La sangre hervía sin soltar vapor el viento agolpaba en mi cara dejando incrustaciones de dolor, maquillando un poco el rostro borre las huellas, anestesio un poco mi cuerpo para aparentar la naturalidad, camino y me vierto al revés en las miradas logro ser lo terrenal, atravieso tu alma, hurto tu razón convirtiéndote en un condiscípulo mas de esta monotonía abstracta mas sin embargo te dejas llevar por el maquillaje y me crees amar. Te llevo a la cama haciéndote el amor, fingí disfrutarlo, te quedaste dormida, acaricie tu no tan virgen cuerpo te contemplaba y me reía un poco de ti despertaste y cual es tu sorpresa un cuchillo a mi lado, la sonrisa mas burlesca me acompañaba gritaste suplicios yo no entendí razones, comencé a recorrer tu blanca pero nítida piel con la filosa punta, gritabas con un llanto ferviente pero solo conseguías que me excitara mas inicié por cortarte tu seno por que era lo que mas me apetecía al verte en vida, mordí tus labios hasta sangrarlos y enmudecías lentamente por el dolor , destaje tus brazos, abrí lentamente tus piernas para fornicar esa suave piel que habitaba entre ellas ya que mi delirio mas grande era hacértelo ya sin vida , tu sangre en mi piel, su sabor en mis labios aniquilaba mis sentidos, no quería que acabara ese momento así que te descuartice, guardándote en una cajita de mis recuerdos mas perversos que se hallaba de bajo de mi cama y cada noche te replicaba eres la otra porción que me faltaba y a la ves tragaba una parte de tu ser volviéndome lo que realmente soy, la desquiciada parte de la normalidad, lo que todos creen ocultar, lo malo, lo asqueroso en fin para que alardear en pocas palabras lo que todos llevamos dentro.
escrito por nohemi diaz