"AL BORDE DE LAS INTERFERENCIAS"
El sonido se propaga mejor en la oscuridad,
aún resuenan los ecos de tu voz por mi cerebro
Como en una noche cerrada, los alaridos de un animal,
como la risa de una hiena en el desierto.
Sigue estando en coma tu alma...
mis palabras se quedan flotando en la nada.
Y es que, estás
sintonizada en una frecuencia imposible de localizar.
Al borde siempre de las interferencias, ignorando mi señal.
Como la luz apuñala los párpados de una ventana en un cuarto apagado,
las imágenes, taladran mi mente y mi cuerpo.
Escasos mensajes, paranoias… flases, siempre a punto para congelarnos,
sólo frío me queda de tu recuerdo.
Y sigue estando en coma tu alma…
las palabras se me quedan flotando en la nada.
Su sentido no puedes apreciar,
ni tan solo escuchar.
Y es que, estás
sintonizada en una frecuencia imposible de localizar.
Al borde siempre de las interferencias, ignorando mi señal.
Acostumbrados a la desconexión de nuestros cuerpos,
olvidamos la electricidad.
Acostumbrados a sentirnos cada vez más lejos,
olvidamos el significado de amar.
Y es que, estás
sintonizada en una frecuencia imposible de localizar.
Al borde siempre de las interferencias, ignorando…
Y es que, estás
sintonizada en una frecuencia imposible de localizar.
Al borde siempre de las interferencias, ignorando mi señal.
Autor: Miguel Duarte
"LOS SUEÑOS, SUEÑOS SON"
He vivido en un engaño,
que consumido por los años, sucumbió.
A pesar del fuerte daño,
el dolor, se desvaneció.
Tu falta de sinceridad,
y el haber nacido sin valor nos separó.
De esa manera tan cruel,
sin palabras, me dijiste adiós.
Me dijiste adiós,
me dijiste adiós.
Y aunque he esperado desde antaño,
que cobre vida algo falso,
creyendo que palpitaba tu corazón…
ahora veo que todo es sueño,
y los sueños, sueños son.
Ya no quiero ni siquiera oír tu voz,
su sonido ha perdido todo el valor.
Y si algún día al pasar,
tus pies me encuentran por casualidad,
guíalos muy lejos y al andar,
borra tu rastro por seguridad,
por seguridad.
Y aunque he esperado desde antaño,
que cobre vida algo falso,
creyendo que palpitaba tu corazón.
Y aunque deseé siempre en vano,
me he hecho más fuerte a cada paso,
y ahora veo que los sueños, sueños… son.
Ya no vivo en un engaño.
Y aunque he esperado desde antaño…
vida en lo falso,
creyendo que palpitaba tu corazón.
Y aunque deseé siempre en vano,
me he hecho más fuerte a cada paso,
y ahora veo que los sueños... sueños son.
Autor: Miguel Duarte.
"MI VIDA ANTERIOR"
Mi reflejo me observa,
curioso desde un espejo, busca en mi interior.
Su silencio es evidencia,
no hacen falta palabras, me hace falta mi vida anterior.
Quisiera poder sentir de nuevo el pasado,
para dar un gran giro al timón.
Cambiar el rumbo de ese barco oxidado,
pero el tiempo es nave de una sola dirección.
Parte de mi condena,
tragar los días de golpe sin parar en su sabor,
no encontrar sentido a la existencia
y pensar a todas horas, pensar en mi vida anterior.
Quisiera poder sentir de nuevo el pasado,
para dar un gran giro al timón.
Cambiar el rumbo de ese barco oxidado.
pero el tiempo es nave de una sola dirección.
Quisiera poder sentir de nuevo el pasado,
para dar un gran giro al timón.
Cambiar el rumbo de ese barco oxidado,
pero el tiempo… solo es de una dirección.
Y yo quisiera poder sentir de nuevo el pasado,
para dar un gran giro, dar mil vueltas al timón.
Cambiar el rumbo de ese barco oxidado,
pero el tiempo…solo es de una dirección.
El tiempo…solo es de una dirección.
Autor: Miguel Duarte.
"ENTRE CONCIENCIA Y PLACER"
Siento el deseo como fuego en mi ser,
pero no sería honesto apagarlo y correr.
En soledad,
sé lo que quiero,
pero ante tu presencia
la que manda es la piel.
¿Qué puedo hacer,
si tengo que elegir entre conciencia y placer?
Quizás de un embustero o quizás de alguien sincero,
sea mi forma de actuar, pero tu sabes que ahora no puedo y no quiero amar.
En soledad,
sé lo que quiero,
pero ante tu presencia
tiendo a caer.
¿Qué puedo hacer,
si tengo que elegir entre conciencia y placer?
El corazón lo siento
cansado
para engañarlo una vez más.
Te estás equivocando
buscando,
escarbas donde no hay qué hallar.
Ahora que por fin he conseguido liberarme de la trampa,
correr y aún herido y cojeando
beber la libertad a grandes tragos otra vez.
Ahora que por fin he conseguido la añorada esperanza,
recuperando el apetito ya olvidado
arrojando el puto yugo del amor junto a mis pies.
Ahora no, no tendría ningún sentido caer en otra tela de araña,
cual eterno despistado
perdería mi mente, todos mis sentidos y los mandos de mi ser.
Por fin he conseguido ser yo mismo, ser mi amo.
Por fin he conseguido lo que yo había deseado,
el poder sentirme vivo, aparcar el amor a un lado,
nunca es como tú querrías, siempre acaba haciendo daño.
Autor: Miguel Duarte
"VACÍA"
Sé que esta noche volverás
para dejar a tu sombra bailar
y para no pensar en lo que está bien o está mal,
para tomar tu dosis de irrealidad.
Vacía,
está tu vida, como un cuerpo sin alma.
Vacía,
como el campo santo, al que añoro su calma.
Vacía de profundidad,
de pensamientos, de poesía.
Ahogada en lo superficial,
tirada en la orilla de la hipocresía.
La sinceridad se vuelve a escapar de tu cerebro
y una vez más, la falsedad, reaparece cual oscuro espectro.
Hay una regla nada más, para poder entrar en tu juego,
nunca te fijarás en alguien, sino en quien finja serlo.
Vacía,
está tu vida, como un cuerpo sin alma.
Vacía,
como el campo santo, al que añoro su calma.
Queriendo engañar a la soledad,
que obsesiona tu mente, que amenaza tu vida.
Vendiste el alma ante la oscuridad,
a la sonrisa ficticia de la mentira.
Vacía de profundidad,
de pensamientos, de poesía.
Ahogada en lo superficial,
tirada en la orilla de la hipocresía.
Autor: Miguel Duarte.
"BRISA DEL MAR"
Es como la brisa del mar,
la que acaricia al respirar
los días en que todo es sol.
Pero es también, una estrella fugaz,
un destello en la oscuridad
y a su paso, todo apagó.
Aunque es la estación
en que vienes y vas,
cual astro fugaz,
volverá el sol…
y la brisa del mar.
Sé que el viento sopla a nuestro favor,
que su silbido apagará
el engaño, aunque dulce sea su voz.
Alguna vez dejarás de ser solo un resplandor
y todos los días, tras la brisa del mar…
correremos los dos.
Aunque es la estación
en que vienes y vas,
cual astro fugaz,
volverá el sol…
y la brisa del mar.
Y aunque sea la estación
en que vienes y vas,
cual astro fugaz,
me volverá a acariciar…
la brisa del mar.
(Dedicada a Claudia, mi hija).
Autor: Miguel Duarte.
Propiedad intelectual: GR-250-04
NÚMERO DE ASIENTO REGISTRAL 04 / 2004 / 3793