Cerdos, patriotas y verdugos
Cientos de cerdos mugrientos gobiernan el mundo
y en un segundo deciden quien va a morir.
Miles de árboles arden a cada momento.
Millones de madres suplican "no me pegues más".
Niños delgados con vientres inflados mueren cubiertos de moscas.
Es el momento de ver que hemos hecho tan mal.
Pero tan ocupados estamos pensando si hablamos gallego o cristiano
que nos hemos olvidado de hacerlo mejor.
Hacer mejor el amor, hacer mejor la vida,
hacer mejores canciones o hacer ¡Que sé yo!
Pero parad, no salpiquéis, no queméis todo, no nos manchéis con vuestro lodo.
No busquéis más excusas vanas para robar, para matar.
Oigo patriotas idiotas armando jaleo,
unos son nacionalistas otros centralistas.
Y yo sólo veo mamíferos ciegos y locos
en busca de falsas raíces que no dejan ver
que no hay mas patria que el agua, el viento y la tierra,
y que esos colores tan feos nos hacen temblar.
Verdugos famosos torturan en plazas repletas
de sádicos locos que aplauden esta sinrazón.
Vestidas tan monas clavan espadas y lanzas
y son indultados en nombre de la tradición.
Debéis parar, no salpiquéis, no queméis todo, no nos manchéis con vuestro lodo.
No busquéis más excusas vanas para robar, para matar.