Roberto Mariona debe de estar ya con Roque Dalton.
Hace sólo unos días grabó con su oboe un par de canciones del disco (Pesadilla y Denuncia), y luego tocó con nosotros en el concierto de despedida, en Leyendas.
La verdad es que aún no me lo creo. O bueno, ya sí... pero porque me lo han dicho Tomo, Abner y Javier. Tomo, incluso, me ha dicho que "estaba guapo".
Roberto siempre fue buena onda, amable, risueño... y no se guardó para sí ni una pizca de talento. Lo conocimos hace unos meses, cuando compartimos el escenario de La Luna con LatiNova, y cuando le pedimos deslumbrados que también tocara con nosotros, nos dijo que sí.
A primera vista parecía un chico serio y formal, por eso las últimas veces que lo vi siguieron sorprendiéndome sus incansables ganas de bromear, su risa bondadosa...
Pero, en estos momentos, Roberto Mariona debe de estar ya con Roque Dalton.
Dale recuerdos ¡pues! Nos vemos pronto, amigo.
Carlos G. Cano
Barcelona, 1 de julio de 2009.