El cielo se envuelve con su túnica roja, imperturbable e inmensa. Mis inquietudes transitan por un océano de constelaciones que señalan a tu alma en mi interminable viaje. Me embarco en un navío de plata y te busco gota a gota, nueve a nube, voy distinguiéndote mansamente, tentándote.
Mis entrañas se encogen, me acaricia tu aliento y me silba el viento. Mi alma se elude de las duras ataduras del juicio que intenta traerme de vuelta a la desnuda realidad de mi callada habitación como si estuviera esquivando la picadura mortífera de una víbora que quiere envenenarme. ¿Será porque eres tan soberanamente hermosa que ni el sueño de millones de siglos podría anhelar una fantasía semejante a ti? Si sólo fuera tu belleza... Si sólo de eso se tratara… Entonces el pintor que con su insólito enfoque te plasmó, aplicó para el toque maestro gamas y matices que ningún ojo había visto antes y el escultor que con su prodigiosa visión te moldeó, utilizó para la milagrosa obra, un marfil del color de la luna pero blando como el algodón.
Y a cada instante tengo el mismo delirio, ese mismo sueño que se renueva infatigablemente. Si pudieras asomarte a la ventana de mis quimeras descubrirías otro mundo. Hoy te invito a que te asomes por un momento sin tiempo…
Nunca fijes tu mirada en la tierra. Océano, mar y glaciar; riachuelo, arroyo y cascada; céfiro, brisa y ráfaga; nieve, lluvia y granizo. Une tu ser a su pasión. Todo se transforma en agua traslúcida, alcanzada por los rayos del sol. Nada hacia las profundidades, sin preocuparte, sin ahogarte, envuelta en el líquido como si te encontraras en el vientre de tu madre.
La marea no cesa
inunda la tierra, la abruma
con el arrecife se besa,
se calma y crece con la luna,
un espejo sin la espuma
y podrás en su reflejo…
divisar las olas encrespadas
que cabalgan con ímpetu
saborear su esencia salada
que libera tu espíritu,
percibir su armonía brillante,
de destellos y diamantes.
Acariciar el sueño y los corales,
escuchar arpegios crepusculares
¿y podré sin evaporarme
bullir aunque sea un momento?
luchar contra las corriente
con el alma helada por vientos
neufragar en tus pechos de sirena
y arrojar un suspiro
de regocijo o de lamento
da lo mismo ,
si solo hay arena
Siente la brisa ondeando tu pelo
Siente la corriente que trae la cordura
Siente la noche violeta en el cielo
Siente el remolino hacia la locura
Siente, en la distancia,
los acordes que te dan mis labios trémulos
Y siente, tras las aguas…
Siente… lo que siento.