“Cuando entras a un restaurante y pides lo que quieres, el chef lo prepara y los camareros te lo traen. Lo pides; sin embargo, tú no lo haces.
De alguna manera, los cocineros o la energía espiritual lo hacen pero, sin embargo, tú lo has escogido para que te sea dado. No te será dado a menos que entres en el restaurante y lo pidas. De manera que eres responsable por ello y lo pagas.
La vida es igual; la vida es como un restaurante. Aprende a pedir lo que quieres de la vida como lo haces en un restaurante y luego confía en que, porque lo has pedido, te será dado”.
Barbara Marciniak, Mensajeros del alba, p. 179. Canalización pleyadiana.