| ¡Es oficial!, este 6 de agosto se celebra el primer Día Nacional del Salvadoreño-Americano, una ocasión para disfrutar ricas pupusas, el sustancioso atol de elote y todas las delicias salvadoreñas.
La celebración comenzará el 5 de agosto con un reñido torneo de futbol juvenil, seguido del encuentro clásico salvadoreño entre el C.D. Águila y el C.D. FAS en el Coliseo de Los Ángeles.
El evento incluye juegos para niños, música en vivo, servicios religiosos, serenatas y juegos pirotécnicos. Pero sobre todo, esta festividad es para reconocer las muchas aportaciones económicas y culturales que esta comunidad ofrece a Estados Unidos.
Ésta es la primera vez que un grupo inmigrante tiene su día a nivel federal. Ni los mexicanos, ni los cubanos, ni ningún otro grupo inmigrante predominante en este país ha logrado conseguir tal honor.
La colonia salvadoreña es la segunda más numerosa después de la mexicana en California. Se calcula que en el área de Los Ángeles vive aproximadamente un millón de salvadoreños, lo que significa que ésta es la segunda ciudad con más ciudadanos salvadoreños fuera de su pais.
En su mayoría, los salvadoreños llegaron a este país en la década de 1980, huyendo de la inestabilidad social y económica surgida a raíz de la guerra civil en El Salvador.
Además de ser una comunidad inmigrante admirable por sus logros sociales y su capacidad para superarse, juega un papel fundamental en la relación bilateral entre Estados Unidos y El Salvador.
Aquí su fuerza laboral se ve fuertemente representada en diversos sectores. En Los Ángeles existen más de 200 negocios registrados como propiedad privada de salvadoreños, desde agencias de viaje, restaurantes y talleres mecánicos hasta empresas de limpieza, entre otros.
"La riqueza de Los Ángeles viene de las espaldas de trabajadores inmigrantes como los salvadoreños", expresó el alcalde de la ciudad, Antonio Villaraigosa, justamente hace un año, durante una celebración del Día del Salvadoreño.
El alcalde dijo sentirse sumamente orgulloso de que ése fuera su primer acto oficial público.
Una comunidad organizada
Los salvadoreño-americanos representan la mayor contribución económica para su país de origen. Envían un promedio de 3,000 millones de dólares al año a sus familiares, lo que equivale al 15% del Producto Interno Bruto (PIB) del país.
Según el Ministerio de Economía de El Salvador, sus coterráneos radicados acá consumen aproximadamente 450 millones de dólares en productos étnicos que El Salvador exporta a Estados Unidos.
Gracias al esfuerzo de varias organizaciones comunitarias lideradas por la Asociación Nacional Salvadoreño-Americana (SANA), al apoyo particular de la congresista del Distrito 3, Hilda Solís y sobre todo al trabajo de líderes comunitarios como Salvador Gómez Góchez, presidente de SANA, se logró conseguir las 50 firmas de congresistas patrocinadores que luego se presentaron al Comité del Senado para ser aprobadas y lograr la proclamación oficial del Día Nacional del Salvadoreño-Americano, luego de hacer evidente el desarrollo que ha tenido esta comunidad en el país.
Los salvadoreños han hecho de este país su segunda patria. Se sabe que por lo menos 2.4 millones residen en ciudades a lo largo y ancho de Estados Unidos, desde Los Ángeles, San Francisco y Houston, hasta Washington, D.C. y Nueva York.
"Si hay algo que nos distingue, es la gran facilidad para organizarnos y nuestro inquebrantable espíritu de lucha. Aunque somos una nación pequeña, siempre perseveramos y conseguimos lo que nos proponemos. Prueba de ello es esta resolución que tardamos cuatro años en conseguir, pero que finalmente oficializa nuestro día nacional a nivel federal, lo cual ningún otro país ha conseguido antes", comentó Gómez.
Carolina Menéndez, inmigrante salvadoreña que radica en el área sur de Los Ángeles, expresó su sorpresa por este evento tan significativo, y comentó: "Es muy difícil dejar el país de uno y las cosas valiosas como la familia, pero no hay más que estar agradecida por las oportunidades que te ofrece este país".
Menéndez fue secretaria en Chalchoapa, El Salvador, y emigró sola hace siete años. Hoy tiene una vida estable y cómoda con su esposo y dos hijos. La familia Menéndez celebrará este día con gran satisfacción y como una recompensa a los logros que no han sido fáciles y les llenan de orgullo.
"Me alegro que nos hayan dado este honor, que no es tan sólo de nosotros los salvadoreños, sino de todos los hispanos", enfatizó la entrevistada.
Los salvadoreños, que se han distinguido por su natural espíritu de convivencia, echarán la casa por la ventana con la celebración de este año en la que se esperan más de 100 mil asistentes.
¡Feliz Día del Salvadoreño!
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