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Todo empezó a principios de febrero, aunque la idea llevaba meses rondando mi cabeza: Tenía que grabar las canciones que había compuesto en este último año. Conservaba la ingenuidad y las ganas casi intactas, mientras decidía como y con quién podía realizar este proyecto; consciente de que para que una canción guste, no basta que ésta sea buena, sino que ha de tener un buen sonido, el mejor posible...:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" />
Con las ideas y la cartilla debajo del brazo, decidí que había llegado el momento de estrujarme el diafragma y el bolsillo para que mi voz, las guitarras, los teclados, el bajo, los arreglos...empastasen mejor que nunca; contasen con los mejores micros, los mejores previos, los mejores programas de grabación y las mejores manos posibles que supiesen ordenar todo esto. En fin, quería saber a que huele el sonido de un estudio de verdad, y hasta donde podían dar de si las canciones, que un día salieron de mi cabeza. Puse todas las fuerzas que pude en ello.
Gabriel Szternsztejn, mi profesor de guitarra desde hace muchos años y que como veis posee un apellido impronunciable, me propuso coproducir, a principios de año, junto con Pelo Madueño, las canciones que le mostré en una grabadora casera. Ellos durante dos meses se encargaron de dar forma a dos temas: "Un soplo contra el viento" y "¿Que será de ti?".
Y aquí surgió un contratiempo, "Pelo" no podía seguir con la grabación porque se marchaba fuera unos meses, y había que buscar una nueva persona que se encargase de producir los otros tres temas con los que contaría la maqueta. El proyecto se retrasaba.
Localicé a David Ruiz y a Josué Santos (que ha trabajado y trabaja como teclista con Luz Casal, Miguel Ríos, etc...) para que continuasen lo que estaba a medias. Tras otros cuatro meses, conseguimos grabar otros tres temas: "Sólo hoy es seguro", "Olvidé desafinar" y "luciérnaga sin alas". Para la grabación de estas tres canciones también conté con Gabriel Szternsztejn a la guitarra eléctrica y con "Juanjo" que supo sacar ese punto flamenco que me faltaba, con su guitarra española, en la rumbita de la maqueta ("Olvidé desafinar").
Por último, Iker Arranz realizó los arduos trabajos de postproducción (remasterización y mezcla) y se atrevió con los sufridos coros para rellenar los huecos de mi voz en la maqueta.
Acabar esto, no ha sido tarea fácil, me ha costado mucho esfuerzo, muchos trayectos, muchas llamadas, muchos errores y muchas caídas. No en vano, me ha sido muy difícil en este último año y medio seguir haciendo música. A veces me he sentido sólo, estupido e incomprendido por hacer algo que odio y amo a la vez.
En el medio de esa contradicción he querido que esté alguna de las canciones de la maqueta, en las que hago resumen de estos cuatro años que llevo cantando por pequeños escenarios, y que han terminado siendo despiadadamente autobiográficas, más sinceras y más viscerales que nunca. En otras he preferido contar historias, como siempre me ha gustado escuchar en las canciones, historias en las que me he querido sumergir como protagonista de una vivencia real o ficticia de esas que entretienen o pone el alma en carne viva. De si fueron reales o no, no pienso deciros nunca nada, pero ¿que más daría si todo lo que os cuento fuese una mentira?, no hay más mentira que las verdades que nos decimos todos los días; y muchas de las mejores canciones, al menos de las que yo amo, son una enorme, preciosa y falsa mentira.
No se si llegaran a muchos más oídos que a los míos, este puñadito de canciones, lo más seguro es que se pudran de polvo en los cajones del olvido de vuestras casas u ordenadores, o en la papelera de un ejecutivo agresivo de Sony que busqué lo último que más pegue en las discotecas de pachá, pero ¿qué queréis que os diga? me quise dar un capricho del que tengo que confesaros que estoy muy orgulloso.
Espero que os guste y que no dudéis ni en pedírmela ni en pagármela, buen momento será el concierto que tendré el 27 de Abril en la Sala la New Cheyenne a las 22h.
Un abrazo.
Adrián Perales.
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