Como el ajedrez, como la cita con un papá en tardes donde se permitía la familia y allí estaba yo dispuesta a no perderme nada de la partida, este fin de semana de sentirlo tan adentro viendo a mi primo concibiendo el amor desde la promesa, como un príncipe y ver a mi tío como el ser humano que siempre esta con una sonrisa dispuesta. recibo noticias de esa prima que me sabe a niñez y los 80 años de mi abuela que ya estan por llegar. Esta noche de silencio de verano en esa canción que recuerda tanto el día en que comprendí su partida y estas ganas de escribir como cuando deseas tanto un abrazo y nuevamente quedan las palabras que nos salvan.
Me espera una partida de ajedrez, un café que sabe a nostalgia y tanta vida para dar...