
Sirva la presente crítica para subsanar un importante despiste. Y es que oculto en la montaña de CDs que llegan a la redacción cada semana, el último trabajo de Shake Before Use casi se nos pasa por alto. Craso error, pues nos encontramos ante uno de los discos nacionales del año. Publicado en mayo por Arindelle, el homónimo segundo largo de los jerezanos es sin duda el mejor, y en temas como "Qualitative & Quantitative" o el primer single "Elephants Play Football", hacen buena, incluso imprescindible, la etiqueta que siempre les ha perseguido, aquella que los define como un cruce entre Aina y Foo Fighters. O si se prefiere, melodías memorables con poso hardcore y unas muy buenas guitarras aguerridas. Shake Before Use es un trabajo muy homogéneo y equilibrado, que no monótono, donde cada instrumento juega perfectamente su papel, con un sonido puro, especial y reconocible, conseguido por la banda andaluza en sus propios estudios; a excepción de la masterización, que fue confiada a Alan Douches (Ben Folds Five, Saves the Day, Thrice). Un disco altamente disfrutable que los sitúa como uno de los valores en alza del panorama estatal.
ROCK ZONE (Revista Noviembre 2008)
Aunque lleve por título el nombre de la banda, "Shake Before Use" es ya el segundo disco de estos gaditanos de Jerez de las Frontera tras "Utopiology" (editado en 2005 por el sellos Fragment Music). Curtidos desde 1999 en escenarios de toda la península, y con premios en concursos a sus espaldas, Shake Before Use han sido objeto de comentarios más que positivos por parte de la crítica especializada, que alaba su potente directo. "Shake Before Use", que por cierto lleva editado unos meses, es la confirmación de que a veces los críticos no se equivocan. Los doce temas del disco fluyen durante los treinta y ocho minutos de duración de una manera totalmente natural, dejando en el oyente una sensación de unidad y de continuidad.
Vocalmente Jorge Sanz (nada que ver con el chaparrito actor suponemos) nos recuerda a una especie de Dave Grohl en sus temas más hipnóticos de los comienzos de Foo Fighters, aunque musicalmente no podemos compararlos con la banda de ex-Nirvana. Lo suyo es algo más elaborado, cercano al postcore. Si sois de los que todavía tenéis reparos en escuchar grupos españoles, os recomiendo este "Shake Before Use", clara muestra de que aquí también se saben hacer las cosas como por ahí fuera.
Desde Jerez de la Frontera, Cádiz, vienen pisando fuerte con su cuarta referencia, homónima, Shake Before Use, publicada por Arindelle, sello que alberga en sus filas a bandas de indie-rock tan interesantes como los canarios Daylight in Red o los castelloneses Arkanoid, además de otros estilos como los que practican los barceloneses Segunda Apnea o los madrileños Emerge. Por tanto, un sello que está llamado a ser uno de los más importantes de la escena independiente en un futuro próximo. Shake Before Use encajan a la perfección en estas coordenadas, con gusto por los Foo Fighters, Biffy Clyro, Radiohead o los mismísimos Aina. Todo un cocktail que los jerezanos han sabido llevar a su terreno, pariendo un disco con variedad y gusto.
El mismo comienza con la tranquila y cálida 'Welcome'. Pero no nos engañemos, a Shake Before Use le gusta sacar partido a sus guitarras y pronto lo demuestran en 'Elephants Play Football', tendiendo puentes entre el indie y el hardcore como antaño Aina. Como resultado una canción muy bailable y pegadiza que invita a moverse. 'Rubik's Cube' se tiñe de ese estilo enrarecido de los escoceses Biffy Clyro. En 'Obsolete Reticence', el trabajo de Dave Grihl está presente aunque con ramalazo más noise e instrumentación más entrevesada. Llegado a 'Ridiculous' se les ve claramente que no le tienen miedo a rockear. Pese a todo, y a la clara calidad de los temas, a Shake Before Use le falta explotar más los estribillos y su pegada, para que el oyente no se olvide de ellos a las primeras de cambio.
Este trabajo no es la cumbre de Shake Before Use, aunque sea su segundo disco, realmente son una formación bastante joven. No se les puede reprochar demasiado, puesto que, a mi parecer, siguen el camino adecuado, con un sonido bastante sólido, sin ser excesivamente personal, pero tampoco siendo una copia de nadie. Seguramente, con los años darán más que una sorpresa.
Lo Mejor: Son una conctelera de sonidos incardinados en el indie-rocl de más calidad. Lo peor: Aveces se echa en falta un estribillo con pegada para acabar de rematar la faena.
Hace bastante tiempo que escuché algunas de las canciones de este CD y me dejaron bastante buen sabor de boca. La verdad es que estaban muy por encima de la media, de lo que se escucha por aqui, todo hay que decirlo. Y es que creo que Shake Before Use han dado con este disco un paso de gigante gigante. Aun me acuerdo cuando los ví con Nueva Vulcano en Sevilla hace algunos años, y la mejoría de este grupo es más que evidente. Tampoco inventan nada nuevo, sus influencias son claras, como en el caso de Burning Airlines (en 'Rubik's cube'), o Aina (por ejemplo, en Qualitative & Quantitative'), pero las canciones estan muy bien hechas y eso cuenta. Una de mis favoritas sigue siendo 'Obsolete Reticence' con ese estribillo que me recuerda a Three (si, si, los de Dischord) y de las que no había escuchado me quedo con 'Isometric'. En resumen, un buen grupo de indy rock con buenas canciones y buenas voces, lo que debería ser un buen punto de partida, pero tal como esta el panorama no tengo ni idea de si este disco va a funcionar minimamente, como suele paar en muchos casos, los discos y grupos no suelen pasar del ámbito local y con suerte, hacer algun que otro concierto fuera. Y es una pena. Una pena para ellos. Pero bueno... ojalá me equivoque! Yo por el momento voy a seguir disfrutando de la música de estos chicos de Jerez de la Frontera, y que dure por muchos años.
Puede que en su primera grabación para Fragment, el cuarteto apuntase formas, pero es que en su segundo largo hasta la fecha, los jerezanos lo han bordado. Cierto es que también, para hablar de estos temas de nuevo cuño, deberíamos hacerlo advirtiendo de esa pronunciada influencia que es siempre J. Robbins para los grupos de post-core, pues la banda recoge fielmente el relevo de combos como Burning Airlines, Channels o Jawbox, junto a las de Foo Fighters o The Life And Times (o incluso a la de los añorados Aina), sabiendo absorberlas lo suficiente como para no sonar a réplica y confeccionando un puñado de espléndidos temas. Un repertorio dispuesto con gran sonido -no en vano es Alan Douches (Ben Folds Five, Misfits, Thrice...) el responsable de la masterización-, que indaga en la belleza cautivadora de las melodías de voz o en riffs y rítmicas simples pero muy atrayentes, que a día de hoy suponen una de las mejores bazas que nos quedan para remontar la escena post-hardcore estatal. Una apuesta segura para el futuro. Sólo es cuestión de tiempo.
Nueva entrega de los jerezanos que siguen dando un paso adelante en su sonido. Rock intenso y emotivo de raíces punk que recuerda a aquellas bandas de los noventa en Washington DC y del bcore de la época Aina. Voces melódicas y desgarradas, sonido cálido y ante todo mucha clase, parecen hijos del mismísimo Jay Robbins (jawbox, burning airlines). Es un gran disco y espero que suponga su confirmación y su equiparación con las vacas sagradas estatales del estilo.
Encontrarte de repente con un grupo como Shake Before Use es sin duda lo mejor de escribir un blog como este. Todo el esfuerzo y el tiempo que has que emplear en encontrar el tesoro hace que una vez que das con él te sientas de sobra recompensado. De lo que se trata ahora es de que todo el mundo sepa que el rock está más que vivo en España, y que la escena independiente está repleta de bandas que pueden colmar las expectativas de cualquiera, sin que uno tenga siquiera que recurrir al muestrario de los países anglosajones. Esta es, y no otra, la razón de ser de este blog.
Aparte de esto, Shake Before Use es una muestra más de lo mucho que ha aportado siempre y sigue aportando a la escena nacional la comunidad de Andalucía, de la que han salido en los últimos años tantas bandas importantes que sería imposible enumerarlas en este artículo por cuestiones de espacio. El grupo nace en 1999 (no son nuevos en esto a pesar de su juventud) en Jerez de la Frontera, aunque realmente no es hasta 2003 cuando empiezan a tomárselo algo más en serio y a creer de verdad en sus posibilidades como banda.
Es entonces cuando podría decirse que empieza su carrera musical como tal, ya que ese año, después de ganar un concurso en su ciudad, contactan con el sello Fragment Music que les propone grabar su primer trabajo, titulado “Utopiology” y publicado finalmente en 2005.
En cualquier caso, si SBU llevan un sello marcado desde el principio ese no es otro que el de Arindelle Records, la productora que a juicio de este blog tiene en estos momentos el mejor catálogo de bandas de la escena independiente nacional, y eso, tal y como veo yo el panorama, son palabras mayores. Como no podría ser de otra manera, el grupo no pasa desapercibido para el sello de Alcalá de Henares por el que fichan en 2007 y con el que finalmente han publicado el pasado mes de mayo su disco homónimo “Shake before use”, que es el que los ha traído a estas líneas.
Y es que se trata de un trabajo en el que apenas hay fisuras, muy sólido gracias a la producción de todo un veterano de prestigio como Alan Douches, que ya ha trabajado en el estudio con grupos históricos como Sepultura o Misfits o con bandas de éxito más reciente como Saves The Day o Antony and the Jonhsons, y sobre todo fresco, tan fresco y natural que te llegas incluso a plantear si de verdad el grupo no procede de las Islas Británicas o de Estados Unidos.
Para comprobar todo esto por tí mismo y acercarte un poco más a Shake Before Use, puedes pasarte por su MySpace donde hay colgados varios temas pertenecientes al disco del que os hablo. Yo os dejo con el vídeo de su single Elephants Play Football, que resume a la perfección todas sus virtudes: líneas de bajo increíbles, batería nerviosa y contundente y riffs de guitarra chirriantes y ruidosos que dejan claro de que va la historia. El vídeoclip además no tiene desperdicio.
Da un gusto enorme ver como grupos que descubres por internet y que consideras muy dignos y respetables consiguen, con esfuerzo, dedicación y un buen puñado de buena música en el cuerpo, sacar adelante un proyecto y publicar un señor disco que, estoy seguro, dará que hablar entre los sectores guitarreros del indie español (el que no lo haga es tonto desde ya). Y si encima son de la tierra, mejor que mejor (momento chovinista patrocinado por Tío Pepe). No es que sean las primeras canciones que publican los jerezanos. Ni tan siquiera es su primer disco (ya habían publicado un largo con Fragment). Pero bien es cierto que la bendita caricia del ciberespacio y del boca a boca ha tocado el entrecejo de la banda. Alabados sean. Además, todo esto está recubierto por unas sencillas y a la vez bellas ilustraciones que pintan sobre lo divino y lo cotidiano (camas sin hacer, zapatillas y babuchas, ropa tendida, etc.), realizadas por Javier Palacios y maquetadas por Brian Hunt (muy de moda ahora gracias al bombazo de Russian Red y al imparable ascenso de Half Foot Outside). El cuarteto se va de tapas con Pearl Jam, bebe una Coca Cola de la misma pajita que los Foo Fighters y se acuesta con Soundgarden. Y es que parece mentira que el espíritu grunge que podemos oler en los doce cortes que forman el álbum sea desprendido por unos chicos de aquí y no por unos melenas de Seattle con pantalones rotos. Todo un ejemplo a seguir de constancia (llevan en esto desde 1999) y de buen hacer que firman unas canciones repletas de medios tiempos y ritmos entrecortados muy interesantes.
En su segundo disco de larga duración los jerezanos Shake Before Use siguen fijando su sonido al rock crudo, emparentado con el emo, de mediados de los noventa. Menos interesados en evolucionar que en compactar su propuesta, sus canciones, contundentes, fibrosas, intensas, se convierten en una secuela de tiempos pasados con pocas actualizaciones. La gran ejecución, en este caso, está reñida con la emoción.
Por Fin es Viernes (Suplemento periódico La Opinión, Málaga)
Shake Before Use es un nombre que lleva años sonando en los reducidos círculos del indie-rock nacional. Ese género siempre menospreciado en España, ni lo suficiente duro para atraer audiencias metálicas, ni lo suficientemente superficial para entrar en la secta del indie (o lo que hoy llaman así) molón. Shake Before Use provienen de Jerez, ciudad que es imposible citar sin acordarnos de sus vecinos GAS Drummers que además se mueven por territorios no muy distantes.
Así, la cosa abre al cálido ritmo llevadero de la postgrunge (en el sentido más 'foo' del término) 'Welcome', con algo también de los primeros Radiohead. Pero pronto todo se acelera y las guitarras se enrarecen en pos de un sonido que Aina hicieran famoso. Y es que 'Elephants Play Football' es claramente un tema de la escuela de los barceloneses, tendiendo puentes entre el indie y el hardcore, melódico que no inofensivo.
En 'Rubik's Cube' toman el camino de la cabezonería rítmica que los enlaza con los Queens of the Stone Age de 'No One Knows', aunque más cuaja la comparación con los escoceses Biffy Clyro, por la combinación de pop, pinceladas de rareza y grandes riffs. Y hasta aquí las comparaciones, no porque en el resto del disco no salgan a relucir, sino porque son más o menos las mismas.
En efecto, Shake Before Use practican un rock alternativo con un paso en el presente, pero otro, muy firme en mediados de los 90. Pero sin embargo hay en ellos algo agradable, entrañable y es el aroma que desprende un grupo que ha crecido con el sonido que practica en vez de hacer revivalismo descarado.
Así los de Dave Grohl, amén de otras bandas como Samiam, son referenciados con fidelidad (My Big Solution) o cuestionados por un sonido más noise (Obsolete Reticence) o hardcore (Scrabbling in the Dust), con instrumentación mas enrevesada casi siempre (Ridiculous), atmósferas contaminadas (Adrift Boats) e incluso algo de juego jazzie sin salirse de su estilo (Paralyzing Brown Eyes).
En fin, que incluso buscando las vueltas al asunto, Shake Before Use no deja de ser un grupo de rock sin miedo a los estribillos, aspecto en el que deberían trabajar un poco más para despuntar del todo. Por el momento, a quién resulten sugerentes los referentes citados, que no deje de escuchar este homónimo de un grupo que no es precisamente debutante.
Con un sonido a caballo entre Foo Fighters y Aina y masterizado por Alan Douches ( Thrice, Saves the Day, Sufjan Stevens...etc) estos 4 jerezanos han preparado una ristra de temazos para agitar antes de usar y escuchar con mucha atención. Pese a la juventud de la banda será ya su 4ª referencia tras su álbum debut para Fragment Records y dos singles en vinilo.
Arindelle Records (http://www.arindelle.com)