
Desde Navarra, fértil cantera del rock más salvaje y sinvergüenza, llegan los chicos de DENTERA
con ganas de alborotar el gallinero. Puede que a los señores de traje y
puro en mano realmente les provoque dentera, pero lo cierto es que Punto Zero es una calada de rock joven, barriobajero, ese que tan popular han hecho bandas como Barricada, Porretas
y Cía. Le cantan a lo que ven, a lo que les rodea, a lo que sienten
como injusto, cotidiano, cómico y demás adjetivos que queramos añadir.
Nueve temas que fusionan el rock urbano en estado puro, con partes
heavys por aquí y por allá y con esa vena protestona característica del
punk. Por ahí es por donde les gusta moverse a los navarros.
Todo empieza con Larvas,
tema pistoletazo de salida que abre la maqueta con buen rollo, a pesar
de que bombardea el borreguismo actual, esa forma de pensar lineal que
envenena todo lo que se salga del patrón. Tema muy rockero, que entra a
la primera escucha y que provoca unas ganas de cantarle sorprendentes.
Mientras piensas en salir a la terraza y gritar ¡¡¡sois como larvas!!!
llega La Vecina, y no precisamente a quejarse por el
escándalo. ¿Quién no fantaseó con una proposición indecente de la
vecina del quinto? Pues al tipo de la canción le sucede, con tan mala
suerte que su mujer le pilla con todas las de la ley. Otra historia del
día a día que hace aflorar de nuevo la vena más rockera de los
navarros, fresca y descarada. Por ello, una redención es necesaria, y
justo a tiempo llega Ama a Dios. Con un aire más
metalero, la crítica a las injusticias derivadas de las religiones se
presenta. A destacar musicalmente la parte intermedia que coincide con
el solo, que muestra un destello más contundente en la música de Dentera.
Los Malos
es el siguiente corte, que entre la melodía y la forma característica
de cantar, como restregando en la jeta lo que merece crítica, y ese
aire desenfadado de los punteos toma un sentido punk rockero total.
Poco a poco el disco avanza y la siguiente copla es Ezer Sinisteko,
tema que muestra una vez más la sonoridad tan propicia que tiene el
euskera para utilizarlo en el rock radical. ¡Parece que en verdad nació
para ésto! A estas alturas ya se ha podido comprobar que Dentera
es una banda muy homogénea a los instrumentos, y es que ningún miembro
destaca por encima de otro. Lo que hacen lo hacen bien, forman un
bloque sólido y con actitud similar, lo que seguro les facilita mucho
la composición de los temas. Encarando la recta final comienza a sonar La Respuesta,
que mantiene la onda principal de la maqueta. Rock a flor de piel,
quizás con un tono menos alegre, pero sí macarra e indigesto. ¡Ellos
son Dentera! Cadencia Vesánica es
definitivamente el tema más heavy de la maqueta, aunque comienza de
forma engañosa con el bajo. Doble pedal por momentos y riff heavy para
sacudir la cabeza un rato. Musicalmente de los más contundente,
manifiesta la locura que puede llevar al hombre a destruir, guiado por
la locura.
Sacrificio
es otro de los temas “duros”, con el estribillo que quizás más
emotividad me transmite. Un exterminio que proviene de mentes
seguramente atormentadas, dispuestas a extender su enfermedad a su
alrededor. Gran canción sin duda que desemboca en Punto Zero,
el tema que da nombre a la maqueta. Sensacional forma de despedirse, un
hasta luego prometiendo que volverán dando guerra, que seguirán
eligiendo el camino torcido a ojos de las larvas, que aunque su vida
sea un sacrificio, no habrá mejor recompensa que ver como la cadencia
vesánica se rompe y el mundo vuelve a su Punto Zero. Fenomenal despedida.
Gran segundo trabajo de los de Altsasu, recomendado para todas las mentes rebeldes y malencaradas. Mucha suerte a Dentera, ¡y que no decaiga muchachos!
