Música folk para cerrar las fiestas de El Bollo, unos festejos populares donde los haya que este año han estado pasados por agua. Caía un buen aguacero cuando, pasadas las ocho de la tarde, el sonido de Verdasca (vara o ramo delgado) inundaba la plaza de España, entonces poco menos que vacía.
Los soportales se poblaron, los paraguas se abrieron y el público comenzó a disfrutar con Verdasca, un jovencísimo grupo (la media de edad de sus componentes no llega a los 20 años) con un repertorio basado en la reelaboración de temas tradicionales asturianos y en composiciones propias: Gaita, guitarra acústica, tambourín, cajón flamenco, violín, flauta de madera y la voz de Marina Pangua. Verdasca, con apenas dos años de vida, consiguió el segundo puesto en el concurso de grupos jóvenes del Festival de Lorient (Francia) y ayer convenció a los amantes de la música folk, la música tradicional, y a muchas personas que pese a la lluvia, disfrutaron del concierto
Y después, poco antes de las diez, tenía previsto tomar el relevo Llangres, un grupo con más experiencia. Sus orígenes se remontan a 1998, y acaba de presentar su tercer disco 'Entá', música tradicional con un toque pop y voz femenina, la de Esther Fonseca. Además del disco, el grupo también estrena formación, con la incorporación de tres nuevos componentes: Pablo al bajo, Javi a la batería y Fredo a los teclados. Tras el concierto de ayer, Llangres estará el viernes en el Filarmónica.