conozco el camino
donde la luz parece decisiva
detenida en cadenas
que imploran mi consciencia
el deseo es una venda
acostumbrada al tiempo
de rodillas en la fuente
que brota mi confianza
anotaciones del espanto
ante mi estupidez reconocida
en su hálito menor
por conseguir afirmarme
ante seres
de apariencia brillante
si caer supliera
la miseria impenetrable
de todo aquel
que espera
quién habré sido yo
que hasta mi propia sombra
escupe mis huesos
pueden mis pulmones
me los quito
rechaza llorando el corazón
me lo quito
sí los huesos
pero aún el movimiento
la esperanza
me la quito
es tarde para crear
la razón es amarga
en su llanto residía
el embozo primitivo
la luz parecía decisiva
quien habré sido
ya es tarde
me quitaron todo
el ojo ajeno es Dios
empuñadura ficticia
la palabra apuñalada
por la palabra
certeza es saber
que la muerte no declina
sino la existencia
pareciera escucharlos
parecieran ser ciertos
a ver conmigo el sol
no vino nadie
la razón es amarga