del desarrollo del Estado del bienestar junto con el
boom económico y el aumento de la natalidad de los 50
y 60 en EEUU y Europa (los 60 y 70 en España). Los
trabajos se hacen más complejos y se extiende el
tiempo y el alcance poblacional de la escolarización
y la formación universitaria.
Es en ese contexto donde surgen las subculturas
juveniles, las cuales encuentran en la cultura de
masas un medio de expresión e identificación. El rock
and roll, los vaqueros, la chupa, la marihuana, la
melena masculina o Los Beatles expresaron las señas
de identidad de esta nueva cultura juvenil
transgresora y a menudo demonizada.
Se masificaron las aulas hasta el punto de que se
llega a identificar “juventud” con “estudiantes”. La
mezcla interclasista cuajó en las culturas juveniles
en la que los/as hijos/as de la clase obrera se
contagiaban de las maneras y gustos de las/os
hijas/os de las clases medias y viceversa, ya que la
rudeza en las formas obreras era adoptada por las/os
hijas/os de las clases medias, más “adiestradas en
autocontrol”.
Al final de la década de los 60 y a lo largo de los
70 el mundo asistió a una serie de revueltas sociales
en las que los/as jóvenes, en su mayoría estudiantes
universitarios de países como Francia, Italia, EEUU,
México, República Checa o China, se rebelaron contra
los poderes nacionales y contra el rumbo que estaba
tomando un mundo dividido en dos, envuelto en plena
Guerra Fría. El reproche generacional apelaba al
orden social internacional, al orden patriarcal, a
las relaciones de poder y a los poderes del Estado,
del mercado y de los sindicatos, por quienes ya no se
sentían representados/as.
Generación PUNK (70): la cultura punk se difunde
desde Gran Bretaña a principios de los 70
coincidiendo con la crisis económica, tras el boom
posterior a la Segunda Guerra Mundial, y la crisis
del petróleo. Lo punk es la imagen de la decadencia
(punk significa mierda, basura). Esto se expresa
tanto en la música como en el vestir
Escrito por Redjóvenes.es