Nací en Mozambique a la edad de 0 años, y después de que el médico me diera la palmadita en el culo de rigor me lie a ostias con él e intenté estrangularlo con el cordón umbilical.
Me cayeron 17 años por intento de homicidio en primer grado. Después de estar en la trena me aburría, así que conseguí un perro, una flauta, un cartón de Don Simón y me fuí a ver el mundo.
Casualidades de la vida un día vi por la tele a Carlos Nuñez tocando y decidí no tocar la flauta nunca más.
Como tenía frío me fui al Pull and Bear a comprarme un "jarsey", enamoré a la dependienta, nos casamos y tuvimos 18 hijos (como conejos).... Benito, Mochito, Yaguito, Pancracio, Nerea, Betty, Leti, Manolo, Santy, Daniel, Raúl, Bruno, María, Sofía, Lucas, Raquel, Rocío, y Francisco José. Como un Borbón oye.
Pero a mi mujer no le daban las tetas para alimentar a tanta criatura, por lo que compramos una vaca que se llamaba Marela. La vaca comía mucho, así que me tuve que poner a trabajar.
No me cogían en ningún trabajo por que solo tenía una etiqueta de anís del mono como certificado de estudios...... mi mujer me abandonó y se quedó con los 18 bambinos. Una pena chico.
Llegados a este punto tan caótico me senté en una silla a reflexionar pero no se me ocurría nada productivo, así que estiré el pie derecho en el aire y me puse a girarlo en el sentido de las agujas del reloj mientras con la mano intentaba dibujar el número 6. Como mi pie cambiaba de sentido sólo sin yo poder hacer nada para remediarlo opté por hacer un curso CCC de envolvedor de regalos, pero los ñordos de CCC me empaquetaron una guitarra con el curso.
Empecé a rasgar la guitarra y me hice cantautor. Teloneé a Fran Perea en las fiestas de Cuntis y empecé a cagar billetes de 500 euros.
Forrado hasta las trancas fuí al Diario de Patricia a pedirle perdón a mi señora, que al verme en la tele corrió a mis brazos.
Y así hasta ahora, ya ves. Que la vida es como una caja de bombones, nunca sabes quien va a venir a pedirte uno y tocarte los cojones.
Con amor para el que lo lea.
El puto rey de la feria a su disposición para siempre.
Yomelo Montosolo.