TODO ROCK DICIEMBRE DE 2007 ¦ SHOWS ..:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" />..:NAMESPACE PREFIX = O />
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CRÍTICA |
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MAGNÍFICO CONCIERTO EN EL TEMPLO DEL BLUES PORTEÑO
Una noche para recordar
La banda de swing & roll LA VENDETTA brindó un excelente show en el tradicional recinto por el que desfiló una infinidad de figuras del mundo de la música. El grupo ofreció parte de su nutrido repertorio, compuesto principalmente por temas propios. En esta nota, los lectores encontrarán el comentario de la actuación y un análisis que resalta aquellos aspectos que hacen de este conjunto una de más valiosas propuestas del panorama actual del rock vernáculo.
Por ROMÁN FRYMER (periodista y escritor)
En el legendario 'El Samovar de Rasputín' (Del Valle Iberlucea 1251, Caminito) de la Ciudad de Buenos Aires, allí donde tocaron estrellas como Eric Clapton, Riley Ben King -'Blues Boy King', más conocido como B. B. King- y The Rolling Stones, LA VENDETTA dejó su sello de profesionalismo y alta calidad con un gran espectáculo.
Fue en una fresca noche de noviembre pasado. El público se acercó en buen número a este 'resto-bar temático de blues y rock con aires de cantina' para escuchar a un grupo que, sin dudas, colmó sus expectativas.
El repertorio resultó variado: la banda arrancó relajada con "Mi lugar" y siguió en buen ritmo con "Tanto dolor" y "Viejo minero". En "Nuevo mundo", el baterista Horacio Cortés mostró que puede cantar -y muy bien-, así como Luciano Lamione (segunda guitarra) en "Estoy vivo".
Luego, el mejor blues se hizo presente en la profunda voz de Eloy Sulpizii con "Ruta 66", versión castellanizada por el legendario Pappo, del histórico tema compuesto en 1946 por el norteamericano Bobby Troup, y grabado sucesivamente por Nat King Cole, Chuck Berry y The Rolling Stones, entre otros. Allí estuvo uno de los puntos más altos del show, al igual que en "Una rosa blanca", definido como 'blues neoyorkino' por su intérprete, el excelso guitarrista Jorge Morrone. Por momentos, la voz cascada de Morrone y las poéticas palabras de este tema emocionaron a los oyentes hasta las lágrimas. Es que las líricas de LA VENDETTA hablan sobre dolores, amores, dificultades de la vida suburbana, pasión por la música y por la libertad.
El tono blusero del recital se plasmó también en "La entrega" (con un Morrone espectacular, que hizo sangrar la guitarra) y en "Me estalla el corazón".
Asimismo, hubo lugar para el estreno del interesante tema "SMS". A la hora del rock & swing, la banda desbordó de magia y energía a un entusiasmado auditorio con "Dos corazones" y los clásicos "Rock & roll en mí" y "No pares de rodar".
Es cierto: los fanáticos de estos hombres oriundos de Merlo (provincia de Buenos Aires) extrañaron hits como "El loco", "Pequeño ángel", "No te hago mal", "Si quieres me acompañas", "El caminante" o los estupendos covers de The Beatles. De todas maneras, la actuación de este quinteto manejado por Mauricio Mediotte fue prolija y, a la vez, estimulante.
Entonces, mientras la cerveza corría por las gargantas -y la música por las venas- de los presentes, el cronista se preguntó qué es lo que hace de LA VENDETTA una banda tan especial. La realidad dice que, tras diez años de esfuerzo y ensayos, el grupo suena maduro, con un estilo pulido y definido. A diferencia de otras bandas, en las que suele haber un miembro que toma un rol protagónico, aquí, cada uno potencia su excelencia individual para beneficio del conjunto. Los muchachos de LA VENDETTA verdaderamente 'sienten' la música y disfrutan de lo que hacen en el escenario, y esto se transmite al público. El crecimiento de los artistas resulta notorio: aquel Juan Bareyro que lucía 'apichonado' cuando ingresó como bajista al grupo, ahora se muestra sereno y plenamente adaptado al funcionamiento general, con momentos brillantes en los que manifiesta su talento. A eso se suma el fresco aporte que, más allá del claro dominio vocal de Sulpizii, entregan los coros y la alternancia en la interpretación de las canciones.
Tras disfrutar de los magníficos shows en el Casino Trilenium (Tigre), con los que cerraron el año, uno piensa que, probablemente, el mayor mérito de los integrantes de LA VENDETTA sea su versatilidad y la capacidad de combinar sus raíces barriales con el sentimiento y la pasión universales del rock; y, a la vez, la sensibilidad para desnudar el alma dolorida a través del adecuado tempo del blues.
De un grupo con tantas virtudes como LA VENDETTA sólo puede esperarse que continúe su progreso durante 2008, con la meta de alcanzar la fama y el reconocimiento que tanto merece. Son los mismos sueños que pudieron materializar figuras como B.B.King o The Rolling Stones, que años atrás pisaron el mismo suelo en el que, hace un par de meses, se lucieron Sulpizzi, Morrone, Cortés, Lamione y Bareyro. ¦