24.06.2006 / La Nación - Espectáculos
Los músicos de Aca Seca -a pesar de integrar un grupo de nombre poco agradable- llevarán en pocos días a las bateas un material muy agradable y de finísima factura. Se trata de "Avenido", que parece una continuación y evolución del álbum anterior.
Los muchachos volverán a sorprender como lo hicieron con su primer disco porque su trío es de esos felices ejemplos musicales en los que la individualidad se potencia cuando funciona dentro del conjunto.
El bonaerense Andrés Beeuwsaert (piano) el tucumano Juan Quintero (guitarra) y el santafecino Mariano Cantero (percusión) crearon este trío hace unos años sin intenciones de abandonar tareas personales para dedicarle más tiempo al proyecto. Claro que, con el tiempo, seguramente se habrán dado cuenta de la gran expansión que tuvo.
Por como sonaba parecía un vehículo para la diversión y la exploración. No obstante, al estar integrado por muchos temas que Juan Quintero había desarrollado en su labor solista, daba la impresión de que por momentos Aca Seca era una manera de trasladar la música del solista tucumano al contexto grupal.
En cambio, esta vez ampliaron el concepto y el repertorio que casi siempre transita por los terrenos del folklore local. Hay temas de Quintero, por supuesto, pero también del socio Beeuwsaert, de Jorge Fandermole, Carlos Aguirre, Ramón Ayala, la dupla Leguizamón-Castilla y del uruguayo Hugo Fattoruso, entre otros. A modo de adelanto, aquí van algunos datos de varios temas que el grupo editó.
Para empezar, hay un detalle que es toda una curiosidad. "Carcará", que abre el CD, tiene un arreglo en la línea de voces digno de una versión de Pedro Aznar, pero sin perder inflexiones implícitas que se conocen en estilo de Jorge Fandermole, que es el autor del tema.
Lo curioso es que en el track siguiente, "Pasajero", será Aznar quien aparezca para acompañarlos con su voz y con un solo de bajo. Luego vendrá "Maricón" que es una pieza que refleja con transparencia el estilo compositivo de Quintero al momento de escribir gatos y chacareras. Tiene un carácter personal y la sana influencia del trabajo de artistas como Pepe Núñez y Juan Falú. La original letra habla de alguien que protesta por lo que le pasa, aunque, en definitiva, nada de todo eso resulte tan grave. "De qué es lo que te quejás si hay una dueña pa tu alma", dice al final.
Mas tarde se escuchará una pieza del Mensú Ramón Ayala, "Panambí jovhé", donde los muchachos ofrecen otros atractivos a partir del arreglo vocal. Ninguno de los tres músicos es coreuta por hobby ni mucho menos por profesión. Y eso se nota en la interpretación, pero lo que también se nota es que en el trabajo vocal dieron un gran paso adelante con este disco. Si no alcanza para comprobarlo con esta pieza, hay que seguir por "Vidala sin voz" y, especialmente, "La niña". Todas tienen tramos en los que ciertos intervalos atrevidos están conjugados con exquisitez.
Más tarde se escucharán nuevas pruebas de fidelidad a los autores. Una de ellas es "Hurry", con la esencia musical de su creador, Hugo Fattoruso, perfectamente plasmada en esta versión.
Después llegarán "Equipaje", que es casi una balada, y "Clavelito blanco", el tema que marca esa clara evolución en el camino iniciado en el CD anterior del grupo. Está inspirado en la versión que Quintero grabó años atrás para su álbum solista. Y se podría decir que ésta es una versión aumentada que comienza con contrapuntos barrocos y luego incorpora líneas más contemporáneas. Otra joyita de esta excelente placa.
Hay más elogiables travesuras como el supuesto aumento tonal en un amago de modulación para el poderoso "Huayno del diablo", que deleitará a quienes tienen buena oreja. Pero no hay que olvidar que ésta es una producción de libre acceso para cualquier oído. Ante todo (y antes que esas resoluciones ingeniosas bien perceptible por cualquier iniciado en cuestiones armónicas) éste es un disco de canciones bellas. Esa es la materia prima que el grupo utiliza. Y si los resultados son los mejores es porque modelan esa materia con gran respeto e ingenio.
Si el CD se hubiera llamado "Agraciado" habría sido una pedantería por parte de los músicos. Sin embargo, así podría definirlo el oyente (o este cronista) al terminar de escuchar las quince pistas.
Pero se llama "Avenido" y toma su título de una pieza muy pícara creada por Manuel Castilla y Gustavo "Cuchi" Leguizamón referida a un "cantor avenido" en época de carnaval. Pero también se pueden buscar otras interpretaciones. Sin ir demasiado lejos, se puede pensar en algunas acepciones del verbo. En algún diccionario figurará "avenir": "Mantener buena relación por tener un carácter similar o los mismos gustos. Dicho de dos o más cosas: hallarse en armonía o conformidad". Y en su participio también aparece definido este trío.
Mauro Apicella
Avenido
Aca Seca Trío
Carcará, Pasajero, Maricón, Panambí Jovhé, Hurry, Vidala sin voz, Clavelito blanco, Equipaje, La niña, Huayno del diablo, Monte maíz, El avenido, Preludio, La música y la palabra; Ultimas palabras de aliento (Imaginary South Records).