
Tal como esta bella y virginal damicela, estoy ansioso de experimentar mi primer encuentro con la tecnolociencia blogera.
Todo es custión de vaselina autodidacta y poco a poco el dominio postero de este espacio será el crecimiento. Prometo darle atención paternal para verle la frente mojada en el bautizo, rentarle en el Farolito su trajecito brilloso blanco y bailar El Payaso del rodeo en su boda.
En horabuena pues, les presento como recién parido de un viscocito chochito sangrado a: Gnomofilia, un pretexto para la herejía, para el señalamiento desmesurado y la verborrea mental.