Se dejó olvidada la bufanda en el viaje de vuelta.
No es que le importara mucho no seguir teniendo su vieja bufanda roja, sino el hecho de que la olvidara en aquel autobús enorme le hizo sentirse totalmente desubicada.
Ocho horas de viaje.
El chico del jersey a rayas de su lado es guapísimo. Le mira su Ipod. Arcade Fire. Buen gusto.
No siempre se tiene la suerte de estar a 10cm. de un compañero de viaje así. Ella lo sabía muy bien.
El está mirando una película. Alatriste. Buff. Casi que ella continuará escribiendo. Nunca le gustaron las películas históricas.
El matrimonio de avanzada edad de su lado ( hay que matizar que le tocó la plaza 53 que es la última fila donde siempre has querido viajar en todas las excursiones escolares) se está comiendo un bocadillo enorme de atún. Debería estar prohibido el atún en los autobuses. Encima les tuvieron que esperar diez minutos más de la cuenta en una parada de necesidades básicas.
El chico de las rayas ha dejado de mirar la película. Seguro que tampoco le hacía mucha gracia. Ha vuelto a enchufar su Ipod. El volumen de su reproductor permite adivinar sin mucha dificultad que música está escuchando.
Ella debería escuchar música también. Seguro que si no fuera tan vergonzosa en situaciones así, podrían entablar una animada y divertida conversación musical sobre lo mejor del 2008 según la Rockdelux, comprada para ver que su disco estaba el nº24 de la lista de los mejores discos nacionales del año.
Pero nada.
La pareja joven de delante no deja de comer porquerías y de abrir refrescos con gas. Es insoportable el ruido crujiente de los snacks deshaciéndose en sus bocas sin descanso.
Entrada a Valencia. Le duele el culo. Ya no sabe como poner ni los pies, ni las piernas ni que hacer. Se ha puesto a llover.
Sólo tiene ganas de salir. Aún tiene que coger el metro y el tren para llegar a su casa. La maleta está medio rota y no encuentra el paraguas entre tanto trasto.
Decide coger un taxi. El tren está a punto de salir. No hay sitio para sentarse.
Llega a su pueblo con media hora de retraso. Su madre y su hermana pequeña la esperan en el andén.
Siente frío en la garganta. Es verdad. Había perdido su bufanda roja.