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Café Tacvba



Last Updated: 11/20/2009

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Friday, November 27, 2009 
Muchachos, les dejamos aquí la info de dónde se venden los boletos para el concierto de Tultitlan:

Farmacias del Ahorro:
 
TULTITLAN
Av. San Antonio No. 3 Esq. Salvador Sanchez
Col. Barrio San Bartolo, Frente a la plaza Central
(centro)
 

CUAUTITLAN
AV. 1RO. DE MAYO MZ 44 LT. 17 EDF. H42
COL. ENSUEDOS
CUAUTITLAN IZCALLI
 
COACALCO
BLVD. COACALCO S/N
VILLA DE LAS FLORES
COACALCO EDO. DE MÉXICO
 
ECATEPEC
EMILIO CARRANZA MZ C LT 6C
COL. SAN CRISTOBAL CENTRO
ECATEPEC DE MORELOS
 
MORELOS
ZARAGOZA NO. 2
COL. CENTRO
NAUCALPAN EDO. DE MÉXICO
 
TOLTECAS
AV. GUSTAVO BAZ NO. 230 INT 24
COL. TEQUESQUITENGO
TLANEPANTLA EDO. DE MÉXICO




Saludos y nos vemos por allá!!
Friday, July 24, 2009 
03-Jul-2009

Crocknicas marcianas

Joselo

Museo del rock


Nunca pensé que algún día se me diera la oportunidad de visitar el Rock and Roll Hall of Fame. De hecho, ni siquiera se me antojaba. Lo veía como una posibilidad muy lejana. Sólo hemos ido a tocar una vez a Cleveland, lugar en donde queda dicho museo, y nunca hemos regresado.

Es raro que el museo del rock esté en Cleveland. Relaciono más a Los Ángeles, a Nueva York o hasta Memphis con esta música machacante, ¿por qué Cleveland, Ohio? Quién sabe.

Pero seguro ustedes han visto las noticias en donde cada año, un grupo o solista, es escogido para entrar en el Salón de la Fama del Rock and Roll.

A veces, dependiendo del humor que traiga, juzgo la validez de dicho reconocimiento. ¿Es realmente importante para Los Ramones, para el movimiento punk, entrar en dicho salón? Pero bueno, es imposible negarlo, Los Ramones (al menos los sobrevivientes) se veían muy felices de estar en dicho evento.

Hasta hace unos días me enteré de que en Nueva York hay una pequeña “sucursal”. Me tropecé con ella en mi andar por las calles de la Gran Manzana un día después de nuestro concierto.

¿Entrar o no entrar? He ahí el dilema.

Capaz que resultaba un Disneylandia rockero: un lugar en el que pagas una entrada y te muestran la historia de la música rock, pero sin toda la mugre, los excesos y las drogas que acompañan inevitablemente a esta “música de locos” (citando al maestro Alex Lora).

O pensaba también que podría resultar un lugar lleno de memorabilia como los Hard Rock Café, en donde todo se mezcla y algunas cosas pierden importancia. En esos cafés algunas guitarras expuestas parecen firmadas en serie por grupos excesivamente nuevos. Cuando hay algo que vale la pena: un traje, unas botas, un bajo antiquísimo, que un rockstar tocó en tal o cual gira, es imposible verlo de cerca, pues está lleno de mesas atiborradas de hamburguesas, o peor, de gente borracha.

Digo, no crean, he acabado ahogado y feliz en varios Hard Rock Café, y seguro que llevaré a mi hija a Disneylandia cuando crezca, pero no me decidía a entrar al Rock and Roll Hall of Fame Annex de Nueva York.

Lo que me hizo decidir entrar fue el cartel de John Lennon, en donde se anunciaba que una sala completa del museo mostraba cosas del cantante en su época neoyorquina. Todo esto curado por la mismísima Yoko Ono. Al final el lugar resultó lo que esperaba: un Disneylandia rockero combinado con Hard Rock Café, pero sin alcohol.

Pero como son los gringos de canijos, te envuelven aunque no quieras. Al principio te muestran un documental con la historia del rock, y al final terminas con lágrimas en los ojos de la emoción: John Lee Hooker, Jerry Lee Lewis, Chuck Berry, Aretha Franklin, James Brown; para luego seguir con The Beatles y The Rolling; The Who, Jimi Hendrix, Led Zeppelin; dar un salto a The Police, The Clash, The Ramones, para acabar con U2, el último de los “súper grupos”.

Al pasar a las siguientes salas te muestran memorabilia que tiene que ver con Nueva York: el cuaderno en el que Billy Joel escribió el disco The Stranger; el inmenso traje que usó David Byrne en Stop Making Sense; unas mesas del extinto CBGB’S. Y otras tantas reliquias rockeras: el prototipo de la Telecaster diseñada por Leo Fender; una guitarra de Eric Clapton que Johnny Marr compró en una subasta; ropa de Michael Jackson, Madonna y Jimi Hendrix. Hasta una Biblia que perteneció a Elvis Presley anotada en los márgenes con su puño y letra. La última pieza del museo es una bolsa de papel que contiene la ropa con la que fue asesinado John Lennon. El forense le entregó esa bolsa a Yoko y ésta la conservó así para mostrar al mundo cómo un ser humano que había sido “el rey” era tratado como un mortal más.

Me la pasé muy bien viendo todo esto, y aunque amo esta música, ¿realmente hace falta un museo? ¿Cómo serán consideradas todas estas piezas en el futuro, dentro de dos siglos o más? Tal vez las guitarras, los pianos y la ropa se conviertan en lo que son: pedazos de madera y de tela sin valor alguno.

Pensar que en los años 50 se creía que el rock and roll era una moda pasajera. Ahora hasta museo hay.

Como dirían los abuelitos: quién sabe a dónde vamos a parar.

Pensar que en los años 50 se creía que el rock and roll era una moda pasajera.
fuente: exonline
Friday, June 26, 2009 
26-Jun-2009

Crocknicas marcianas

Joselo

Tiendas de discos



Crocknicas
marcianas
El miércoles pasado tocamos en Los Ángeles como parte de nuestra gira 20 20, y como siempre que visitamos esta ciudad, nos dimos una vuelta por las tiendas que venden instrumentos musicales y música grabada.

Durante los 20 años que llevamos como grupo, hemos visitado la ciudad en múltiples ocasiones, tanto para tocar como para grabar o mezclar casi todos nuestros discos.

Así que sabemos en dónde están esas tiendas que todo músico debería visitar alguna vez en su vida, como el Guitar Center, de Sunset, o las tiendas de instrumentos vintage, en donde los precios son prohibitivos y lo único que queda es admirar las guitarras que tienen más edad que uno.

Esas tiendas, aunque cambian de local, de dueño o sufren una remodelación, siguen ahí recibiendo a los músicos locales y los turistas de todo el mundo.

Lo que sí ha cambiado radicalmente son las casas de discos. De esas ya no hay o quedan muy pocas. Hasta la palabra “discos” suena ya caduca.

El compact disc está desapareciendo, y las tiendas que lo vendían se van convirtiendo en tiendas departamentales, de ropa o juguetes.

Estas tiendas enormes que albergaban miles, o tal vez millones de viniles, casetes y compactos, han ido desapareciendo como si se tratara de una raza en extinción.

La Tower Records, de Sunset, que estaba muy cerca del mítico Wishkey a Go Go, genera tanta nostalgia en los viejos rockeros, que han usado el galerón vacío para hacer eventos. Los White Stripes presentaron uno de sus discos ahí.

Qué raro sentir nostalgia por algo que apenas hace dos o tres años existía.

La primera Virgin Mega Store que vi en mi vida fue en esa misma calle, en Sunset Boulevard. La tienda era enorme y aun así se llenaba de gente buscando música y películas por los pasillos. Había un DJ en vivo, poniendo canciones y comentándolas como si fuera una radio. Uno se sentía especial, pensando que los únicos que escuchaban esa radio tan sui generis éramos los que estábamos en la tienda.

Pero la cadena Virgin Mega Store ya no existe más.

Hace una semana cerraron las que quedaban en Nueva York, y nadie los culpa, la última vez que entré a una de estas tiendas era como estar en una escena de El Planeta de los Simios o Soy leyenda, pues los compactos se llenaban de polvo y los clientes se podían contar con los dedos de una mano. Y varios de esos clientes éramos nosotros, que somos cuatro.

Lo más extraño es que aunque cada vez se cierran más tiendas de discos, la Amoeba, que sólo tiene tres sucursales (dos en el área de San Francisco y una en LA) está llena de clientes todo el tiempo. En esa tienda se venden tanto discos nuevos como usados. Es un fenómeno en tiempos de crisis discográfica.

Tal vez parte de su éxito es que reciben tus discos viejos en buen estado y te los compran o te dan un vale que puedes canjear en la tienda. De alguna manera se recicla toda esa música que ya no quieres en casa o que, obviamente, ya pasaste a tu computadora.

Así que en esta visita a Los Ángeles nos dimos nuestra vuelta a la Amoeba para salir cargados de discos que escucharemos en lo que resta de la gira 20 20.

Aunque no puedo negarlo, pasar por el edificio que albergaba la Virgin o la Tower y ver unos departamentos de lujo, me da tristeza. Aún más tristeza me da pensar qué pasó con todos esos compactos que había ahí.

No lo sé de cierto, pero alguna vez escuché que las discográficas y las tiendas de discos preferían destruir su mercancía a venderla más barata o colocarla en otro lugar.

Les sale más económico deshacerse de todo que almacenarlo, transportarlo y luego hacer inventario para darle un precio y venderlo.

Pero se destruye el formato, no la música en sí misma. Esa sigue a la venta en las tiendas virtuales.

Ya veremos qué nos depara el futuro con las nuevas tiendas de música digitales en México. Por lo pronto, yo sigo de gira y con eso me doy por bien servido.

De esas ya no hay o quedan muy pocas. Hasta la palabra “discos”suena ya caduca.
fuente: exonline

Friday, June 19, 2009 
19-Jun-2009

Crocknicas marcianas

Joselo

Graduación


Algo pasó, además de la música, el pasado sábado 13 de junio en el Foro Sol. Las reseñas en la prensa tienen contabilizadas las canciones, las horas y minutos exactos, el número de desmayadas y desmayados, las frases que Rubén dijo, la descripción de los artículos pirata y hasta el costo de un boleto en reventa. Estuvimos más de tres horas y media tocando en el escenario ante 55 mil personas que pedían más y más.
Eso, de alguna manera, son los hechos tangibles. Lo demás es casi imposible describir. Tiene uno que usar palabras como vibra y energía, que en realidad no sirven de mucho.
Somos seres humanos hechos de carne y hueso, pero algo mueve a todos esos músculos, arterias, cerebro y corazón. Algunos le llaman alma. Nunca estuvo mejor empleada la frase: “55 mil almas llenaron el Foro Sol”.
La carne parecía un accesorio que servía para demostrar lo que el espíritu estaba sintiendo. El cuerpo bailaba, reía y lloraba.
Las reseñas no publicadas, aquellas que se dicen de viva voz, hablan de ojito Remi en varias canciones, saltos desesperados a modo de baile y nostalgia por un tiempo que ya se fue.
Fue un momento muy especial para Café Tacvba como grupo, y aunque en lo individual podemos percibir cosas diferentes de esa tocada, estamos de acuerdo con que fue un gran momento en la historia del proyecto que iniciamos hace 20 años ya.
Lo más extraño que me está pasando es observar la reacción de mucha gente que me rodea, que sin haber ido al concierto ni haber comprado o escuchado un disco completo de nuestro grupo en toda su vida, ahora, de la noche a la mañana, nos convertimos en “personas importantes”.
En una ciudad como el Distrito Federal, en donde la gente que no te conoce no te saluda ni con un educado “buenos días”, ver aparecer una cara sonriente que te desea lo mejor es un regalo invaluable.
La gente, de unos días para acá, se muestra sospechosamente amable conmigo.
Digo “sospechosamente” porque, así de paranoico como soy, creo que me van a pedir algo, que me van a tratar de vender un producto u ofrecerme un plan bancario con todo y tarjeta de crédito.
Pero no. La gente se muestra amable porque saben que Café Tacvba cumple 20 años y lo quieren celebrar.
Para que entiendan mi extrañeza tengo que decir que no siempre fue así. La gente que me veía en la calle normalmente me lanzaban una mirada de suspicacia y de pocos amigos.
Los guardias de seguridad, en las tiendas departamentales, me seguían por si se me ocurría robarme algo. No sé qué fachita me veían pero, apenas entraba, se llevaban el walkie talkie a la boca. ¿Tan raro me veo?
Pero ahora todo cambió (al menos por el momento). El lunes pasado, en una tienda departamental, uno de los gerentes se me acercó para hacerme un regalo. Traía en las manos una botella de licor de crema irlandesa, envuelta en papel de regalo.
“Reciba esto por el gran concierto que dieron el sábado pasado. Felices 20 y que cumplan muchos años más”, me dijo muy amablemente el señor. “Gracias” le dije, tomando en mis manos la botella que me regalaba.
“No, gracias a ustedes, por hacer la música que hacen”, me contestó.
Nunca en mi vida me habían hecho un regalo así.
Me sentí como si en el Foro Sol nos hubiéramos graduado de una profesión, cuyos estudios duraran 20 años. Que al recibir el tan ansiado “título”, nos granjeara el respeto y cariño de la gente seria.
Como ven, algunas cosas han cambiado desde el Foro Sol. Que no me sigan los de seguridad en la tienda ya es ganancia. Pero si algún día tocamos en el Estadio Azteca, espero, si no es mucho pedir, que en vez de una botella ahora me regalen una tele de esas planitas.
Me sentí como si en el Foro Sol nos hubiéramos graduado de una profesión, cuyos estudios duraran 20 años.fuente: exonline

Friday, June 12, 2009 
12-Jun-2009

Crocknicas marcianas

Joselo

Foro sold out


Crocknicasmarcianas

La noticia de que habíamos llegado al sold out en el Foro Sol me llegó unos minutos antes de la presentación en La Habana, Cuba. La emoción que sentía de tocar en la explanada antiimperialista, en la isla que más ritmos ha dado al mundo, se mezclaba con la emoción de un lleno total en México DF. Café Tacvba tocará mañana en ese recinto, que ha presentado a infinidad de artistas nacionales y extranjeros con las entradas completamente agotadas.

Lo cuento aquí no por presunción. O bueno, tal vez un poquito. No todos los días te dicen que llenaste un lugar hasta el tope y que en ese lugar caben 60 mil personas.

La verdad es que da mucho gusto y felicidad la respuesta del público ante la gira 20 20 en la que estamos embarcados. Ya tocamos en La Paz, Bolivia; Santiago de Chile; Buenos Aires, Argentina; La Habana, Cuba, y San Juan, Puerto Rico. Ahora nos toca presentarnos en nuestro México querido y por suerte no somos sólo profetas en tierra ajena.

Que llenáramos o no el Foro Sol dividía a la gente. Algunos lo dudaban, otros lo daban ya por hecho. En las entrevistas que hicimos para anunciar el evento hubo varios periodistas que, sin decirlo, insinuaban en sus preguntas un velado “¿será que sí lo llenan?”

Era como el anuncio ese de un partido político, en el que un jugador mexicano de futbol va a cobrar un penal. Se escuchan los pensamientos del espectador “lo va a fallar, lo va a fallar” y el jugador piensa “lo voy a meter”. Bueno, pues así me sentía yo con los periodistas incrédulos. ¿Por qué no creer, de entrada, que lo vamos a llenar?

Supongo que el cuestionamiento de todos no es ocioso. Hay artistas, grupos y cantantes que aun teniendo fama no llenan los lugares en que se presentan. Una canción en la radio o miles de discos vendidos no es sinónimo de llenos totales. ¿Por qué? Quién sabe. Los caminos de la industria del entretenimiento son inescrutables.

Por eso cada paso hay que darlo poco a poco, sin saltarse ninguno. Si ya llenaste un Metropólitan, tal vez la siguiente vez puedas llenar el Auditorio Nacional y, si lo logras, quizá puedes aventurarte, en el siguiente año o en el siguiente disco, a un Palacio de los Deportes.

Pero tal vez la vida puede llevarte por caminos raros y vas tocando ante llenos totales y luego lugares vacíos.

Si quieres seguir en esto de la música tienes que aguantar todo: tanto lo bueno como lo malo.

Andy Patridge, vocalista y compositor del legendario grupo XTC, no logró sobrellevar esa vida esquizofrénica de lleno, luego vacío; vacío, después lleno. Prefirió no volver a subirse a un escenario y sólo sacaron discos durante su historia como grupo. Dicen que en su última gira le fue imposible soportar ver un día un lugar abarrotado y exitoso y a la siguiente noche un antro en donde no se paraban ni las moscas.

Lo comprendo bien.
En esta carrera no sabes cuándo te vas a encontrar con un lugar vacío.

Supongo que Café Tacvba ha podido llegar hasta acá, a sus 20 años de vida, porque vamos viviendo las cosas como se van dando. No damos nada por hecho y seguimos trabajando en lo que nos toca cada día.

Claro que siempre quieres que tus tocadas estén llenas y piensas como el jugador de futbol del comercial: “Lo voy a meter”, pero, en una tocada, ¿quién mete el gol?, ¿el grupo o el público?

Creo que quien llena el Foro Sol no somos nosotros, que sólo somos cuatro con dos músicos invitados, batería y violín. Los que llenan el inmueble son las 60 mil personas que creen en nosotros y les gusta nuestra música.

Un Foro Sol lleno celebrando nuestro 20 aniversario se me hace una muy buena fiesta de cumpleaños.

Por eso, a todos los involucrados, gracias por ese Foro sold out.
A todos los involucrados, gracias por ese Foro sold out.

exonline
Friday, June 05, 2009 
05-Jun-2009

Crocknicas marcianas

Joselo

Hu hu hu


Conocí a Natalia Lafourcade hace ya muchos años. Me la presentó mi amigo Xavo, cantante del desaparecido grupo Nudo, cuando todavía no tenía ni siquiera su primer disco. Xavo me decía que tenía que escucharla, que era buenísima, que sus canciones me iban a encantar. Para entonces a Natalia ya le estaban ofreciendo un contrato discográfico y me quería hacer unas preguntas relacionadas con el mundo de la industria musical.
Nos reunimos en un café y durante más de una hora hablamos sobre sus preocupaciones: lo que la disquera le estaba ofreciendo, lo que le estaban pidiendo que hiciera y sobre el miedo que tenía a que le cambiaran su música y su estilo.
Este tipo de reunión no era extraña para mí, pues mucha gente se me acerca a preguntarme cosas parecidas: ¿debo o no firmar este contrato? ¿Debo o no aceptar esta propuesta? ¿Qué hago si me quieren exigir trabajar con un productor que no quiero?
Yo contesto las preguntas lo mejor que puedo, dependiendo de mi conocimiento del tema, pero la mayoría de las cosas que me preguntan, el artista implicado ya ha tomado una decisión y sólo quiere corroborarla con alguien más.
Contesté a las preguntas de Natalia sin haber escuchado su música. Pensaba que no era necesario, las preguntas iban enfocadas a la parte contractual y no a la artística.
Pero Xavo, que estaba ahí con nosotros, insistía en que tenía que escuchar sus canciones. Así que nos fuimos a mi casa para escuchar el demo que la pequeña Natalia traía bajo el brazo.

Lo que escuché me voló la cabeza.
El demo eran canciones con piano y voz, con guitarra y voz o simplemente a capella. Recuerdo que las letras me sorprendieron mucho: hablaban de flores, de sabores; describían esta realidad, pero con una perspectiva distinta a la mía; eran como cuentos infantiles, pero no como los de Walt Disney, sino como de los hermanos Grimm.
Al escuchar el demo y ver a Natalia ahí sentadita, cazaba perfecto su imagen con la música que salía del estereo: era un personaje de un mundo fantástico, en donde las dimensiones y las leyes de la naturaleza eran otras.
¡Y era sólo un demo!
Le confesé a Natalia ahí mismo mi admiración. “No te preocupes —le dije—, no creo que nadie pueda cambiar u ocultar lo que tú eres. Ni con una producción fresa ni con una campaña de promoción comercial. Al final, pase lo que pase, notarán el talento que traes. Ni aunque tú quisieras podrías esconderlo”.
Muchas de las canciones que escuché en ese demo no llegaron al primer disco de Natalia, supongo que a los productores y disquera se le hacían muy extrañas.
Es una lástima, pues cuando salió ese primer disco noté que la percepción del público era diferente a la idea que yo tenía de Natalia. Pero no importaba, sabía que, tarde o temprano, la gente escucharía lo que esta artista tenía que dar y ofrecer en su totalidad.
El disco que ahora está sacando, Hu Hu Hu, está más cercano a la Natalia Lafourcade que yo percibo: una artista con un universo aparte, con letras y melodías que no ofrecen concesiones a lo que está de moda; con estructuras musicales nada convencionales, pero que transmiten alma.
Música pop, sí, pero sin las connotaciones peyorativas que esta palabra carga en nuestro país.
Claro, hay que entrarle a este disco sin pensar en la Natalia de otros discos y videos. Despojarse de algunos prejuicios que sólo estorban para escuchar la música como realmente es.
Si este disco no es la obra que consolida a Natalia como una de las artistas más interesantes de nuestro país, no importa, porque quiero pensar que la señorita Lafourcade no va a parar de hacer música nunca en su vida.
Ojalá nos deleite con discos como éste muchas veces más.
Quiero pensar que la señorita Lafourcade no va a parar de hacer música nunca en su vida.

exonline
Friday, May 29, 2009 
29-May-2009

Crocknicas marcianas

Joselo

Feliz cumpleaños para nosotros


El pasado miércoles 27 de mayo, el grupo al cual pertenezco, Café Tacvba, cumplió 20 años de vida. ¿Y cómo lo celebramos? Discutiendo.Que conste que no estoy diciendo que nos peleamos ni que nos vamos a separar, ni todas esas cosas que la gente empieza a decir de nosotros cuando no estamos sonriendo ante una cámara o decidimos tomarnos un tiempo para descansar.Para mí no hubo mejor celebración que ésta. Si estamos deliberando sobre algo significa que estamos en activo, que hay diferentes visiones, pero que todas lo que buscan es un mejor desarrollo de nuestro proyecto.Estamos a punto de iniciar nuestra gira 20 20, que como su nombre lo indica es la celebración de 20 años de vida en 20 ciudades distintas.Para poder llevar a cabo esta gira hay muchas cosas que se tienen que decidir, y es ahí en donde entra la parte de la controversia.Aparte de nosotros cuatro hay un equipo que trabaja para que todo salga bien a la hora en que nos subimos al escenario. Mientras más gente involucrada existe, más son las opiniones y más las discusiones en las que te ves inmerso.No creo que exista alguien tan ingenuo que piense que una banda llega a los 20 años de vida sin tener diferencias, sin tener altercados en el camino, sin tener malos momentos.Sucede siempre que juntas a dos o más seres humanos. Hay que ponerse de acuerdo en hacia dónde se quiere caminar, pero muchas veces lo más importante no es la dirección que se decide, sino que todos los involucrados quieran caminar juntos.Los que integramos Café Tacvba hemos decidido caminar juntos todos estos años y hemos cuidado nuestra relación lo más posible.La música, lo sabemos, es el menor de nuestros problemas. Ahí nos sentimos libres y podemos desarrollar cualquier cosa que se nos ocurra.La cotidianidad y todo lo que ésta conlleva es la que puede minar cualquier relación humana.Por eso cada vez que terminamos una gira, nos damos un tiempo en el que cada quien desarrolla discos solistas o proyectos alternos al grupo. Eso nos da un espacio, un respiro para poder continuar sanos cuando regresamos a trabajar juntos, pero resulta que estos espacios que nos damos alimentan los rumores de separación.Sé que esto de la separación es todo un tema para los fans de hueso colorado de Café Tacvba. El otro día, haciendo una entrevista para promover esta gira 20 20, un periodista me amenazó, claro que en broma, pero en la que se asomaba mucha verdad.El periodista era un seguidor del grupo desde sus inicios, nos vio tocar en La Última Carcajada de la Cumbancha, en El 9 y en el Tutti Frutti. Estaba feliz de entrevistarme y muy orgulloso de que hayamos logrado llegar a los 20 años.Cuando llegó a la clásica pregunta de que si pensábamos seguir juntos todavía muchos años, me dijo: “Espero que me contestes que sí, porque si me dices que se van a separar ¡yo los mato! ¡Y si no los mato yo, miles de fans allá afuera los matan!”Me reí: ¿qué más podía hacer? ¿Preocuparme?Así que con estos buenos deseos, con esta pasión que existe por un proyecto que iniciamos hace 20 años, salimos de gira a celebrar nuestro aniversario.Espero seguir celebrando nuestros cumpleaños discutiendo. Eso significa que seguimos más vivos que nunca.Los integrantes de Café Tacvba hemos decidido caminar juntos durante 20 años.
exonline
Friday, May 22, 2009 
22-May-2009

Crocknicas marcianas

Joselo
Los Horrors,en México


De chico me daba rabia cuando me decían que la música que estaba escuchando, el grupo que en ese momento era mi favorito, se parecía mucho a alguna otra banda de diez años atrás.Me daba coraje porque eso significaba que Mi Grupo Favorito no era único, no eran tan especiales como yo pensaba y anhelaba.Cuando era chico la música que me gustaba se llamaba New Wave y pretendía ser una música completamente nueva. Una Nueva Ola que rompía con el pasado y lo transgredía. Al menos así te lo vendían las revistas especializadas y los presentadores de videos que pasaban los viernes y sábado en la noche en televisión abierta.Tiempo después me di cuenta de que todos los grupos que me gustaban (Ultravox, John Foxx, Gary Numan, Devo, The Psychedelic Furs, Talking Heads) tenían una influencia innegable en el sonido de la voz o en el de los teclados: David Bowie y Brian Eno. De una o de otra manera esa Nueva Ola no era tan nueva cuando descubrías que Elvis Costello era igualito que Buddy Holly, pero con actitud punk.¿No hay nada nuevo bajo el sol? Pues parece que no mucho, y si lo hay debe ser una música que transgrede tanto que es difícil escucharla y apreciarla hoy.Como dice mi amiga Grace: “hay de dos sopas: o te vuelves un viejito amargado diciendo que todo lo nuevo son puros refritos del pasado y te encierras en tu casa a escuchar tus viejos viniles, o, por el contrario, aceptas que la música es una larga cadena y disfrutas que un grupo ‘nuevo y novedoso’ abreve del gran pasado que tiene a su disposición”.Los Horrors tienen nuevo disco, su segundo apenas, y vienen a la Ciudad de México a tocarlo.El caso de los Horrors es polémico. Su disco anterior los definía como una banda de garage punk y de canción a canción desarrollaban un sonido de guitarras que parecían sacadas de los experimentos de Joe Meek en los 60. Pero su segundo disco, el Primary Colours que salió a principios de este mes, tiene un abanico de influencias en donde el erudito rockero se puede regodear a gusto.Sin dejar a un lado ese sonido garage, se aventuran con un primer sencillo de casi ocho minutos de duración en donde la influencia de Joy Divison es innegable. En el video, dirigido por Douglas Hart, bajista original de los Jesus and Mary Chain, aparece un presentador que recuerda una escena de la película Control.La canción Do you remember suena a My Bloody Valentine sin tanta distorsión. Three Decades suena a los Psychedelic Furs, sonido que me hizo recordar mis años mozos al instante. También aparecen por ahí influencias de Spiritualized, Neu!, The Cure y Echo and the Bunnymen.¿Se vale? Pues tal vez la pregunta sobra al ver la respuesta que el grupo ha tenido primero en su natal Inglaterra (ellos son de Essex) y después en todo el mundo.Tan bien les está yendo, que los integrantes de The Horrors podrían sonreír un poquito, pero creo que esto es imposible: la apariencia de aburrimiento y desencanto es parte esencial de su look.Mañana se presentan en el Salón 21 (que ahora se llama de otra manera que no me gusta tanto) y es una oportunidad para ver si el sonido que su productor Geoff Barrow, integrante de Portishead, le imprimió a la grabación, está bien llevada al escenario.Pero si eres de los amargados que no escuchan grupos nuevos demasiado influenciados por el pasado, piensa como yo: a estas alturas es humanamente imposible ver en vivo a Joy Divison. Ni modo, qué le vamos a hacer.Disfrutemos, pues, a los Horrors.Cuando era chico, la música que me gustaba se llamaba New Wave.
exonline
Friday, May 15, 2009 
15-May-2009

Crocknicas marcianas

Joselo
J. G. Ballard


Crocknicasmarcianas
Hace ya más de un mes que murió el escritor James Graham Ballard, y yo, por alguna u otra razón, apenas me enteré hace una semana. Falleció el 13 de abril, cuando estaba preparándome para salir al festival de música Coachella y por supuesto mi cabeza estaba en otra cosa. Me dio pena enterarme tarde del fallecimiento de uno de mis escritores favoritos. Pena como sinónimo de vergüenza, por no estar al pendiente de ese tipo de noticias, y pena también como sinónimo de aflicción.Es triste saber que ya no saldrán más libros de esa mente que tanto admiré.¿Hace alguna diferencia enterarte fuera de tiempo de la muerte de tu escritor favorito? Supongo que no mucho, si el único contacto que tenías con ese ser humano era a través de los libros que escribió. La cosa sería diferente si fuera un amigo cercano y pudieras estar en su velorio, acompañando a su cuerpo en los últimos momentos en la tierra. Y aun esto, si creemos que el cuerpo es sólo un cascarón, tampoco tiene mucho sentido.Aunque nunca estuve ni remotamente cerca de Ballard, llegué a apreciarlo como a un amigo. Ese tipo especial de amigo al que no ves muy seguido, pero sabes que estará ahí en cualquier momento para hacerte compañía.Cabe señalar que “el amigo Ballard” no es de esos con los que te podías pasar un rato de evasión o de divertimiento superfluo. Muy al contrario, al adentrarte en su ficción podías salir asustado, cuestionado y con una visión diferente a cuando empezaste a leer. O sea, un escritor de verdad.J. G. Ballard desarrolló su carrera literaria en el nicho de la ciencia ficción, aunque sus últimos libros dejaron este género y se ampliaron a otros mucho más difíciles de definir.Nunca escribió del espacio exterior ni de seres de otro mundo. No tenía necesidad de ello, sabiendo que el ser humano es ya lo bastante extraño habitando y conviviendo en el planeta Tierra. Se dedicó mas a imaginar desastres naturales en el futuro. La Tierra inundada en El mundo sumergido o convertida en un desierto en La sequía.Después se dio cuenta de que no necesitaba imaginar catástrofes en el porvenir, el caos ya existía en el presente en forma de automóviles. En Crash, tal vez su novela más emblemática, describe a nuestros familiares automóviles como si fueran aparatos que sirven para cualquier otra cosa, menos para transportarnos. Ballard encontró el vínculo entre el erotismo y el metal retorcido de los choques aparatosos. “He escrito la primera novela pornográfica basada en la tecnología” decía el autor.Rascacielos, Noches de cocaína y Super-cannes son novelas en las que el habitat es parte esencial de la trama. En los paraísos urbanísticos en los que viven sus personajes todo está resuelto, menos la relación persona a persona.El amigo Ballard nos abre los ojos ante una verdad que pocas veces queremos aceptar: aunque el ser humano dice que quiere vivir en paz y en armonía, nunca puede desterrar a la violencia de su entorno. Y ésta, en muchos de los casos, es necesaria para que esa felicidad que tanto busca, sea completa.“El hombre es un animal”, decía Ballard, y supongo que él lo sabía desde muy chico. Nació en Shanghai, en 1930. Vio la crueldad de la guerra y la pobreza viajando en bicicleta, y estuvo en un campo de prisioneros japonés de 1943 al 1945, como lo cuenta en El imperio del sol, que Steven Spielberg hizo película en 1987.¿Cómo honrar a nuestro amigo Ballard? Leyéndolo.Ballard sabía que su muerte estaba cerca, por lo cual escribió una autobiografía, Milagros de vida (Mondadori 2009), a modo de despedida. Sus otros libros, esos que escapan cualquier clasificación, pero que les llamamos de ciencia ficción, están en Editorial Minotauro.Tal vez en estos días vayas a la librería buscando el libro de Carlos Ahumada y esté agotado. Entonces compra uno de Ballard que, aunque escribe de manera muy diferente, también sus personajes se destrozan unos a otros.Descanse en paz J. G. Ballard.Nunca estuve ni remotamente cerca de Ballard, pero llegué a apreciarlo como a un amigo.
exonline
Friday, May 08, 2009 
08-May-2009

Crocknicas marcianas

Joselo

Encierro


Estar encerrado en nuestra propia casa parece fácil, pero es una prueba de fuego que no muchos pueden soportar. Este fin de semana pasado, y parte de la semana que está terminando, los chilangos tuvimos que probarnos a nosotros mismos que podemos convivir entre cuatro paredes sin volvernos locos o matarnos unos a otros.Hay quienes tienen la suerte de vivir en una casa con jardín, y seguramente por primera vez en la vida lo usaron, juntando a la familia alrededor de un almuerzo que no incluyera en el menú ningún alimento hecho con carne de puerco.Pero muchos otros no llegamos a jardín, y lo único verde que tenemos en nuestro entorno inmediato es una plantita que adorna la puerta de entrada.Lo admito, nunca en mi vida había añorado una “casota” como la que tienen los ex presidentes o los narcos hasta estos días de aislamiento forzoso.No sé qué habrán hecho ustedes para soportar la contingencia, pero seguramente que algunos hicieron como yo: el domingo pasado me la pasé echado frente a la antiguamente llamada “caja idiota”. Para los que tenemos poco espacio, la televisión puede suplir cualquier necesidad de libertad.Para mi sorpresa descubrí programas que nunca había visto, canales que ni siquiera sabía que existían. Me di cuenta de que estaba pagando mi televisión por cable y no le sacaba el jugo que se debía.Vi de todo: películas, programas de noticias y hasta acabé viendo ¡Hazme reír!Me descubrí riéndome de la broma que Omar Chaparro le hizo a RafitaValderrama. “Qué bajo he caído”, pensaba. “Ojalá que nadie se entere de que estoy viendo este programa. Los fans de Café Tacvba me toman por un tipo culto e intelectual. Seguramente que lo que se espera de mí es que esté leyendo las Obras completas de Borges mientras vivo este encierro”.Pero al otro día, al hablar con algunos amigos, resultó que fue el programa más visto del día anterior. Todos habían visto la broma que le habían observado al cómico, muchos de ellos, celebrándola.No sé qué rating haya tenido ese programa, pero seguramente que dentro de poco comenzará a circular un email en donde digan que el virus AH1N1 lo soltaron los dueños de Televisa para mantener a la gente encerrada viendo la tele como enajenados.¿Y de los emails? Bueno, nadie puede culparnos por creer en ellos. El que esté libre de culpa que arroje la primera piedra.Lo interesante es que todos dicen explicar “la verdad de la situación”: que fue cosa del gobierno mexicano, que fue Obama, que fueron las farmacéuticas, que la culpa la tienen los criadores de ganado porcino, que todo es mentira, que fue una exageración.Al menos explican el porqué en México se dio la mutación y nacimiento de este nuevo virus. Digo, es más creíble pensar que somos víctimas de un complot mundial para exterminarnos a que haya surgido por azar, sin que ningún humano lo decidiera.Las preguntas que flotan en el aire son: ¿por qué?, ¿por qué a los mexicanos?, ¿por qué a nosotros?, ¿qué hemos hecho para merecer esto?Yo no sé por qué nos extraña tanto si de un tiempo para acá nos estamos peleando, metiéndonos el pie, “cangrejeándonos” y, literalmente, matándonos a balazos.Capaz que el virus AH1N1 dijo: “oye, una ayudadita no les caería nada mal”.Seguro que el virus ahora no entiende por qué no se lo agradecemos. Al final está cumpliendo nuestros deseos: acabar con los mexicanos de una vez por todas. Esperemos que no lo logre.Ahora que ya podemos salir de nuestras casas se nota que “el virus maligno” no se quedó contento, pues parece que de todas maneras nos quiere encerrar. Con los maltratos que hemos sufrido en el extranjero y con la discriminación que se avecina, ahora tampoco nos va a dejar salir del país.Que tengan todos ustedes un feliz encierro.Durante este encierro a causa del virus vi películas, noticias y hasta ¡Hazme reír!


fuente exonline