Así es el calor
A fines de los '90 fundó su propio sello, Indice Virgen, y empezó a editar recopilaciones de canciones perdidas, además de propias con su grupo Entre Ríos. Ahora, el éxito veraniego de uno de sus temas en un spot televisivo de cerveza le hace recuperar la virginidad con un flamante proyecto solista, Ondo.
Por Juan Andrade
Tarde de calor en la ciudad. Después de los saludos de rigor, una de las primeras cosas que dice Sebastián Carreras es que se tomaría una cerveza bien helada. Mientras recorremos las cuadras que nos separan del Malba en busca de un rincón entre minimalista y geométrico –acorde con su propia estética, digamos– para usar como escenario de las fotos, recuerda como al pasar las dos o tres veces que presentó en vivo el primer trabajo (Uno) de su flamante proyecto solista (Ondo). Pero enseguida se cuelga hablando de las composiciones con las que está experimentando ahora mismo y que formarán parte de su sucesor. Admite que no es una buena estrategia promocional, pero la tendencia de tocar-tocar-y-tocar que predomina en la escena local le resulta un tanto extraña: se cobra por los recitales, sí, pero ¿dónde están las nuevas canciones? Y de ahí pasa a los temas que sintoniza todas las mañanas la radio del taxi que lo lleva a su trabajo: "Por ahí escucho un solo de guitarra y me parece muy fiaca, con todas las sonoridades y los recursos tecnológicos que existen. Si me dijeras que le están sacando algo nuevo al instrumento, pero... ¡Esforzate un poco, man! A menos que sea Pity Alvarez, de Intoxicados: lo respeto, en su viaje la guitarra es el punto de llegada y no de partida".
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