El otro dia al Topo, en unos de sus viajes Barcelona-Bilbao, inesperadamente se le abrió el tarro de esencias que tenia guardado desde hace mucho tiempo. Ya se sabe que una vez abierto el bote, el contenido hay que consumirlo lo antes posible porque sino, se pudre. Y en eso estamos, sumergidos en la voragine de la creación. Fabricando canciones nuevas para un nuevo disco de Ama Say. Una bonita liada que por otra parte creemos que era necesario enfrentarse a ella.