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The Soulbreaker Company

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Last Updated: 11/28/2009

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Sunday, November 05, 2006 








El correo digital

ENTREVISTA
--> --> --> --> THE SOULBREAKER COMPANY | Así de chulos
El sexteto vitoriano, declarado mejor grupo vasco del Villa de Bilbao 2005, lanza un cóctel de hard-power-heavy-soul. ¡Atentos a su discurso!

ÓSCAR CUBILLO

Gustan a niños y a mayores, a muchachitas chévere y a tipos cool, a gente que ni le va ni le viene y a la peña del rollo. Son Jony (voz), Maki (bajo), Andoni (batería), Txiki (órgano y armónica), más Dani y Asier (guitarras). Gastan las pintas que lucen en esta foto y ganaron el premio a la mejor banda vasca del Villa de Bilbao 2005. Se lo montan con ganas, amalgaman blues y rock, soul carnoso y vaharadas fumetas, ritmos cañeros y protoheavy, y su primer álbum, con el idiosincrático título 'Hot Smoke & Heavy Blues' (Last Recordings), les ha quedado muy guapo e invoca a Led Zeppelin, Black Sabbath, Ike & Tina Turner, Aerosmith, Ted Nugent, Black Crowes y a las bandas stoner más rockistas y menos lisérgicas.

Hablamos con su cantante, Jony Moreno, mosqueado porque, como debe contestar, no puede abrevar en el bar. Es ácido y divertido, cínico y atrevido, inteligente pero no pedante, y le mola y controla la gran porción del rock and roll por el que apostola. O sea, que nos damos el gusto de reproducir sus palabras en estilo directo.

-¿Cuándo os formasteis y cuántos años tenéis y tal y tal?

-El grupo es de Vitoria-Gasteiz y nuestra edad media es de 25 años con algunos decimales, para qué engañarnos. Nos formamos allá por los 80 en diversos cuerpos uterinos para, 18 años después, darle a lo único que nos motivaba: ¡el rock and roll! Porque, aunque las chicas nos gustaban mucho, la mayoría no nos hacía caso.

-¿Habéis pasado por bandas anteriores?

-Algunos somos de The Conner, otros eran de Ramblin Racoon, Nublia... The Conner era más un quiero y no puedo con cierta gracia. A estas alturas, aún te encuentras alguien que te dice que The Conner le gustan más que Soulbreaker, lo cual es, cuanto menos, gracioso. Ramblin Racoon sí que hacían rock sudista de alto voltaje, pero tenían agendas muy apretadas. Mantienen la intención de quedar algún día. Nublia era el grupo más punk sin ser punk que he visto en mi vida. Continúan y sus ensayos deberían ser para pagar entrada.


-¿De dónde os habéis sacado un nombre tan molón?


-Salió de forma espontánea. Queríamos cambiarlo y dijimos muchas tonterías. Alguien soltó The Soulbreaker Company y no se habló mas. Es el nombre que más me gusta en el mundo. Si no se lo hubiéramos puesto a la banda, se lo habría puesto a alguno de mis hijos. Para mí es un resumen de lo que somos en directo y tal.

-¿Vuestros grupos favoritos son sólo de rock sudista y hard rock?

-Todos amamos a bandas como Lynyrd Skynyrd, Wet Willie, Black Oak Arkansas

o Raging Slab y, si nos meten en ese saco, por mí perfecto. Sin embargo, nuestras influencias van mucho más allá. Humble Pie, Mountain, Bob Seger, Otis Redding, Bobby Womack, Free, Cream, Creedence, Son House, Buffalo, Captain Beyond, Hank Williams o Stones son algunas de las gentes que forman parte de nuestras vidas. En cuanto a lo del rollo sudista, tampoco es que lo sigamos. Más que nada, porque ninguno tiene una camioneta, ni nos hemos acostado con nuestra hermana, y lo más cerca que hemos estado de un animal de granja fue una vez que Teddy Bautista vino a la ciudad.

Menos pardillos

-¿Cómo veis el panorama del rock sudista en general? ¿Está de moda? ¿Hay público joven, aparte del pureta, en Euskadi?

-Perdona que me ría, pero lo de panorama sudista en Euskadi hace más referencia a la inmigración que recibimos de los países del sur que a otra cosa. No hay un ejército de bandas en Euskadi. Ni siquiera existe un panorama de bandas de rock en general. Las cuatro que tenemos algo en común nos las vemos putas para que no nos timen cuando salimos de nuestra ciudad. Imagino que con un panorama semejante no pueden brotar muchas más. Esquadron Buck Dharma (el nuevo proyecto del ex batería de Mermaid) es quizá la única que encaja en esos parámetros. Lleva un rollo muy Skynyrd, con algún toque de Blue Oyster Cult.

-¿Os ha servido de algo ganar el Villa de Bilbao al mejor grupo vasco?

-Sí, damos las gracias al Villa de Bilbao porque nos ha hecho criar mucha mala leche y ser un poquito menos pardillos que antes. Que la gente sepa que el premio a la mejor banda vasca, esa 'grabación de CD', es un contrato en el que ellos se llevan todo y tú nada. El premio lo da la Fundación Autor, de la SGAE, y no se parece en nada a lo que indicaban las bases. Estamos bastante mosqueados con este tema y no tengo ni idea de cómo acabará. El disco nos lo hemos pagado nosotros porque estos señores de Fundación Autor querían que firmásemos un contrato de edición con ellos que estaba lleno de cláusulas estúpidas. Y yo no voy a firmar nada con un sello que no sabe decirme cuántas copias va a fabricar.

-Al final, vuestro debut aparece en Last Recordings, de la promotora Last Tour, la organizadora del Azkena.

-Nosotros movemos parte de la distribución y la otra la distribuye El Diablo. Los de Last Tour ya se habían fijado en nosotros, como promotora, cuando nos pidieron tocar con Ragin Slab. Cuando decidieron montar el sello, nos mostraron su interés por la banda. Y nosotros, encantados. Aunque tuvieron algunos problemas al principio y debimos buscarnos la vida un poco. Así que hablamos con más sellos. Había un par interesados, pero ni era temporada de lanzar bandas ni había mucho dinero. Al final, Last Recordings apostó por nosotros y aquí estamos.

Dieta de hidratos

-Anda. vende el disco a los lectores, Jony.

-Si no fuera miembro de la banda, diría que supera las mejores intenciones. Es un disco de hard-power-heavy-soul que no te dejaría indiferente aunque quisieras. No sé. Es que venderme así, en frío, sin una cerveza en la mano... Creo que, aunque nosotros le encontremos sus fallos, es un gran trabajo. Grandes canciones y guitarras potentes, nada más. Como eran los discos de hace tres décadas.

-¿Y qué os inspira las letras?

-Hablan de lo mucho que nos gusta hacer el amor y de lo poco que nos gusta el mundo. ¿O era al revés?

-¿No creéis que en castellano os lo podríais comer todo?

-Efectivamente. Lo creemos, pero nos va más hacernos los difíciles y cantar en inglés. Somos así de chulos. También me gustaría que me aclararas lo de 'comerse todo'. Si con eso te refieres a embutirnos en un par de fulas para recorrer 800 kilómetro y, a la vuelta, poner 30 euros para gasolina, que sepas que ya lo estamos haciendo. En ningún momento nos planteamos cantar en inglés: ¡simplemente salió así! No lo elegimos.

-¿Cómo serán vuestros directos? Bueno, ya os hemos visto al menos cuatro veces, y molan.

-Gracias. Pues no sé cómo serán en un futuro. Lo que sí sé es que, si vuelves a un concierto de La Compañía, te aconsejo que antes comas algo con muchos hidratos de carbono porque, a no ser que te guste ver los toros desde la barrera, los músculos de tus piernas, cuello y, sobre todo, dedos índice y meñique lo van a necesitar. El que avisa no es traidor. Los que quieran podrán comprobarlo en breve: en marzo estaremos reventando todos los garitos de Euskal Herria que nos dejen.

-Vuestra estética es guapa. Retro, pero bien llevada. Melenas, bigotes y vaqueros. Se supone que paramecios de cuando en vez. Y seguro que a diario así, ¿no?

-No: a diario solemos ponernos nuestros trajes y pajaritas. En los conciertos nos disfrazamos de pseudo-hippies de Zara con alguna que otra pulsera de cuero porque les gusta a los fans. ¿Tú qué crees? Personalmente, no tengo ropa para días especiales. Salgo en los conciertos con la ropa que suelo ir por la calle. No me gusta disfrazarme en los directos porque el que sube al escenario soy yo, el mismo que baja la basura cuando le toca y el mismo que va a por el pan. No me va eso de crear personajes. Bastante personajes somos ya.








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