LA POLITICA HOY EN DIA.
Se que a la gran mayorìa de las personas les desagrada hablar de la
polìtica; de hecho, hace bastantes años yo pensaba como muchos de
ustedes, que de politica solo podìan hablar quienes estàn de alguna u otra
manera inmersos en ella.
Hay muchos motivos para eludir hablar de la polìtica, entre ellos, la mala
fama de los polìticos, lo complicado o mejor dicho, lo tedioso que resulta
tratar de entender en un principio las situaciones polìticas en nuestra
comunidad, en nuestro estado y luego en nuestro paìs. Les concedo
rotundamente la razòn cuando se enojan y dicen: "Odio la politica y a los
polìticos". Sin embargo, no comparto la idea de que, el desconocer acerca
de la polìtica, a estas alturas del partido, sea la mejor desiciòn que un
ciudadano deba tomar.
Es el ciudadano comùn, materia prima de la mayorìa de los proyectos
polìticos, pues es el ciudadano comùn quien emite su voto cada 3 (elecciòn
de alcaldes y diputados locales y federales) o 6 años (gobernadores y
senadores). Esto, de alguna u otra forma, ya todos lo sabemos, pero lo que
no tomamos en cuenta, es que entregamos nuestro voto asì como asì, màs
por costumbre que por razonamiento, mas por el sencillo hecho que votar
por votar.
Considero que es ya, una obligaciòn de cada quièn, no solo reflexionar
acerca del voto que va a emitir en procesos locales o federales; sino que es
tambièn una obligaciòn consigo mismo, el hacer un anàlisis personal
acerca de los partidos en relaciòn con la historia inmediata de su localidad
o del paìs, segùn sea el caso.
Les digo esto porque, la clase polìtica del paìs le sigue apostando a nuestra
falta de memoria para conquistar nuestros votos; Les sigue apostando a
nuestra apatìa para salir a votar; Le sigue apostando a nuestra
ignorancia... Le sigue apostando a nuestra viciosa necesidad de pan y
circo, de ìdolos de campaña, de mesias de 3 meses, de "amigos" de
improviso... y tristemente esta vieja fòrmula les sigue funcionando.
Preferimos mejor como pueblo, correr asustados por las crisis de
seguridad o financieras... y luego correr iracundos y demandantes de
soluciones, que darle una lecciòn y escarmiento a la clase polìtica del paìs.
Esa clase polìtica conformada por TODOS LOS PARTIDOS de nuestro
mosaico democràtico.
He leido y he escuchado hasta el hartazgo a mucho alucinado hablar de la
siguiente revoluciòn, que hace falta una revoluciòn... y estoy seguro que la
mayorìa de los que la piden, la quieren armada, "mucho cuidado con lo
que deseas", lo màs seguro es que la mayorìa de los que "la ansìan", salgan
despavoridos corriendo a esconderse si se les concede el deseo.
Yo creo sinceramente que, la revoluciòn mas a nuestro alcance, la mas
reivindicadora y la que mas le dolerà a la clase polìtica, es la que sucederà
cuando dejemos de ser apàticos ante la polìtica, cuando hagamos nuestra
jugada y cuando le demos una lecciòn a los grupos polìticos de que ya no
nos mamamos el dedo... cuando les demostremos que ya estamos bien
peludos y que ya se nos esta quitando lo pendejos.
Cuando con nuestro voto castiguemos a los partidos que han quedado
mal, cuando tengamos la madurez para poder administrar nuestros votos.
cuando dejemos de pensar que estamos en deuda con los partidos y con
los candidatos, solo por una pinche despensa, por una torta o por un
paquete de laminas... cuando nos caiga el 20 que son los partidos politicos
los que nos han estado quedando a deber desde toda la vida y que tienen
que empezar a abonarnos o los vamos a mandar a chingar a su madre en
las urnas.
Hablo de votos de castigo, no de abstencionismo. Estoy convencido de que los
partidos en el poder, donde tengan poder, tendràn que empezar a dar
resultados mas palpables que mediàticos si quieren seguir ganando elecciones, a
eso me refiero, tenemos que ponerlos a trabajar para nosotros y no solo para
sus partidos. Si seguimos en nuestra actitud de no salir a votar, solo propiciamos que los partidos que cuentan con mas militantes sigan mamando de la gran vaca y creo que es lo que ya no queremos.
Ya en sì, dentro de la ley nos han limitado a votar por puros malos, donde
"la mejor opciòn" es votar por el "menos malo". Aùn asi, es necesario ver
que el derecho a ejercer nuestro voto es nuestro ùnico medio de venganza,
no esperemos a que un dìa nos lo quiten.
En resumen al pueblo mexicano, en el renglon de la polìtica, nos falta solo
dos cosas para iniciar una revoluciòn pacìfica y sencilla: Inteligencia y un
chingo de huevos!!
ELOTE EL BARBARO.