El Veturnættur o Noche de
Invierno se celebra el momento final de la cosecha y el paso
del verano al invierno. En este momento, los campesinos realizaban
la matanza de los cerdos y otras reses que no se podían
mantener durante los meses oscuros, y esto se tomaba como una
bendición que daba la cosecha. Es así pues, un
tiempo en que se celebraba todo el esfuerzo que había
comportado las labores de la recolección que ya había
tocado su fin ese año. Los campesinos recogían
a todas las reses que estaban en pasturas a los establos acompañados
de graneros ya llenos. Dado a que ya el trabajo en el campo
ya había tocado su fin, se aprovechaba estos meses fríos
y oscuros para hacer aquellas tareas en el hogar que no pudieron
realizarse. Estas podían consistir en reparar aquellas
partes de la casa dañadas durante el año, ampliar
partes de la misma, hilando el lino y la lana obtenido ese año,
y planeando y organizando aquellas tareas para el año
siguiente.
No podemos constatar una fecha
exacta de la Noche de Invierno. En la tradición islandesa,
caía entre el 12 y 15 de octubre, o por lo menos uno
de los días a mediados de octubre. Bede sugiere que el
nombre anglosajón Winterfyllith, "Luna Llena
de Invierno", podría haber sido la fecha de dicha
festividad, y algunos paganos góticos la han tomado como
referencia a la primera luna llena después del equinocio
de otoño (o el fin de semana más cercano). Las
Sagas Islandesas describen a que era costumbre los juegos con
pelota sobre lagos helado que ya se daban en estas tierras,
algo que difícilmente podríamos realizar los paganos
en algunas latitudes.
Hablando respecto a los Elfos y las Hadas (Disas),
se puede destacar que es una de las festividades de recuerdo
y ceremonia a nuestros ancestros familiares el cual el nombre
más antiguo de este rito fue llamado Álfablót
(Sacrificio a los Elfos) o Dísablót (Sacrificio
a las Hadas). Por consiguiente, podemos interpretar y ver una
equivalencia entre el Samhain Céltico el cual dicha fecha
se celebraba con banquetes el reencuentro con los ancestros
familiares. Volviendo a la tradición gótica, encontramos
un fuerte paralelismo entre la celebración del Jól-Yule,
sin embargo la Noche de Invierno su énfasis es más
próximo a la finalización de la cosecha (En el
que hemos recibido la ayuda de los Elfos y las Hadas), en cuanto
que el Jól es una celebración bien entrado el
invierno el cual tiene más conexión con el mundo
oculto. Este día se recibe con alegría a toda
la familia la cual se reune con los ancestros familiares, y
debemos entenderlo así, ya que los paganos góticos
buscaban esos días los recuerdos felices y no el dolor
de su pérdida.
Estos días se da uno de los fenómenos
que sólo se dan pocas veces en el año, en cual
podemos incluir a solsticios y equinocios. Este es un momento
de inflexión en el paso del verano al invierno, de la
luz a la oscuridad; fenómeno que no dejaba indiferente
a unos pueblos en armonía con la naturaleza tales como
los paganos nórdicos. Es después de esta fechas
cuando se inicia la Cazador Salvaje comienza a cabalgar por
las praderas ya segadas; Duergos, Trolls y fantasmas se aproximan
a las moradas de los seres humanos. Entonces, aunque la Noche
de Invierno es visto como una fiesta de alegría, también
es una fiesta que se practica con solemnidad ya que da la advertencia
del principio del tiempo en que las almas de los espíritus
salvajes están libres; y es durante el Jól-Yule
y proximidades de Ostara cuando tienen mucha más actividad.
Durante esta época, Ódinn es reconocido bajo su
aspecto de Dios de los Muertos y Señor de la Caza, a
Skadi domina como Dama Etona del Invierno. Aquellos que deseen
interpretar al cazador como Ullr y Freyr Ingvi o como Njórdh
como señores del paso de Verano-Invierno, pueden consagrarlos
en estas fechas.
Los antiguos se refirieron también a
esta fiesta como el Freysblót o Sacrificio a Freyr. La
Saga de Gísla nos narra que "Þórgrímr
celebró una fiesta de la cosecha en el Veturættur,
saludo al invierno y realizó un sacrificio en honor de
Freyr (Cap. XVI). Evidentemente Freyr Yngvi Froði es el
señor de los Elfos, sobretodo a aquellos Landvættir
y Huldufólk (Elfos de la Tierra) los cuales se le relaciona
con los difuntos y con la prosperidad de los campos. Por ello,
él es uno de los señores de la fiesta, pero a
pesar, de la importancia vital de la fertilidad de los campos
y de la actividad beneficiosa de los elfos, también fue
visto en Ódinn como otro de los señores de esta
época.
Referente al otro nombre, Dísablót
o sacrificio de las Hadas, también fue usado para nombrarlo
dado ya que al parecer las mujeres tuvieron un rol esencial
en esta fecha (La abuela Álfhildr de Starkaðr bendijo
a las hadas y a la Húsfreyja (Señora de la Granja)
explicándole a Sigvatr que debía marchar del lugar
porque se estaba celebrando una bendición a los elfos
no pudiendo estar ningún hombre, y temiendo la ira de
Odinn abandonó el lugar). Esta leyenda nos lleva a entender
de que las Matronaes o Hadas de la Muerte y de la Fertilidad
tuvieron la potestad sobre esta festividad. Es en este momento
en que las Hadas Oscuras de la familia de Þiðrandi
tomaron el lugar. En el Ynglingatál narra la muerte del
Rey Aðils que cabalgó en su corcel al Palacio de
las Hadas durante el ritual de bendición; entonces el
caballo, por los conjuros de la Bruja Hada, tropezó y
Aðils se golpeó en el cráneo en una roca.
Turville-Petre sugiere que la Bruja Hada o Disa que le recibía
en el palacio era una diosa, quizás la misma Freyja,
y que ella como Hada de los Difuntos del Átlamál
(Recuérdese que Freyja también es mencionada como
Dísa en las Eddas), le habían llamado a unirse.
Si no fuese Freyja misma como Hada de los Difuntos de la leyenda,
aun así de no ser ella, sabemos que Freyja es la Diosa
de la Muerte dado a que recoge a la mitad de los muertos en
batalla. (Mito y Religión, pág. 226).
En la Saga de Egil Skallagrimsson, el Dísablót
fue celebrado con un gran baquete y con mucha bebida (Cap. 44).
A pesar de que la descripción de malestar y rechazo de
Sigvatr para viajar al otoño a su hogar, esto nos puede
llevar a la conclusión que dicha fiesta suele ser un
asunto familiar. La Saga de Gísla menciona que Þórgrímr
invitó a mucha gente al banquete de la Noche de Invierno,
en cuanto la Saga de Egil nos lo muestra como un evento apropiado
para invitar a una persona de alta reputación como podría
ser un Rey, el cual presidiría el banquete. Cuando Bárðr
invitó a Eirik Hacha de Sangre y la Reina Gunnhildr.
También podemos constatar la invitación de mucha
gente en la Saga de Víga-Glúms, pero en este caso
los invitados eran amigos allegados y parientes familiares,
en cuanto a la Saga de Egil, los invitados de menor rango eran
colocados fuera de la casa y sólo se les ofrecía
Skyr (Un yogur agrio vikingo para beber, no confundir con el
Skýr Islandés contemporáneo, que es un
producto lácteo entre yogur y queso que parece más
un queso de untar dulce).
Una de las tradiciones de la cosecha
más populares de los pueblos góticos y nórdicos
fue la extracción del Último Corte. Hay
mucha variedad de vertientes de esta tradición folklórica
dependiendo del lugar. En algunas zonas, se creía que
el Fantasma del Grano o el Espíritu del Grano se ocultaba
en los tallos de la cosecha, y que debía capturarse,
expulsarse y con sumo cuidado; para luego llevarlo a casa. En
Jutlandia, el Último Corte se considera finalizado cuando
la gente ha dicho "Ya hemos capturado la liebre";
en Fyn y Zeelandia, ellos lo hacen cuando dicen "Ya hemos
cogido el Zorro" o "expulsado al Zorro" (Troelsen,
Nordisk Bondereligion, pág. 72); de Vries citó
el ejemplo ("Contribuciones del Estudio de Odhinn, especialmente
respecto a las prácticas agrícolas tradicionales
contemporánea") como la tradición holandesa
de extender una figura de una liebre en el cesped y flores al
final de la cosecha, o otra vertiente que un chico lleve la
figura, y que el resto de la familia lo tenga que capturar (pág.
15).
