
El martes pasado me compré (al fin) el disco de
Ulises Hadjis en un bazar de la Facultad de Arquitectura y Diseño de LUZ, gracias a la disquera
El Cartero Valiente y su
cabeza, Abel Murillo.
La mayoría de los discos están intervenidos de alguna forma por artistas gráficos locales, que plasmaron ideas sobre el arte que va debajo del CD. El mío está pintado con spray verde y naranja por el propio Abel.
El tono general de ésta bien pensada obra maracucha va de un jazz/pop experimental, que se vale de varios atípicos instrumentos de cuerdas, percusión y sintetizadores para pintar un viaje donde lo importante es el camino, no el destino.
Presiona play
Presente arranca con El Mirador, verdadera muestra del feeling relajado y reflexivo que nos presenta Ulises. Rápidamente se evidencia la calidad de la grabación, de los instrumentos y de quienes los tocan. Hay que mencionar que el productor de Presente es Roberto Rincón, quien además participa con guitarras, sintetizadores y programaciones en casi todas las pistas.
Lunes me llenó de nostalgia con su bien ejecutado juego de guitarras y percusión en un constante ritmo. Se hace notar lo avanzado de las letras de este maracucho, que por cierto es fanático de The Beatles, Fito Páez y de las pizzas con tomate y queso azul. Comienza Siempre con una programación a lo Pink Floyd y, acompañado de guitarra y percusión no tradicional, Ulises canta lo que me parece una historia de amor de manera concisa, más bien poética.
Había escuchado
Aquí No cientos de veces en su myspace. Esta pista me habla volúmenes, a pesar de que sólo tiene 43 palabras en su letra, sólo 2 en el coro y... ya basta con los números, especialmente asociados a esta pieza que describo mejor
de esta forma.
Como nunca me tomó desprevenido con su tono carnavalesco y ferial. Justo cuando ya la estaba tildando de "dispareja" o de que "no mantiene el ritmo del disco", entra el coro a amarrar la idea.
"Nunca leo nada, pero hoy te leo a ti..."
Preocupación Genuina arma una elocuente melodía poprock que sirve de base a diálogos de la serie Star Trek. Cómo se conecta el Capitán Kirk y el Sr. Zulu con esta melodía, solo Ulises y el tocayo sabrán. En Hoy, un brevísimo poema musical explora el vacío y la ociosidad, acompañado de un bouzouki (instrumento de cuerdas oriundo de Grecia, parecido a una mandolina).
Me devuelvo a los años noventa con el sonido rock de Hace Tiempo. Me siento un niño de nuevo, descubriendo un sonido emocionante y fresco. Esta emoción es la que predomina al escuchar Presente. Creo que me habla de una ruptura, pero no me enfrasco en la letra sino en la batería que me obliga a darle al replay.
Supe de Ulises en un pozo
Por allá por el 2005, pasaban un documental en Tele N sobre músicos maracuchos. Ulises contaba su pasión por The Beatles recostado en un carrusel abandonado. Algo sobre su estilo relajado, pero comprometido al hablar de música, me hizo pensar que algún día tendría en mis manos este disco. Luego de la entrevista, hicieron un pequeño videoclip con una versión prehistórica de la pista número nueve, En un Pozo. Tres años después, la estructura no varía mucho, sólo se refresca para traer la idea al 2008. La percusión usada es la tradicional de Perú: bombo, cajón y maracas. Buena música.
Me temo que la maravilla de Tan Lejos, Mas Cerca, solo la conocerán quienes compren el disco. Una pieza instrumental de dos minutos que transmite calma, felicidad, y esa sensación de haber culminado con éxito una meta importante. Después del Horizonte, comienza como un jazz suave como seda, gracias al contrabajo expresivo de Elvis Martínez (bajista de Huáscar Barradas, Israel Colina, entre otros). Cuando ya me estoy sintiendo en Manhattan, entran los trombones de Geofrey Felix y Roberto Paredes a agregar un toque de big-band que le calza muy bien al tema.
Sin caer cierra los 32 minutos de este disco con una melodía que tiene un dejo de despedida. Una estructura simple, en la apariencia, pero ahí yace la belleza de este trabajo, en la sencillez y limpieza de las canciones.
Este trabajo es para la gente que busca mayor calidad en la comunicación, esto es, arte. Letras que no regalen el significado, sino que dejen un espacio a la interpretación; sonidos experimentales usados con una intención clara, y melodías que (a mí) me recuerdan a un tiempo donde todo era más sencillo. Todo esto amarrado con la voz de Ulises: limpia, calmada, consistente. Sin duda, Presente es la nueva joya de mi colección.