena educación. Educación formal que están terminando a penas duras.

¿Un personaje importante en la preadolescencia de Banda de Turistas? Harry, 45 años, habitué de Parque Centenario. Diez mil vinilos en casa, vive con la madre, ahora no lo ven más porque le debe plata a Luis.

En eso aparece Bruno, que ahora toca el bajo; de pronto aparece Guido dándole a la batería; de pronto dos bandas comparten un baterista y terminan haciendo un quinteto, y se juntan en los ensayos, y entonces viene la catástrofe: les desvalijan la sala, y sólo les queda las ganas de tocar, robo del que terminarán de equiparse horas antes de hacer su primer show en el Mercury Lounge de Nueva York, cuyo cartel de advertencia colocado por el gobierno de la tolerancia cero amenazaba la noche del show: “More than 197 people is unlawful and unsecure”.
Al conocido cineasta (conocido por ellos) Roberto Llauró todavía no han podido verlo. Antes de Mágico corazón radiofónico hicieron una banda de sonido para su corto que se llamaba Oh, Carola! (‘07), y Llauró se mudó hace un tiempo a Nueva York. Después, quien fuera tal vez la primera groupie de la banda les armó su lugar en MySpace, en el lejano 2007, espacio que se convirtió en caballazo de batalla para ese refinamiento retro que va de Oasis a Pastoral, pasando por el Parque Centenario.
Patricio: –No sabíamos ni lo que era MySpace. Lo armó esa chica –de la que no daremos nombre– y después se retiró. Ella manejaba mucha información. Sabía lo que estaba pasando, y tenía 15 años.

–Le deben su carrera a MySpace, podrían dar su nombre...

Tomás: –No. Además, la carrera en MySpace no existe. En tres años va a haber otra cosa que le rompa el orto.
[Nota al pie: Antes de grabar Mágico corazón radiofónico, tocaron una vez en un barrio denominado Maquinista Savio, cerca de Ingeniero Maschwitz, y grabaron en el estudio El Arbol, “que se parece a México”.]
Es extraño. Banda de Turistas es un ejemplo de sincretismo histórico. Mientras sus oídos están escuchando el pasado, la manera de moverse en la actualidad se parece más bien al futuro. Hace dos años, la banda se deleitaba con Donovan, los Kinks, Pretty Thing, “el ‘67 de Londres y los ‘70 alemanes”, que no es una agrupación de cumbia sino una época dorada embanderada por Kraftwerk. “En ese momento –dice ahora Tomás, como si se tratara de algo que pasó hace dos décadas y no hace dos años– era el auge de los blogs y los mp3. Ahora cualquiera tiene un blog y pone el disco que le gusta. Pero estaban Australia no aparece y Mamushka Dogs, que iban subiendo las cosas que justo nosotros estábamos escuchando.”

Así, entre posteos sobre los neoyorquinos Silver Apple, la movida dance de Larry Levan, o los británicos psicodélicos de Soft Machine, aparecieron los primeros comentarios sobre ellos en el sitio Glob-art de Martín Mercado, y en el de Mamushkas Dogs. Entonces, Mercado quiso editarlos con su sello Estamos Felices, y en el medio apareció el mágico Caldato Jr.: “Me gusta la vibra”, les puso en un mail, y contra marea lograron su ambicioso plan. “No teníamos mucho apoyo”, pero al final Estamos Felices les hizo el aguante. Y Caldato Jr. cobró la quinta parte.

En eso hicieron dos shows en Secreto y Escondido, un PH de Villa Creplaj, cuya dirección venía con la siguiente instrucción: “Timbre verde”. Allí se hacían shows de transformismo, y tocaba El Festival de los Viajes o La Patrulla Espacial. “Estaba manejado por tres putos que te cobraban 100 pesos, en Unione e Benevolenza cobraban 600 pesos. Secreto y Escondido se llenaba con 25 personas”, cuenta Tomás. Desde entonces, las cosas han sido irreales. “Igual que ahora en Nueva York, no caemos en lo que está pasando. La información te llega tarde. Pero el no siempre lo tenemos, hagamos o no hagamos nada”, insiste Pato.

[Nota del editor: A fines de febrero de 2008, el pasante de Sociedad de Página/12, Luis Paz, se acercó a preguntar si queríamos hacer una nota sobre Banda de Turistas en el NO. Durante media hora fue imposible entender si Paz quería hacer la nota, o la cedía a algún redactor del suple. Si él era “prensa” de la banda, o un colaborador interesado. Ante la duda (y la falta de gente, claro), Paz se encargó de la faena. La bajada decía: “De cómo hacer carrera sin editar un trabajo de larga duración”. Y declararon: “Ahora abrimos para Cocker, pero si después nadie más habla de nosotros, vamos a seguir igual”.]

La banda se había enterado de que cerraba para Cocker por pedido suyo gracias a MySpace, en la misma época que supieron que iban a trabajar con Caldato Jr. y pocas horas antes de que salga la nota en el NO, la primera en un medio nacional. Entonces se tiraron mil discos, con 700 tapas, y ahora hay una segunda edición del sello Estamos Felices. “La idea es que no se sepa si es moderno o no, los instrumentos son retro porque nos gusta como suenan, pero también porque son los que conseguimos: instrumentos nacionales de los ‘70”, dicen todos mezclados.
Para el segundo trabajo que se llamará El retorno (curiosa forma de ir hacia adelante), después de la recorrida de Banda de Turistas por los festivales y por el LAMC porteño, apareció la gente de PopArt. “Queríamos crecer. Buscamos la plataforma para que la música llegue más lejos y para que se haga más profesional, pero seguimos siendo independientes. Lo mejor es que fue gracias a las canciones, no hubo nada externo que nos haga lograr lo que logramos.”

Y entonces otra vez MySpace. Alguien de la radio Reactor de México (“que es como la FM Kabul de allá”, dice Tomás, que todavía no sabía que la radio de Grinbank acababa de cerrar) les pasa dos temas, directo del MySpace. Caldato Jr. hizo circular el link en Estados Unidos, los llaman del festival SXSW, en Houston, Texas, para ir a tocar, pero ¡Houston, we’ve got a problem! No hay plata para ir, aunque estaban anunciados. Y, otra vez, gracias a la desazón, la resurrección vino con fuerza. Llegó la invitación para el Rock al Parque en Colombia, el Vive Latino en México y se armó un toque en Chile. En una especie de carrera contra la influenza A, finalmente Banda de Turistas abrió la fecha inaugural de Rock al Parque, y en México hicieron unos shows atiborrados de gente, fueron tratados como celebrities y hasta “nos llevaron a comer a unos lugares lindos”, dice Luis.

Bruno: –Hay mucha inconciencia, lo que hace que las cosas fluyan. La satisfacción más grande que un músico pueda tener en vivo, es ver que gente que ni conocés cante tus temas.
Los dos temas que rotaron por Reactor fueron Un verdadero cajón de madera y Todo mío el otoño. “En San Luis Potosí nos vinieron a ver, nos trataban re bien, los promotores nos llevaban a comer, de una forma muy humilde, nos sentimos bien tratados. En el DF fuimos a tocar también a la Feria del Chopo, donde las bandas tocan en la calle.”

Ya en Nueva York, camino al Time Square para sacarse las fotos de esta producción, dos integrantes de Banda de Turistas intentan revelar dos rollos de foto que han sacado en su flamante gira. ¡Justo en Manhattan! Esta actitud vintage queda supeditada al pago de 20 dólares por rollo (lo cual no sucede, el revelado es una reliquia carísima). Tiene más sentido ponerse a buscar algunos vinilos en el barrio de Williamsburg, y en recuperar los instrumentos que Gibson les vendió gentilmente al 30 por ciento de su valor, gracias a ser parte de las bandas del LAMC. Esa guitarra todavía está retenida en la aduana.

Así, cuatro horas antes de subir al pequeño escenario del Mercury Lounge de la 217 East Houston Street –que quedará inmortalizado en una grandiosa foto publicada en la versión on line de The New York Times [basta con poner Banda de Turistas en su buscador]–, Luis puede usar una guitarra propia, ya que hasta aquí venían con instrumentos prestados. Los padres de Patricio no van a poder creer que su hijo salió en el emblemático diario sábana de la progresía norteamericana: “Viste papá –le voy a decir cada vez que me rompa–. ¿Vos saliste en The New York Times?”.

[Nota del cronista: Cuando llegan a tocar, no los dejan entrar al Mercury Lounge por tener menos de 21 años. Finalmente, les ponen una X en la mano para que no puedan pedir alcohol. Definitivamente, el rock es cada vez menos joven.]

Y, entonces, otra vez pasa lo mismo. Lo inesperadamente esperable: el productor Tomás Cookman –manager de Los Fabulosos Cadillacs desde 1991, y de Manu Chao para esa zona del planeta, además de organizador del LAMC– aparece con un cuadrito en la mano que dice “Discovery Band”, elegida como banda descubrimiento de la conferencia, entre medio centenar de grupos. La escena es simpática: ningún músico entiende qué es lo que está escrito en el cuadrito, nadie se anima a agarrarlo, y después de casi un minuto de ver a un presentador sostener patéticamente el diploma, el baterista Guido dice: “Bueno, yo lo agarro”. De la media hora de show, la primera mitad suena espantosamente mal, pero cuando los planetas quedan alineados con la consola, la banda parece arrolladora.
Un día después, hay un bis en el bar Zeboulon de Brooklyn, que se extiende en una zapada de casi media hora después de los shows de Ledo y la Vaina (República Dominicana), DJ Johnny Travolta (Puerto Rico) y Los Delinquentes (España). Pero las cabezas de Banda de Turistas siempre están un poco más allá.

–¿En qué piensan mientras tocan?

Guido: –A veces pensás si te olvidaste la hornalla prendida, si pagamos Fibertel, si se nos acabó la Metrocard para el subway, pasan esas cosas.

[Nota para viajeros: Hace unos años, la escena del Greenwich Village, que solía llenar de marihuana Washington Square Garden los sábados a la tarde, se fue corriendo hacia Brooklyn, porque los precios de alquiler de los lugares se fueron tan arriba como los edificios de esta ciudad, que fue imposible mantener el barrio con onda. Actualmente, Washington Square Garden parece una fría plaza danesa, con familias paseando a sus niños y areneros hiperenrejados.]

–¿Cómo se imaginaban New York?

Entre todos: –Más bardera, capaz. La vemos demasiado ordenada. Vamos a ir al Harlem y al Bronx, después. No quisimos pensar nada antes de venir.
Y si vos tenés una banda, tenés un disco grabado y te falta la mezcla y el master, y escuchaste toda esa música disco de Nueva York, y te quedan unos días libres antes de volver, te averiguás donde queda la casa de Tom Moulton en pleno Manhattan, ese que inventó el remix, y el single de vinilo de 12 pulgadas en los ‘60, que era un formato para la pista de baile, que hizo de sus remix un sello de calidad (“A Tom Moulton mixed artist”, ponen los artistas), le mandás un tema tuyo por mail, después le tocás el timbre de la casa con los masters en la mano a eso de las cinco de la tarde, le pedís que te lo mezcle y te lo masterice, te vas al hostel con algo de esperanza, y cuando llegás tenés un llamado de Moulton que dice que lo llames, y cuando le devolvés el llamado a eso de las 9 de la noche, te dice “hold-on” y después te pone al oído por teléfono una mezcla del master que le dejaste hace cuatro horas, y te dice que a él “le hubiese gustado que lo ayudaran en el comienzo” y te das cuenta de que conseguiste un mezclador increíble a costo cero, y no lo podés creer.

Y si volvés antes que tus compañeros a la Argentina, y le mandás unos mails a Peter Mew, uno de los más emblemáticos ingenieros de sonido de Abbey Road Studios en Inglaterra, donde grabaron The Beatles y Pink Floyd, y del que Kevin Ayers de Soft Machine llamó “el mejor ingeniero con el que jamás trabajé”, que grabó los solos de Syd Barrett y remasterizó sus compilaciones, y el tipo te responde que te quiere mezclar un tema, después te manda un mail diciéndote que te va a mezclar dos, y al final se propone mezclar y masterizar todo el disco... entonces tenés dos problemas.
O dos soluciones.

Eso le acaba de pasar a Banda de Turistas: dos mezcladores impensados que podrían ser sus abuelos, pero que algo encontraron en las pistas de El retorno, un disco más limpio que el anterior, más bailable, para escuchar más cerca de la medianoche, pero con la misma épica sónica atemporal, cuyos primeros temas escuchados por este cronista –que por ahora se llaman Lo comandas, El barco, Toda la mente y El rogadero– van a seguir llamando la atención cuando den a luz.
June 17, 2008 - Tuesday 
COCTEL DE INSTANTANEO
Banda de Turistas
Por: Bernardo Dimanmenendez


El esteticismo musical bien leído


Un turista es un viajero, que ávido de conocer nuevos lugares, se somete a la excursión e investigación de un hábitat desconocido. Banda de Turistas pareciera indagar de manera personal, auténtica y hasta lujuriosa, todo el manual del sonidismo "Kraut" y también los desbordes de lisergia musical de fines de los '60.

Ya desde el primer tema "Las Casas de Brian", y a través de intensos usos de cámaras en las guitarras, la banda despliega una bajada musical auténtica y personal, buscando siempre que la batería cruzada, los deposite en una especie de incesto tribal sonoro.
Incesto, porque hoy en día, con lo trabajado que están la mayoría de los géneros de la música, pareciera que la lectura personal de los Turistas, es plenamente hedonista, lujuriosa o jactanciosa, sin caer afortunadamente, en la perorata que actualmente acarrea al "kraut políticamente correcto" argentino. Así, autodidactas, y con la comprensión exacta del esteticismo aplicada a su música, reportan además (inconcientes o no) un manual archileído de tácticas para atrapar y deslumbrar al oyente.
La constancia "Motorik" de batería, permite que el trabajo de los teclados, guitarras y el bajo, hagan surgir estalactitas de preciosas melodías, utilizando la parte más cándida de sonoridad que sembraron 40 años atrás, el "Ralph and Florian" de Kratwerk, ciertos pasajes de "Cluster II" y el proto-punk denso y abrasivo de Neu! (escuchar los temas "Cóctel de Instantáneo" o "Mantrax").

Investigando el mapa del antiguo "Adrógue Sound", en el plano vernáculo, enhebrado en su momento por Victoria Mil, a través de "beat lisérgico", cierran el disco con piezas ácidas, como si fueran fotografías de universos estroboscópicos, psicodélicos y de envoltura mitológica como resultan "Tema Final" y "Tema Final Segundo".

Si bien Cóctel Instantáneo, representa un ep de 6 temas, que la banda grabó para el cortometraje "Oh Carola", del realizador argentino Roberto Llauró, hay todo un alfabeto inscripto en el álbum que dejan en claro que lo personal, valioso y auténtico siempre va de la mano de la calidad, sino es imposible arribar a buen puerto o que la excursión sea eficaz, ya sea para el oyente o los mismos músicos.

En su expedición como revisionarios de géneros musicales como el "beat lisérgico" o el "kraut", Banda de Turistas, no remiten a imágenes campestres, como mucho se ha dicho sino por el contrario, a una poliformidad sonora, que hace a su desenvolvimiento y corazón creativo. En síntesis, se trataría de "Kraut Hedonista" como si fuera una peregrinación repleta de musicalidad, interpretada desde un concepto "neo" para practicarla, pero desde el cúmulo nervioso que dictan sus cerebros y empalaga sus endorfinas, para placer de ellos y porque no, de nosotros también.

http://www.recis.com.ar/discos.ver.php?id=232
May 26, 2008 - Monday 
Por Carolina Ban

Con referentes que van de Los Gatos a Can, el quinteto trasandino Banda de Turistas saben bien a lo que quieren llegar: fusionar sus influencias musicales de los últimos 50 años con la canción pop psicodélica. Halagados por Adrián Dárgelos (voz de Babasónicos) y elegidos por Jarvis Cocker para abrir su show de Buenos Aires, su música y sus contestaciones son tan frescas como sorprendentes. Y ninguno de ellos supera los 20 años.
Ciudad de Origen: Buenos Aires, Capital Federal
Integrantes: Tomás Putruelle (18, guitarra), Patricio Troncoso (19, teclados), Bruno Albano (20, voz, bajo), Luis Balcarce (20, guitarra), Guido Colzani (20, batería).
Ocupaciones: Tomás estudia cine y Guido diseño industrial. Los demás hacen música para cortos y películas, ofician de dj's en fiestas y Luis atiende el teléfono en una oficina.
Disco a Editarse: Mágico Corazón Radiofónico (Estamos Felices, Junio 08)
Sitio Web/Myspace: myspace.com/bandadeturistas , fotolog.com/bandadeturistas
¿Como surgió el nombre de la banda?
Luis: No fue muy premeditado. La gente toma literal lo de "turistas", remitiéndose a lo que se quiere llegar con el sonido. Nosotros lo interpretamos por el hecho de ser una "banda". Las voces, de hecho, son tres y lo importante es que somos una "banda", es decir, no hay ninguno que manda.
Patricio: Le encontramos sentido después de haberlo puesto y nos dimos cuenta de que Banda de Turistas quiere decir un montón de cosas. Algunos dicen que la palabra turistas remite al viaje y puede ser… . La cosa fue que teníamos un disco hecho y no un nombre de banda.
¿Cómo fue que empezaron a juntarse a tocar y cómo definirían la música que hacen?
Guido: Nos conocimos en el colegio y teníamos dos bandas. Y se dio como una especie de licuadora que fusionó las dos: una más instrumental, ambient, krautrock y viajera que se llamaba Berlín y la otra más convencional de simples canciones pop, denominada Palmeta.
Luis: Hoy en día existe sobredosis de información y la gente tiene acceso a todo a través de Internet. Nosotros queremos hacer música pop pero con toda la fusión que implica esa "sobredosis de información", porque somos hijos de esa era. Actualmente, la gente está preparada para entender ese bagaje de 50 años de rock y pop. Por eso detrás de nuestro estilo hay muchas cosas, desde Los Gatos hasta sintetizadores alemanes. Y el pop es el camino más acertado, porque ¿qué vamos a hacer? ¿Krautrock tal como es? Sería muy aburrido. Nos planteamos una forma novedosa de introducirlo en la canción pero siendo accesibles al oído de cualquier persona.
¿Cuáles son sus principales influencias? Creo que deben tener miles por lo del bagaje musical, pero digan las más marcadas a nivel local y a nivel internacional.
Guido: Yo creo que lo bueno es que cada uno de nosotros viene con sus influencias. Manal, Color Humano, Tiempo Después de Cuero -un disco de una banda de Buenos Aires que casi nadie conoce y sólo fue editado en vinilo-. También los discos más psicodélicos de Miguel Abuelo y los Ratones Paranoicos. ¿De afuera? Bruce Haack, Super Furry Animals, Brian Eno, Kraftwerk, Can y The Kinks.
¿Cómo es la manera de componer?
Luis: Y…cada uno trae una idea. Como te decíamos recién, somos una banda de productores. No tocamos bien los instrumentos, pero sabemos como armar muy bien las estructuras para que la música suene y funcione.
Patricio: En Banda de Turistas no hay un frontman, ni reglas, ni estructuras. No le ponemos ni música a la letra, ni letra a la música, sino que surgen en su conjunto. Es una constante de propuestas y sonidos.
Guido: Hay un parámetro fundamental que son las letras de Bruno (Albano, vocalista), pero es eso: él dispara…y se va modificando sobre la marcha.
¿Se sienten parte de la escena de rock independiente en Argentina?
Luis: No. Queremos hacer nuestra música, no nos importa lo que haga la escena. La música es interacción entre lo que vos hacés y la respuesta que provocás, pero hacemos canciones que hablan por nosotros mismos. Después se da que le gusta a este grupo de gente o a este otro.
¿Qué es el rock para ustedes?
Guido: El rock es una farsa, una comedia musical que se da en la calle Corrientes (risas). Tuvo su significado y su expresión de rebeldía en su momento. Hoy el rock lo venden los medios. El significado lo tuvo cuando se creó y de ahí en adelante se fue degenerando.
¿Que esperan del futuro los Banda de Turistas?
Patricio: Un colapso. De alguna manera tenemos la creencia de que en algún momento se va a terminar el mundo (risas). El fin de un ciclo, como la caída del Imperio Romano, por ejemplo.
Luis: Estamos llegando al fin. Vos decís "en Google está todo", pero salís a la calle y hay pobreza, locura, hacinamiento. Hoy los músicos están más preocupados por decir lo que son que hacer canciones. Cualquier cosa que afirmemos que somos ahora, en tres meses va a cambiar. Y eso no tiene mucho sentido, porque lo que perdura y trasciende es la canción. Queremos que las canciones hablen por nosotros mismos.
May 26, 2008 - Monday 
Vayan estas líneas como un humilde homenaje al señor Albert Hofmann, tristemente fallecido la semana pasada a los 102 años de edad. Todo un testimonio de las propiedades vitalizantes del simpático cartoncito.

En fin, pasemos a lo que realmente nos ocupa. Difícilmente esta termine siendo una reseña objetiva, como si se tratara de una canción cualquiera, dado que a sus creadores los conozco desde hace ya un par de años. En el momento de aquel primer contacto (con lo que era una especie de germen del grupo, que poco tiene que ver con lo que hoy es Banda de Turistas) ya me sorprendía la edad promedio del combo, y mucho más me llama la atención ahora, cuando llegan a un momento de madurez musical asombrosa y ofrecen una obra que demuestra la enorme evolución que atravesaron en tan corto tiempo.

En ese entonces, de todos modos, ya era evidente que había que apostar por el futuro de los pibes, y una de las frases con las que se me ocurrió (no muy brillantemente) definir a su primer EP fue "un álbum de rock adolescente que no se quedó prendido a lo que escuchaban sus compañeros en el colegio". Si bien la afirmación era correcta, a la vez ese debut pecaba de transparentar demasiado cuál era ese "otro" rock que escuchaban los Turistas. Y es realmente admirable que, allí donde antes las influencias eran tan marcadas, en "Mágico Corazón Radiofónico" (si bien no cuesta demasiado identificar las raíces de ciertos gestos), lo que importa no es la fuente (kraut, folk, whatever), sino la poderosa impronta de la sólida identidad propia que el grupo de a poco está construyendo.

A no equivocarse, acá los Turistas no se conforman con reinventar la rueda: se deshacen completamente de ella y fabrican, no sé, un auto deslizador. En su gira mágica y misteriosa, su nueva creación tuvo la fortuna de caer en las manos de Mario Caldato Jr., un reputado productor norteamericano que aportó su sello personal a la mezcla final de la obra, que será editada en el mes de junio por el sello Estamos Felices.

El tema elegido, muy acertadamente, como primer corte de difusión le hace justicia al resto del álbum. Si bien casi todas las piezas que lo componen además de grandes canciones son chicles en potencia, uno puede percibir aún desde el acercamiento inicial que "Todo Mío el Otoño" es el hit indiscutido del disco.

Tanto la melodía como la letra son mega pegadizos, y una mención aparte merece el estribillo, que contiene una de las catch-phrases del año. Estoy convencido de que en un par de meses todos van a estar coreando "yo creo que necesitás/alguien que te aterrice el vuelo" (aquí no tiene tanta gracia ante la ausencia del zigzagueante fraseo de Tucán). Si se me pide que rescate alguna influencia, lo único que se me ocurre comentar es que suena como si Los Gatos Salvajes hubiesen sido reconstruidos para el nuevo milenio, algo inesperado viniendo de parte de unos muchachitos de apenas veinte años.

Lo que queda claro (y hace de la escucha y seguimiento del grupo algo más disfrutable) es que la evolución de Banda de Turistas recién comienza. El viaje que tienen por delante sin dudas va a ser fructífero e interesante. Y si a alguno después de leer toda esta parrafada todavía le pica un poco cierto hype que ya se está formando alrededor de estos jinetes del sub-20 local, mi consejo es que les den la oportunidad que merecen y comprueben que efectivamente están a la altura de todo lo que se dice (y se dirá) sobre ellos.

Brindo por esta nueva generación; ojalá este sea un síntoma de que todavía podemos encontrarnos con cosas nuevas, sorprendentes y movilizantes para escuchar.

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