Lease antes de perder es la carta que espero nunca tengan que escribir...que la disfruten.
Se me
apago la luz que llevaba dentro.
Ya no
brillan mis ojos en las noches y durante el día me pesan más los recuerdos que
el cuerpo mismo.
Lo
tonto de mi parte es que siempre creí que la luz no era mía, que me la prestaba
la gente que tenía cerca, pero mas vos, sobre todo vos.
Y ahora
se que justamente te fuiste porque todo era muy oscuro, porque no estaba el
brillo aquel donde te reflejabas…ahora, tarde.
Me
queda este camino de entender, tarea ardua, que no era tuya la luz; siempre fue
mía. Que
solo tu reflejo en mi se repetía, constantemente, día a día. Que soy sin vos
aunque no he querido. Que sigo siendo, en algún rincón del cuerpo, ese de las
risas sin fin; que no eran tuyas, eran mías. Que te las regalaba porque estaba
entero. Que a pedazos me hice solo, ni vos, no hay culpable.
Ahora
meto la mano bien adentro del pecho y voy buscando el interruptor. Ni
olvidarte, para que, si es hermoso tu recuerdo. Mio el error y a otra cosa.
Y se
que buscando la tecla que se apago voy a tocar el corazón de vez en cuando, sin
querer. Si va a doler? Puf, y si…pero como encender la luz sin que duela.
Se me
fue apagando todo, lo último fue la risa. Te la llevaste con el bolso ese tan
feo que no se quien te regalo.
Y
basta, basta ya. Me pongo ya mismo a encender todas las luces hasta que mi
sonrisa sea todo dientes y cero mueca. Las luces eran mías, fuiste la última luz
que se quemo para que pudiera entender que estaba a oscuras, quizá la más
hermosa, que se le va a hacer…
Me
queda por decir: mira lo que te perdes!, de consuelo, que se yo…
kOS/UNO....