MySpace


alpha



Last Updated: 3/9/2007

Send Message
Instant Message
Email to a Friend
Subscribe

Gender: Female
Status: Single
Age: 36
Sign: Pisces

Country: US
Signup Date: 10/26/2006
Monday, September 17, 2007 

Category: News and Politics

Gates y Slim. Slim y Gates


Con 59 mil millones de dólares en su haber, nuestro compatriota Carlos
Slim es ya el hombre más rico de la tierra y en tanto no se descubra vida en otros planetas, es el más millonetas del universo. Pero esta es solo una de las caras de la moneda. La otra es que en su país hay 59 millones de obres, es decir, por cada mil dólares que tiene Carlos Slim, hay un pobre que no  cubre sus necesidades básicas.

Se veía venir, era solo cuestión de tiempo, estaba cantada. tarde o temprano, Slim superaría a Bill Gates, a Warren Buffet, a los jeques árabes, a las familias europeas de mayor abolengo. Al ritmo que va, en unos años Los va a superar juntos.

Los mexicanos, que somos muy dados al análisis superficial, comparan a Slim  con Bill Gates, sin embargo, el único parecido entre ambos, es el tamaño de su fortuna. Slim tiene 59 mil millones de dólares, Gates 58 mil. Pero fuera de eso.

Bill Gates cambió al mundo, Carlos Slim no. Bill Gates y su empresa  Microsoft tienen registrados miles de patentes, las empresas de Slim ninguno. Gracias a Bill Gates han florecido cientos de industrias y millones de negocios en todo el mundo, Slim por el contrario, ha provocado una  mortandad de empresas como pocos. Bill Gates ha hecho historia y es un  personaje conocido y respetado en todo el mundo, Slim no es capaz ni de ganar el respeto de sus compatriotas, que lejos de congratularnos de su éxito, lo sufrimos en cartera propia.

Bill Gates hizo su fortuna contra viento y marea, compitiendo en el país más competitivo del mundo, luchando contra poderosas empresas y políticos, que vieron en Microsoft un enemigo a vencer. Slim hizo su fortuna al amparo
del gobierno mexicano, de jugosos contratos con la administración pública y al amparo de títulos de concesión que le otorgaron poderes monopólicos sobre el Mercado mexicano. Bill gates es hijo de la competencia y padre de la globalización, Carlos Slim de los monopolios y la cerrazón y las ganancias  extraordinarias que obtiene en México, las invierte en conquistar otros mercados.

Bill Gates encarna el sueño americano, un desertor de la universidad que comenzó su negocio en un garaje y gracias a su habilidad, buena estrategia por qué no, uno que otro golpe de suerte, se catapultó a alturas  insospechadas. Carlos Slim, por el contrario, encarna el sueño mexicano, tener amistades en la política, contactos a los más altos niveles, derecho  de picaporte en donde se otorgan los jugosos negocios y todo bajo un manto de sospechosismo.

Desde que Bill Gates comenzó su carrera ascendente, los Estados Unidos hicieron lo propio. Hoy se puede decir, sin temor a equivocarse que lo que  es bueno para Bill Gates y Microsoft, es bueno para los Estados Unidos. 

Desde que Bill Gates comenzó con su empresa y a acumular su fortuna, los Estados Unidos han gozado de la mayor racha de expansión económica de  historia. Prosperidad, progreso, tecnología.

Con Slim pasa al revés, desde que comenzó a acumular su fortuna, México  no ha visto una. Devaluaciones, depresión económica, concentración del ingreso, atraso, descapitalización. El destino de Gates y el de Estados Unidos son directamente proporcionales, el de Slim y México, inversamente. Mientras mejor le va a Slim, peor nos va a los mexicanos, con Gates y los gringos no pasa eso.

Microsoft es la empresa más respetada en los Estados Unidos, es el ícono del desarrollo empresarial, la empresa más codiciada para trabajar. Telmex es la empresa más odiada de México, la que rompe todos los records en quejas ante la procuraduría del consumidor, que también trabaja para Carlos Slim. 

Carlos Slim tiene una fortuna equivalente al 7% del PIB de México. Gates tendría que tener 500 mil millones de dólares, diez veces lo que tiene  actualmente, para concentrar tanto ingreso de los Estados Unidos como lo  hace Slim de México.

Finalmente, Gates ya anunció que salvo una cantidad justa, que le de a su hija una comodidad para su futuro, piensa donar todo su dinero a  instituciones de beneficencia. Slim va a dejar primero bien forrados a sus  hijos, nietos, bisnietos, tataranietos y tantas generaciones de Slim como se pueda y si algo le sobra, lo dará a beneficencia. 

Ni Gates ni Slim tienen la culpa del devenir de sus fortunas y sus vidas.  Ambos jugaron sus sistemas con maestría, Gates el sistema de libre competencia y transparencia, Slim el de corrupción y concentración de poder y riqueza. La hazaña de Bill Gates quizá no la hubiese podido replicar  nadie, en cambio, con un monopolio como Telmex, cualquiera hubiese podido hacer lo que hizo Slim.

Y por ello, la conclusión lógica de este análisis es que si Gates hubiese  nacido en México, nunca hubiese logrado lo que hizo en Estados Unidos.  Alguien lo hubiese zancadilleado, obstaculizado, el SAT, el IMSS, INFONAVIT, algún otro empresario prepotente, los ladrones, el contrabando, la  piratería, etc. Si Gates hubiese nacido en México, nunca hubiese hecho  Microsoft ni cambiado al mundo. Pero viceversa también es cierto, si Slim hubiese nacido en los Estados Unidos, sería un empresario más y chance ni  eso, un empleadillo bancario, retirado y manejando su casa rodante por
todo Estados Unidos.

Pero el hubiera no existe, la única realidad es que más allá de análisis superficiales, en lo único que se parecen Bill Gates y Carlos Slim es que  ambos son los hijos prodigos de los sistemas que los encumbraron.