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Tuenda



Last Updated: 10/28/2009

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Status: Single
State: Asturias
Country: ES
Signup Date: 12/19/2006
Saturday, July 04, 2009 
«Camín de Cantares» es uno de los programas más populares de la Televisión Asturiana, la TPA. Su presentador, Xosé Antón Ambás, recorre pueblos y valles charlando con la gente y recogiendo viejas tonadas y el idioma patrimonial. Ahora han traspasado el Cordal y el equipo ha quedado fascinado. «En León tenéis verdaderos tesoros», asegura

Leoneses televisivos
La TPA encuentra en la provincia un «filón» para su espacio de cultura y música tradicional


«Fueron unos días impresionantes». Así califica Xosé Antón Fernández, Ambás, las jornadas que pasó en tierras leonesas junto al equipo al completo del programa Camín de Cantares, un espacio de la Televisión del Principado de Asturias en el que cada semana sale a la luz y se pone en valor la riqueza y la diversidad no sólo de los cantos y la música popular de aquella región, sino también de otro patrimonio muy importante, el lingüístico: en Camín de Cantares cada paisano se expresa en su propia variedad dialectal. Y Ambás —un joven músico, divulgador e investigador muy conocido en Asturias— charla con la gente en esas mismas variantes, recoge las canciones directamente de boca del pueblo y después él las interpreta, con otros músicos, en estudio.
Aunque hubo algunas dificultades e incomprensiones a la hora de traspasar las fronteras del Principado, Ambás (cuyo entusiasmo y amor por la tierrina no tiene límites) consiguió fi nalmente luz verde para poder mostrar las íntimas conexiones culturales que enlazan dos tierras hermanas: Asturias y León.
Así, el equipo de Camín encontró en las personas encuestadas de tres localidades leonesas tan alejadas unas de otras como Casares de Arbas (Montaña Central), Tabuyo del Monte (Valduerna) y Corporales (La Cabrera) no sólo los mismos prestosos diminutivos, las mismas o similares formas musicales, el mismo, digamos, xeitu de vida que en Asturias, sobre todo que en la parte occidental de Asturias. Y como el mismo Ambás es de esa parte (en concreto, de Ca Sanchu, parroquia de Ambás —de donde toma el apellido—, concejo de Grado), pues la sintonía que consigue con los paisanos del occidente es extraordinaria. No obstante, el también cantante del grupo de folk Tuenda sabe expresarse en todas y cada una de las modalidades lingüísticas del dominio asturleonés, algo que refleja tanto en su programa televisivo como en los dos discos que ha grabado hasta el momento con Tuenda.
«Pa mí, grabar en Llión nun foi pasar al estranxeiru, foi siguir na casa —comenta Ambás en su variedad natal, casi igual al leonés estándar que hoy subsiste en zonas del occidente de nuestra provincia—, ya por esu los asturianos que vean estos capítulos van sentise refl exaos ya daránse cuenta de que nós somos primos ya harmanos».
Es decir, que, por un lado, la gente del Principado que vea el programa comprobará que los montes no dividen, sino que unen, y que lo que ellos a veces ven como cosa muy propia se repite hasta centenares de kilómetros más al sur. Muchos esquemas se romperán en la vecina región cuando vean y oigan a Sagrario, la mujer del gaitero Moisés Liébana, contar el cuento El gallu del tiu Pericu en perfecto cabreirés, una de las variedades de la lengua llamada leonés, asturiano o asturleonés.
Por contra, los leoneses que contemplen estos programas (por el momento, sólo a través de internet), sin duda tomarán conciencia de los fantásticos «tesoros vivos» que tenemos en este territorio pero, a la vez, habrán de hacer un serio examen de conciencia y preguntarse por qué hasta ahora no se ha conseguido aquí que toda esta gente se sienta valorada y por qué no se ha logrado dar a conocer la variedad y la riqueza lingüística que atesoran estos últimos representantes de nuestra cultura tradicional.
Y es que el equipo de Camín de Cantares quedó completamente fascinado por el grado de conservación de la lengua que existe en estos núcleos leoneses, no así el presentador, buen conocedor, también, del Viejo Reino. Comenta Ambás que, en Casares, «tres mujeres nos demostraron el impresionante repertorio de la contorna y los guapísimos toques de pandereta. Fueron Cilinia, Marucha y Ángeles». «Tocaron y cantaron jotas, titos, agarraos, el llanu y el cantar de las bodas, aunque media hora fue muy poco tiempo para tan impresionante repertorio », prosigue.
Pero además, estas tres mujeres también hablaron de la tan maltratada lengua de estos valles altos de Arbas y de la Tercia, igual a la que se fala al otro lado de la cordillera. Por ejemplo, recordaron algunos de los rasgos más interesantes de la variante lingüística de esta zona, que algunos asimilan con el dialecto central pero que en realidad incluye sonidos tan curiosos y representantivos de otras zonas como la llamada che vaqueira, una curiosa palatalización de la «ele» que puede verse en la célebre copla lacianiega «quien nun diga l.leite, l.lume, l.linu, l.lana, nun yía del Val.le de L.laciana». Pues bien, en Casares d’Arbas, en plena montaña central leonesa, el equipo de Camín de Cantares se encontró con que la gente mayor seguía empleando palabras como mucher, mucheres (mujeres), gal.legu (Prau Gal.legu, un topónimo), xente, camín, fornu, fame, veiga... mientras que los más jóvenes ya las han olvidado o les da vergüenza hablar así «Pero entonces, esos chicos, ¿están bobos? ¿Por qué no siguen manteniendo el habla de casa, que es lo más guapo que hay?», les preguntaba Ambás.
Y ellas lo miraban como dándose cuenta de que nunca antes nadie les había animado a seguir manteniendo la lengua tradicional, más bien al contrario. Seguro que otras personas, incluso alguno de su misma familia, les había reprochado alguna palabra o pronunciación, aquello de ¡eso no se dice así, eso es hablar mal! Así que asintieron, pensativas: «Pues sí, estarán bobos»...
Tabuyu’l Monte. El 25 de mayo fue la grabación en Casares y el 26 por la mañana en equipo se desplazó a Tabuyo para grabar a dos hermanas verdaderamente increíbles: Tomasa, con 101 años, y Clemencia, con 98.
«El repertorio también fue infinito —asegura Xosé Antón Ambás—, jotas, mudaos, el mismís, agarraos, corridos, rondas, y muchos sones para las bodas».
Pero tamién aquí salieron interesantes rasgos del idioma «y aparecieron en la conversación de manera natural palabras como uveyas (ovejas) o llobos (lobos), así como varios topónimos de aquel lugar que, obviamente, no podían estar más que en la ‘lengua del país’».
Continúa el músico, cantante y presentador narrando su periplo leonés: «Ese día por la tarde aparecimos en Corporales de Cabrera y todo el equipo de Camín de Cantares quedó impresionado con la viveza y riqueza del idioma en las tierras de Cabreira». «Moisés y Domingo, gaiteiros de Corporales, tocaron varias piezas para el programa, jota, muñeira, dulzaina, agarráu, el corru, una ronda y la mítica danza de Nabucodonosor », explica.
«Musicalmente también fue impresionante, pero la espectacularidad del capítulo recae, sin duda, en el aspecto lingüístico: sentir hablar a Sagrario, la mujer de Moisés, contando cuentos en la variante cabreiresa, que es como arranca en capítulo dedicado a Corporales».
Además del equipo del programa, formado por Ramón, Lluis, Paco y Toni, Ambás ha querido «mencionar a tres rapaces que fónonme de muita ayuda nestos capítulos: Fernando Ornosa, d’Asturias, ya dous amigos llioneses que conocen bien ya quieren la sua cultura: Fran, de Villareyu d’Órbigu, ya David de Guisatecha, na tierra d’Umaña».
¿Por qué aquí? Como aviso para quienes quieran ver algún tipo de «intromisión» asturiana en León, Ambás deja clara su postura: «Personalmente creo que tenemos que conocernos mejor y trabajar juntos, mi granín de arena es hacer llegar estos programas para que la gente conozca una realidad vecina, hermana; por eso sería también importante que Camín de Cantares se viera en León o hacer un Camín de Cantares leonés porque el patrimonio que tenéis es de una riqueza impresionante.
Es más, ésta es la última etapa histórica para recogerlo, la última oportunidad que tenemos de recoger nuestro pasado para hacer nuestro futuro».
La idea de grabar en León para Camín de Cantares llevaba tiempo rondándole la cabeza a Ambás: «Yo siempre tuve clara la relación cultural y también por ese motivo hice abondo trabajo de campo en tierras leonesas antes de existir el programa —informa—. Leoneses y asturianos pertenecemos a un mismo tronco cultural, somos pueblos hermanos que hemos venido compartiendo una lengua y unas costumbres».
«Yo, con los programas hechos en León quiero enseñar a todos los asturianos esa afinidad cultural real, que sepan que del puerto para allá sigue habiendo una cultura milenaria que corre hasta tierras zamoranas y mirandesas, una cultura que no va a resultanos extraña porque es la misma», sentencia.
De hecho, la idea del equipo, una vez comprobado el grandioso material de que se dispone, es grabar más capítulos en la región leonesa, por ejemplo en las comarcas zamoranas de Aliste o Sanabria. En lo que respecta a la nueva temporada de Camín de Cantares, además de estos tres programas ya grabados, Ambás realizará otros dos en Laciana y en Babia.
Los capítulos leoneses, que forman parte de la sexta temporada del espacio, se emitirán a partir del próximo mes de octubre, una vez pasado el verano, que es cuando arrancará la emisión de los trece nuevos capítulos del programa. En nuestra provincia y hasta el establecimiento total de la TDT, Camín sólo puede seguirse por internet, a través de www.rtpa.es.
La historia. Recuerda Ambás que a principios del 2007 la productora Ámbitu habla con él para proponerle la realización de un programa centrado en la música y el idioma tradicional, siguiendo algunas experiencias anteriores. «Bautizamos el programa como Camín de Cantares —rememora— y la propuesta fue aceptada. Hay que decir que desde la primera emisión se convirtió en el programa de mayor audiencia de la TPA; ahora estamos emitiendo la quinta temporada y seguimos consiguiendo los mejores índices».
Y es que el programa está rescatando «ese tesoro que es el patrimonio inmaterial, así como creando el mayor fondo documental de la música tradicional de Asturias, que además no es privado sino de una televisión autonómica y pública». Por otro lado, organizar los programas no es difícil para Ambás, porque, como dice, «es mi gente». Personas con las que en ocasiones lleva desde hace quince años hablando, cantando y merendando «son mi familia», «mis puertas siempre están abiertas; yo les digo: olvidaos de las cámaras y hablad con Ambás, esa naturalidad y confi anza se ven en el programa».
¿Conocemos algo similar aquí en León? ¿Algo que en verdad demuestre —con viveza, con energía, lleno de amor por lo propio—, que hay una cosa que se llama cultura leonesa y que no es algo de viejos, caduco o pasado, sino que puede servirnos de fuente de sano orgullo y de inspiración para muchas cosas? ¿Para cuándo una televisión, grandes grupos de música, libros, programas, que hablen, sin complejos, de los leonés sin ocultar la realidad?