TANTAS COSAS POR HACER..:
Empápate los labios con limón
y absórbete la sal de las heridas,
anímate con zumo de neón
y brinda con un beso de tequila.
Nos quedan tantas cosas por hacer...
una vez, qué menos, en la vida.
Volar al polo norte en una escoba,
surcar los siete mares en trineo,
perderse en los secretos de tu alcoba,
decirle que estás viva a tu Romeo,
crecer entre los senos de una loba,
juzgarte con las leyes del deseo,
tocarle la joroba a Cuasimodo,
a lomos del caballo de Morfeo,
buscarle las orejas a los lobos,
mojar en chocolate las tostadas,
comerse una rotonda con la moto,
dormir sobre un pezón de mermelada,
ungirse sobre el pan de cada día,
robar con piedrecitas tu ventana,
calzarse en el esparto del vigía
que quiso hablar de amor en la montaña,
fingir que era teatro y no dolía
el día que abandonaste mi cabaña.
Empápate los labios con carbón
y pídele a los reyes más madera,
arráncale las vías a tu vagón
y toca alegremente la sirena,
nos quedan tantas cosas por hacer...
una vez, qué menos, de condena.
Saber que cada paso es uno menos,
oler a carne muerta y bisturí,
aroma de granito y crisantemo,
gusanos en la tierra del jardín,
dejarse por decir algún te quiero,
perderse el primer paso por estrés,
beber en el barril del desconsuelo,
dejarse alguna vela en el pastel,
saber que no mereces su cariño,
al ver rodar sus lágrimas porque
pretendiste escapar de sus designios
rompiendo su retrato en la pared,
urdirse sobre el ancho del corpiño
del punto de partida de la muerte
sin más pena que gloria ni destino
que pedir a la vida buena suerte,
un próximo pasito, otro camino,
un trocito de cielo pa quererte..
Empápate los labios con amor
y lánzate a tus sueños con descaro,
soltándote las riendas con pasión
y dándole esquinazo al desamparo,
nos quedan tantas cosas por hacer...
una vez, qué menos, de regalo.
Robarte un beso eterno en el andén,
dorarnos en la arena de ..La Concha,
nacer cada diciembre en el Belén
austero de la sangre y las lisonjas,
rezarle un padrenuestro a Superman,
sacar toda la mierda de la alfombra,
hurgar en los baúles del desván,
tumbarse y ver volar a las alondras,
legarle a tu bisnieto aquel reloj
que vio pasar las horas y las sombras
de aquel adolescente que creció
soñando con pasar la cuerda floja,
hundirse en el sofá del comedor,
en brazos de tu media caracola
buscando entre la manta el cascarón,
el roto de su boca juguetona,
aquel salvoconducto al corazón
ardiente y rutinario de su alcoba.
Empápate los labios con limón
y pídele a los reyes más madera
soltándote las riendas con pasión,
jugando entre las risas y las penas,
nos quedan tantas cosas por hacer...
otra vez, qué menos, vida meva.