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Niuver



Last Updated: 11/30/2009

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Signup Date: 2/4/2007

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Thursday, October 29, 2009 

Current mood:  artistic
Pobre de mi

Pobre de mí
Que no alcanzo tus penas
Quisiera tragármelas enteras 
Y verte feliz de nuevo…

Pobre de ti
Que no te arrancas el llanto
Y que sé te va ahogando
Sin piedad alguna…

Pobre que somos 
De no poder con tantos dolores…
Pobre que somos 
de ignorar que eso somos…

Si pudiera sacudiría de un golpe tu tristeza
Y llenaría tu belleza con la mía…
Me robaría la poesía para ponerla en tu almohada
Y aunque sé qué hoy no sientes ganas 
De estar más en este mundo
Yo haría todo porque retrases tu viaje 
de un día mas, de un segundo…

Si pudiera verte de nuevo  reírte como antes
te daría  lo que soy, lo que pidas…
… hasta te daría la niña que cada mañana escondo
antes de salir de casa para jugar a ser grande
Y escondería mi prisa, mi guitarra y mis desdichas
Para cuidarte tus miedos y redescubras mi amiga, 
la dicha de estar viva…

Wednesday, October 28, 2009 

Current mood:  artistic
No te llevaré mi isla

No te llevaré a mi isla, no vendrás de mi mano
ni habrá atardeceres,  ni placeres en vano.

No te llevaré a mi isla no estarás a mi lado
no habrá despedida, como te prometí hace un rato.

No te llevaré a mi isla, no tendrás mis secretos
ni vas a andar por mi cuerpo, con mi candor no quiero juegos

No te llevaré a mi isla, ya no haremos cosas lindas
ni amarnos en silencio, ni adorarte, ni heridas.

Huye, vete, dale, corre, que el miedo te roe, que tu desamor me hiere
vete antes de que sea tarde y mi corazón te odie.
Huye, vete, dale, corre, que el miedo te gana, que tu desamor me mata
si a ti te ciega mi luz, se acabó esta historia.

No te llevarè a mi isla, no vendrás de mi mano
ni el sol sobre tu cara, ni hacerte el amor en vano.

No te llevarè a mi infancia, no estarás  a mi lado,
ni vas a oír los tambores, ni venerarás  mis santos.

 No te llevarè a mi isla, no te daré  mis secretos
ni vas a andar por mi cuerpo, jugando con  lo incierto.

No te llevarè a mi isla, ya no haremos cosas lindas
cuando amanezca en mi tierra,  me olvidaré de tu sonrisa

Huye, vete, dale, corre, que el miedo te roe, que tu desamor me hiere
vete antes de que sea tarde y mi corazón te odie.
Huye, vete, dale, corre, que el miedo te gana, que tu desamor me mata
si a ti te ciega mi luz, se acabó esta historia.


Wednesday, September 09, 2009 
   
   Historia y Sociedad / La ciudad de las columna

Aqui un articulo  de los pocos que existen sobre el tio de mi padre, el gran cantante Pablo Quevedo.

Pablo Quevedo, el mito de una voz(2005/10/03)Por: Josefina Ortega finoriz@hotmail.com
Cuentan que una noche, a mediados de la década del treinta del siglo pasado, La Habana se aprestaba a disfrutar de una fiesta. Anunciada a bombo y platillo por la radio y la prensa, estas galas culminarían con un gran baile popular, amenizado por la agrupación musical más famosa del momento, la orquesta de Cheo Belén Puig. Dicen que a las ocho de la noche, llegó de forma casi majestuosa la conocida charanga.
Tan pequeña que todos y cada uno de sus integrantes, con sus respectivos instrumentos, cabían en un auto Packar, por cierto, de color negro. Así, cuando dio el cañonazo de las nueve, comenzó el baile con su esperada tanda de danzones.
Sin embargo, muy pocos se movieron de su sitio. Como hipnotizados, los hombres y mujeres que se habían dado cita allí, no podían hacer otra cosa que aguardar la actuación de un joven como de veinticinco años que permanecía sentado junto a una bocina, al fondo del escenario. Aquel joven era, ni más ni menos, que el cantante más conocido de aquellos tiempos en Cuba, Pablo Quevedo. Hoy, en la Ciudad de las Columnas, contaremos de aquel mítico cantante que alcanzó una increíble popularidad en su tierra, y sin embargo, no quedó ni un solo disco que preservara su voz. Pablo Quevedo, sin dudas, fue el más popular cantante de Cuba y, muy en especial, de su capital, donde alcanzó sus mayores éxitos, entre los años de 1934 y 1936. Este carismático cantante había nacido en 1908.
Y antes de marchar a la capital de la Isla veinte años más tarde, hizo las delicias de sus coterráneos en el matancero pueblo de Unión de Reyes, interpretando canciones y boleros con su inseparable guitarra. Ya en la otrora Villa de San Cristóbal de La Habana, Pablo Quevedo se incorpora a varias orquestas, sin mayores consecuencias. Sigue siendo un desconocido ante el gran público, hasta que entra por la puerta grande del arte, con el conjunto de Cheo Belén Puig. El ascenso de Pablo Quevedo en el mundo de la canción fue meteórico. Convertido en el intérprete más popular de su tiempo, todos los públicos, sin distinción de razas o credos, se rendían al conjuro de su voz. Pero quienes bien le conocieron, nunca olvidaron la tristeza que siempre le acompañaba, a pesar de los halagos que le tributaba su pueblo. Cuentan que cuando aquel joven trigueño, delgado y de rostro pálido comenzaba a cantar, los sonidos en el salón de baile comenzaban a disminuir, como por encanto, hasta llegar a un silencio absoluto. El público comenzaba a acercarse lentamente hacia donde se encontraba el cantante, quien parecía entonces estar rodeado de un halo de misterio. Dicen que Pablo Quevedo se mantenía silencioso uno minutos, con una seriedad contrastante con la alegría que reinaba en el ambiente. Así, hasta que la orquesta comenzaba a interpretar los primeros acordes de “Campanita de cristal”, y después, otros boleros, guajiras y sones, en un recital inolvidable, para quienes tuvieron el privilegio de escuchar la melodiosa voz de Pablo Quevedo. Si bien Pablo Quevedo logró convertirse en poco tiempo en un cantante de popularidad arrolladora, ¿por qué no dejó grabado ni un solo disco de aquellos números que en su voz hiciera época, como “Campanita de cristal”, “Lupina”, “El cañaveral” y “La manía de mamaíta”, entre otros? No es difícil encontrar la respuesta.
En aquellos tiempos, en la década del treinta, con empresas disqueras en pañales y un país con una economía precaria, no era difícil que los empresarios se lazaran a grabar a un artista que si bien era muy popular, estaba enfermo de muerte, pues la tuberculosis era entonces incurable. Así pues, estos hombres de negocios, mercaderes del arte, no querían arriesgar su dinero, y se limitaban a realizar con el popularísimo Pablo Quevedo actividades radiofónicas y bailables, exclusivamente, que les llenaban sus bolsillos, sin riesgo alguno. Según contara el también músico Cenen Suárez, quien muy joven tuvo la oportunidad de escuchar a Pablo Quevedo en un baile en la sociedad del Liceo, en Manguito, recordaba que en aquella ocasión, los asistentes a la fiesta, no se perdieron ni un solo detalle de lo que aconteció aquella noche. “Sabían que estaban en presencia de algo que difícilmente olvidarían.
El baile, que estaba anunciado hasta las cuatro de la madrugada, concluyó justamente con la actuación del divo”.
Pablo Quevedo, recordaba Cenen Suárez, terminó su actuación con un ensordecedor aplauso. Pablo Quevedo fue el más carismático de todos los cantantes de su tiempo, pese a que existió también un gran número de populares intérpretes de la música bailable cubana...
Pero la voz de Pablo Quevedo fue la que se conservó para la posteridad, sin grabar un disco como el mito de una voz.

Wednesday, August 26, 2009 

Current mood:  inspired

Me ha fascinado esta historia, quiero compartirlas con todos pues me parece genial esta reflexión. Gianmarco todo mi respeto y mi cariño . 



Cuando era chico me encantaban los circos, y lo que más me gustaba de ellos eran los animales, y entre ellos, mi preferido era el elefante. Durante la función, la enorme bestia impresionaba a todos por su peso, tamaño y, sobre todo, por su descomunal fuerza.   Pero, después de su actuación y hasta un rato antes de volver al escenario, uno podía encontrar al elefante detrás de la carpa principal, atado, mediante una cadena que aprisionaba una de sus patas a una pequeña estaca clavada en el suelo. La estaca era sólo un minúsculo pedazo de madera, apenas enterrado unos centímetros en la tierra. Y aunque la cadena era gruesa y poderosa, me parecía obvio que ese animal capaz de arrancar un árbol de cuajo podría, con facilidad, arrancar la estaca y huir.

El misterio es evidente:   ¿Por qué el elefante no huye, arrancando la pequeña estaca, con el mismo esfuerzo que yo necesitaría para romper un palito de fósforos?, ¿Qué fuerza misteriosa lo mantiene atado, impidiéndole huir?

Tenía unos siete u ocho años, y todavía confiaba en la sabiduría de las personas grandes. Pregunté entonces a mis padres, maestros y tíos, buscando respuestas a ese misterio.  No obtuve una respuesta coherente (la edad no es un impedimento para percibir la coherencia, o la falta de ella, en lo que la gente nos dice).   Alguien me explicó que el elefante no se escapaba porque estaba amaestrado.  Hice entonces la pregunta obvia: -Si es cierto que esta amaestrado, entonces... ¿Por qué lo encadenan? No recuerdo haber recibido ninguna respuesta que me dejara satisfecho.

Con el tiempo, me olvidé del misterio del elefante y la estaca...y sólo lo recordaba cuando me encontraba con gente que me daba respuestas incoherentes, por salir del paso, y, un par de veces, con otras personas que también se habían hecho la misma pregunta. 
 
 Hasta que hace unos días, encontré una persona, lo suficientemente sabia, que me dio una respuesta que al fin me dejó conforme:
 
"El elefante del circo no escapa porque ha estado atado a una estaca toda su vida desde que era muy pequeño".  Cerré los ojos y me imaginé al pequeño elefantito, con sólo unos días de nacido, sujeto a la estaca.  Estoy seguro que en aquel momento el animalito empujó, jaló, sacudió y sudó tratando de soltarse. Y a pesar de todo su esfuerzo no pudo librarse. La estaca era ciertamente muy fuerte para él.
 
Podría jurar que el primer día se durmió agotado por el esfuerzo infructuoso, y que al día siguiente volvió a probar, y también al otro y al que seguía...   Hasta que un día, un terrible día, el animal aceptó su impotencia, y se resignó a su destino.  El elefante dejó de luchar para liberarse.   Este elefante enorme y poderoso no escapa porque cree que no puede hacerlo. Tiene grabado en su mente el recuerdo de sus, entonces, inútiles esfuerzos, y ahora ha dejado de luchar, no es libre, por que ha dejado de intentar serlo. Nunca más intentó poner a prueba su fuerza.

Cada uno de nosotros somos un poco como ese elefante: vamos por el mundo atados a varias (cientos) de estacas que nos restan libertad.  Vivimos creyendo que "no podemos" con un montón de cosas, simplemente porque alguna vez probamos y no pudimos.  Grabamos en nuestra mente: No puedo... No puedo y nunca podré.   Crecimos portando ese mensaje, que nos impusimos a nosotros mismos, y nunca más lo volvimos a intentar.  La única manera de saber cuáles son nuestras limitaciones ahora, es intentar de nuevo, poniendo en el intento todo nuestro corazón.
 
¡Espero que esta simple historia te cargue de energía como para creer que en la vida no hay imposibles!
 
Monday, August 24, 2009 

Current mood:  inspired



Mi lecho está tendido / Silvio Rodriguez, Cuba

Mi lecho está tendido
me has hecho un gran favor,
pero en el sitio en que estaba dormido 

no encontré mi corazón

Donde me lo guardaste,
que haz hecho al fin con él,
hiciste tu labor y te marchaste
y ahora ya no sé querer


No quiero tal favor, 

deja en su lugar a ese corazón
deja a mi viejo en su escondite
puede que aún lo necesite.
No lo despojes de su amparo
vaya favor para ser caro

Hoy me tendiste lecho para después volar 
Hoy te llevaste el mundo de mi pecho,
hoy la aurora es soledad.


Friday, May 01, 2009 


Friday, May 01, 2009 
Friday, May 01, 2009 


Tuesday, November 25, 2008 

Current mood:  artistic
Des rythmes Caribéens chaloupés
sur des harmonies ensoleillées
aux mélodies romantiques inspirées.

Une trompette jazzy flirte avec un piano complice permanent,
une voix cheminant dans des allées de douceurs
et l'évocation de délicatesses totales
au fil des textes,des guitares et des percussions.

La tradition Cubaine à fleur d'oreille avec Raul Paz
mélée à l'equateur d'Edison Pullas et le Pérou d'Ulises Piedra
pour une ondulation instantanée de vos sens éveillés.

La maturité musicale de l'ange croise la fraicheur d'un âge
qui a épaissi ses années à l'école de musique de Matanzas
avant l'école Nationale des Arts de Cuba et les Descargas de La Havane

Diplomée mais passionnée,en partance pour le Vénézuela puis l'Espagne
avant de poser ses valises à Metz.
Elle est sensuelle à souhait,
avec des mots qui résonnent comme des caresses.
Laissez vous faire.......

Paul-Eric Laurès

BOOKING : AYUPROD@LIVE.FR
Thursday, September 25, 2008 

Current mood:  artistic
Se me antoja cambiar, abrir las ventanas y dejar entrar la luz del sol iluminar los rincones de la casa donde ya no logramos ser felices...

Dejar todo atrás los ojos fijos hacia delante, confiada, serena, segura...La vida es una sola, y es me guste o no de los valientes, para los que apuestan seguros de ganar la apuesta, aun así la pierdan...

He decidido tirar los dados y echarme a rodar por el mundo como un ovillo como bien dijo Gerardo Alfonso, ... tomar la guitarra y los libros que siempre traerán las respuestas y las curas y llenar los vacíos con las nuevas ilusiones...

es tiempo de amar todo y a todos lo que no he tenido tiempo de amar ... ocupada en saciar hambres y deseos, es tiempo de mirar y ver, de buscar y hallar, de respirar y oler, sonreír y reír si aún seguimos vivos... pues vivamos!!!

Changer, il est temps d'ouvrir les portes et laisser entrer la lumière du soleil illuminer les couloirs de la maison où nous n'arrivons plus à être heureux.

Pourquoi s'acharner à vouloir chercher le bonheur là ou l'on sait pertinemment qu'il ne sera pas???

Changer, grandir, partir, lâcher ...

je suis enfin prête...

enfin libre...

Niuver Navarro