Nuevo blog. En realidad éste iba a ser el primero pero , dado el malestar que me produce evocar estos personajes, ha acabado en la papelera siempre.
Pero en el fondo de los fondos, no podía dejar pasar la oportunidad de hablar brevemente sobre "eso" que suele amargar el día a día de la mayoría de los mortales: el trabajo, el cual también tiene su día (como todo en este mundo y que, paradoja total, en ese día , no se trabaja.... creo que ya sólo falta el día mundial de la tasa del water).
No sé si habrá alguien dispuesto a leer ésto pero ahí queda lanzado .... especialmente recomenddo para taxistas deprimidos, carpinteros con problemas de riñón y charcuteros con aerofagia ....si acabas de ir al servicio y después de terminar te has dado cuenta que no hay papel higiénico, léete este blog y asunto olvidado.
De pequeños (admito no estar muy documentado en esta materia), nos contaron en el colegio una historia acerca de un señor y una señora,cuyos nombres eran Adan y Eva, que vivían en una especie de paraíso a "tutiplén" (sin "dar un palo al agua", vamos) .... pero un cierto día el diablo, disfrazado de serpiente, ofreció una manzana a Eva y ésta picó, provocando la ira del Señor. Desde aquél preciso instante, nos condenó a todos a trabajar y a "ganarnos el pan con el sudor de nuestra frente" .... dicho de otro modo, a dejarnos donde quiera que trabajemos,
nuestro sudor y nuestras lágrimas para recibir como contrapartida un "sueldo".
Del trabajo pues, va a tratar este blog, pero que no cunda el pánico, que no voy a aburrir al posible lector con clasificaciones, categorías profesionales, etc .... mi propósito es provocar una ligera sonrisa, pese a escribir con amarga ironía.
Fundamentalmente, hay dos clases de trabajo: por cuenta propia y por cuenta ajena.
Por cuenta propia.- Reservado a los amantes del riesgo, muchos se establecen como autónomos evitando así estar "por debajo de nadie". Los hay de muchas clases y cualificaciones pero para mí, la esencia, la independencia total, está personificada en la figura del quiosquero .... treinta años en el interior de un quiosco desde las 7 de la mañana hasta las 9 de la noche, director, previsor,
planificador, controlador, contable de sí mismo .... previendo cuándo se van a terminar los chupachups para reponerlos a tiempo, las revistas, la prensa, el tabaco, la bollería.... aventurero definitivo, me pregunto cómo se podrá soportar semejante estrés.
Por cuenta ajena.- Para aversos al riesgo y con tendencia a encontrar una mayor seguridad en la vida. Nos encontramos aquí con dos grupos claramente definidos : en primer lugar, los empleados de la administración pública de los que no voy a hablar (con arreglo a lo dispuesto en el artículo 14.5 de mi santa memoria, bla, ble, bli .... ). Prefiero que hablen acerca de ellos los propietarios de los bares donde se avituallan estos funcionarios a lo largo de toda la mañana, ya que es el trabajo en el que más dura la media hora del "café".... si la tarea consiste en atender un teléfono, el "café" puede extenderse a toda la mañana .... sólo una breve reseña .... por qué siempre cuando aporta uno su documentación para una solicitud, etc siempre falta algo?.... si se lleva un original, debía haberse llevado la copia .... si se lleva la copia, debería haberse aportado el original, sino, los dos, que si falta tal sello, o la fotocopia del carnet, o el libro de familia ....
Y ya en segundo lugar , y ahí quería yo llegar, los empleados de las empresas privadas, donde me sitúo yo como operario en unos grandes, enormes almacenes.
Si, soy mozo de almacén, cosa que a cualquiera le puede ocurrir. Sobre todo si en vez de terminar los estudios, uno se pasaba el día oyendo música y pensando en las musarañas. Qué pasaba entonces?
Que en vez de salir ingeniero de telecomunicaciones como el aplicadísimo vecino del tercer piso, o abogado como ese primo tan listísimo, uno terminaba "echando cajas".
En este menester, tengo ratos malos y ratos buenos. Los malos empiezan el día 7 u 8 de cada mes, cuando el exiguo sueldo es ya un recuerdo y duran hasta el día uno del mes siguiente, cuando se nos vuelve a ingresar la nómina .... los buenos son el resto. ¿Que si me pesa este trabajo? .... psssch ¡¡ , por un lado sí y por el otro .... también , pero con reparos. Porque de otra forma, ¿de dónde iba yo a haber sacado experiencias para hablaros de todo ésto ?.
A continuación, voy a realizar un pequeño retrato de todos los personajes que pueblan este mundillo laboral. Mirando hacia arriba en la galería, nos encontramos con los "jefecillos"(encargados, etc) . Solícitos, humildes y simpáticos con todo el que está por encima de ellos .... altivos, autoritarios, intolerantes y chinches con nosotros, los de abajo. Suelen llevar un uniforme diferente al nuestro , más nuevo, para poder ser identificados con facilidad en el interior del almacén.
Bastante distanciados de éstos se encuentran los "jefes" (coordinadores, etc). Con impecable ropa y despacho individual, siempre tienen razón. Cualquier comentario graciosillo que se les pueda ocurrir, provoca siempre una enorme carcajada en el "jefecillo".
Siguiendo nuestro escalafón, de "jefe" se pasa a "jefazo" (Jefes de personal, etc), diferencia solamente perceptible en que, generalmente, el segundo suele estar más grueso que el simple "jefe". Muy poco se sabe sobre ellos .... aparte de la mayor gordura, lo demás es un misterio .... ¿tiene sentimientos el jefe de personal? ¿le gusta el pulpo a la gallega? ¿suele visitar el zoológico? ....
Finalmente, en la cúspide, hallamos a los consejeros de administración .... omnipotentes, inaccesibles, casi abstractos. Pocos los conocen .... acaso el recepcionista de cierto hotel en el fugaz instante en que desfilan por el hall camino de la sala de convenciones .... su vocabulario se reduce a las siguientes palabras : "Gané", "obtuve", "percibí", "recibí", "mío", "dividendos" , "beneficios" y otras por el estilo.
Pero dejemos a los superiores y miremos hacia abajo, hacia la base. Aquí nos encontramos con los grises trabajadores, la masa anónima constantemente renovada ....hoy entran, mañana salen,entrada y salida pueden significar lo mismo.
Sin embargo, hay cuatro caminos para salir de este pelotón y destacar:
1.- Tener una buena presencia física.
2.- Convertirse en un "pelotilla" o chivato. No hay trabajo que se precie en el que no se desarrolle la habitual lucha de pelotas, soplones, etc, por conquistar a los "poderosos" .... un truco muy viejo y que sin embargo, nunca falla.
3.-Ser un "enfermo crónico" ("me duele la espalda, cuánto me duele el pie, siempre me duele algo"), o un "depresivo" (devastado psicológicamente por las duras condiciones del trabajo). Estos pobrecitos no sé cómo se las componen para estar todo el año cobrando sin hacer ni el "huevo" jamás .... sabiduría total.
4.- Tener un enchufe "trifásico"
Si cuatro y estrechas son las vías de la salvación, una sóla y ancha es la de la perdición. Constituye el primer segmento, el grueso. Basta tan sólo con cumplir órdenes y hacer lo que te mandan para dejarte arrastrar por la pendiente hacia abajo .... son los demacrados, los calvos, los canosos del a empresa.
Y punto final. Exorcismo realizado, .... pertenezco a la generación X.