AZKENA ROCK | 4, 5 y 6 Septiembre 2008 | Mendizabala (Vitoria-Gasteiz)
El último festival del verano, el Azkena Rock Festivales la cita obligada para todo el que se precie de amante del rock.Armados de la tecnología PC, móvil y cámara réflex digital nosencaramos a devorar las tres jornadas que nos esperaban por el norte,más concretamente en la ciudad de Vitoria.
Despuésde devorar cientos de kilómetros de asfalto, llegamos finalmente al recinto de Mendizabala. Por razones de tiempo nos perdimos lasactuaciones de Lagartija Nick, The Yawning Man, y llegamos al final de Hayseed Dixie. Al caer la noche, los noveles Radio Moscow se encargaron de mantener la llama del rock encendida a base de guitarras. Los alemanes The Boss Hoss llenaron de country y western el escenario, pero cayeron en la monotonía de su sonido, les falto saltarse un poco del guión.
El escenario principal anunciaba el enorme logo de los Ramones, era la antesala para el karaoke que se nos vendría de la mano del batería, único componente de la banda que aun vive, Marky Ramone.Acompañado de sabia joven, descargaron un buen puñado del cancioneroramoniano. No faltaron clásicos de la talla de "Beat on the brat", "Iwanna be sedated", "Judy is a punk rock", "Rock and roll radio", "Petcementery" o "Chinese rock". Incluso el Lemonheads Evan Dando se animoa acompañarle en el encore final con "I don..t care". Las comparacionesson odiosas pero Joey, Johnny y Dee Dee ya no están entre los vivos, ylo único que nos queda es su legado musical. Marky, lo que hace es untributo póstumo a su ex compañeros de banda que le guían desde algúnpunto del cosmos.
Tras unos minutos en el escenario principal, todo está montado para que cierre el cabeza de cartel, The Lemonheads.Evan Dando se pasea junto a los roadies para afinar cada detalle.Reflotando esta legendaria banda post grunge que en su momento facturotemas como "Confetti" o "It..s a shame about ray" que se perdieron en unmar de distorsiones y efectos de pedalera. Ni la colaboración delJayhawks Gary Louris para "Miss Robinson", un viejo tema de Simon &Garfunkel, quizás presagiando lo declarado a su llegada, que estaactuación sería una mierda. Otro recurso fue el punto final con otraversión "Luka" de Suzanne Vega. Dejaron un triste recuerdo de unadesafortunada actuación cerrando la primera jornada de conciertos. Porsuerte nos quedaba la carpa de buena música aderezado por Djs de lasala Monasterio y los gemelos Derrick.
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La segunda jornada fue más vespertina. Sobre las 14:30 los sonidos locales de los andaluces Viaje a 800fueron los encargados de abrir fuego, y de hacer mover el esqueleto alos pocos valientes que desafiaban a la resaca y al mal tiemporeinante. Sorkun, los vitorianos conocidos en área semovieron con total naturalidad echándose al público en el bolsillo. Elreloj marcaba las 15:45 para ver una novedad por estas tierras, losnoruegos de Animal Alpha liderados por la cantanteAgnete Kjolsrud, cara blanca en plan pantomima. Moviéndose en terrenosdel post punk con el numetal, sorprendieron a mas de alguno concanciones como "Trouble" con cambios de voz de lo melódico a lo masgutural, muy en la linea psichobilly de la mejor era de Mike Patton enFaith No More y Mr. Bungle. "The must wanted cowboy" sigue en plan máscercano al metal. Una grata sorpresa desde tierras nórdicas.
Las amenazantes ráfagas de viento y los nubarrones hacían peligrar la continuidad de las actuaciones. El trío norteamericano Truly desafiaba las condiciones climáticas con su delicado sonido, con el ex Soundgarden Hiro Yamamoto en las cuatro cuerdas.
El sleazy y el glam de la fauna hard rockera se hizo presente en las primeras filas para esperar a los fineses Hanoi Rocksde la mano de su carismatico frontman Michael Monroe, que momentosantes se le vio circulando con muletas por los pasillos del hotel. Peronada más empezar los primeros acordes, dio una clase magistral de rocksecundado por Andy McCoy, casi al borde de los 30 años de carreramusical. Debido al horario, el set fue muy corto, unos tres cuartos dehora, pero directo al grano: "Hypermobile", "Tragedy" y "Boulevard ofbroken dreams" fueron solo una muestra del abanico musical del glamrock. A pesar de la lluvia el show iba a más. La balada "Don't youever leave me" puso a mas de alguno nostálgico. El momento hit llegocon "Up around the bend", en el que un atlético Monroe se movía de uncostado a otro saltando entre los retorno de sonidos. El ambiente iba amas y Monroe bajo a las primeras filas del foso central saludando amedio mundo. El clímax llegaría al subir las estructuras del costadoizquierdo jugándose el físico en un momento de auténtico rock &Roll que ni las pocas gotas que caían estropearon el show de calidad yrepertorio de los escandinavos.
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Los ánimos quedaron encendidos para desplazarse al escenario secundario y apreciar la calidad del power trio Blue Cheer,que tuvo su época de gloria a finales de los sesenta con su mezcla derock, psicodelia y blues. Dickie Peterson y Paul Whaley perpetúan laleyenda de su legendario sonido.
Las viejas glorias seguían su desfile en el escenario principal, era el turno para The Sonics,creadores del mítico sonido garaje, y su conocido tema "Psycho". Los deTacoma, Washington, se fueron deslizando entre sus temas másemblemáticos como "The witch" y "Strychnine", haciendo bailar al son dejóvenes y no tan jóvenes, disfrutando de las raíces del rock en su máspura esencia.
Entre tanto dinosaurio del rock, el canadiense Danko Jones,que descojona a más de alguno debido a su nombre en español, salió amatar con su mejor arma. Canciones cargadas de guitarras y ese legado alo AC/DC aderezado con algo de punk. El trío liderado por el canadiensede color, desenfundo verdaderos chispazos de sus tres discos deestudio. No quedaron en el olvido canciones como "Forget my name","Lovercall", "Code of the road" y "Play the blues". Danko es un showmany lo sabe, odiado por algunos, amado por otros, logro reunir una buenaafluencia al escenario secundario.
Después de esta lección básica de rock, nos dirigimos al escenario principal para ver a esta leyenda del rock Ray Davies,el ex cerebro creador de The Kinks mantuvo la línea de sus shows.Impecables de principio a fin como siempre. Este crooner del rock nosregalo lo mejor de su cancionero, empezando por "I..m not like everybodyelse", y a partir de ahí se transformo en un revival sesentero de su exgrupo, temas como "Where have all the good times gone", "Till the endof the day", "Well respected man" o "David Watts". Pusieron a bailar alpersonal contemporáneo y a los mas jóvenes, creando una atmosferafestiva ideal para una noche de viernes. También nos entrego cancionesde su etapa en solitario como "Other people..s lives", "Working man..scafe" o la simpática "The tourist", dedicada a Easy Jet Airlines. RayDavies dejo para el final lo mejor de su repertorio: "20th centuryman", "Sunny afternoon", "Dead end street", "Come dancing", "You reallygot me", "Shangri-La", "Tired of waiting for you", "All the day and allof the night" y cerro con la mitica "Lola". Un final apoteósico quereunio al unísono a mas de 4 generaciones de amantes del rock and roll.
Davies solo había preparado el terreno a sus compatriotas británicos. Todos querian ver a los reyes de la estafa Sex Pistols.Telon de fondo amarillo con las maquinas segadoras y eleslogan "Combine Harvester Tour". De fondo suena "There..ll always be anEngland", saludos protocolares de Johnny Lydon y palabras ad dock paraprovocar, como !VIVA ESPAÑA!, dieron la partida al encuentro con lahistoria del punk. "Pretty vacant" fue la primera estocada de estospunks inventados por Malcom McClaren, y que tantos dividendos siguenproduciendo hasta hoy después de 33 años de la explosión en laindustria musical. "No feelings", "Submission", "Speppin stone","Liar", y la versión de "No fun" de The Stooges. Fueron la excusa paracongregar la mayor afluencia de los tres días de festival. Nadie sequería perder a los cuatro jinetes del caos, a los Johnny Rotten, elesférico Steve Jones en guitarra, Glen Matlock en bajo, y Paul Cook enbatería para completar el cuadro geriátrico. Ante tal beneplácito,Rotten no se libro de la furia de alguno que le acertó, con finapuntería, un móvil en pleno ojo derecho, provocando la ira del cantanteinsultando toda clase de improperios en inglés y pidiendo que laseguridad lo retirase del recinto. Al son de Cunt, Cunt Cunt, porsuerte el show continuo y pudimos disfrutar del encore final con "Godsave the queen", "E.M.I", "Bodies" y "Anarchy in the UK". Cerrando suaclamado tour de reunión en itoria, si es que los royalties no dicen locontrario.
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Una de las grandes sorpresas fue Blind Melon,puntales del rock alternativo pasado a grunge de los 90. Tras la muertedel carismático Shannon Hoon, los demás componentes quedaron a laderiva en sus proyectos, por ello que hace dos años decidieron reflotarel barco hundido, con Travis Warren proveniente del grupo Rain FurRent. Sorprendieron a más de alguno acostumbrado a estos revivals solopor el dinero. Warren se planto en escenario y junto al restotransformaron el concierto en una especie de eterna al compas de sustemas estrellas "Galaxie", "Soup", "Change" y la despedida con el temamás conocido por todos, el éxito "No rain".
Los encargados de cerrar el segundo día fueron The Quireboys.Spike botella de vino en la mano, da el saludo a la fauna que aún teníaganas de rock. El concierto se centro en grandes temas como "7o..clock", "Misled" o "Monalisa smiled". Se metieron al público en elbolsillo al son de su contundente sonido hard rock. No falto la balada"I don't love you anymore" para los que por suerte habían pillado a unafémina suelta entre tanto lobo.
La tercera jornada, con un cartel de bandas menos importantes que el día anterior, la inauguran las pamplonesas Las Culebras, un cocktel de punk con tintes de hard rock. Los suecos The Royal Creamcumplieron con un directo cargado de emoción, potencia y melodía, nopor nada el tema "Darling, darling" fue incluido por The Hellacoptersen su último disco "Head off". Para dar paso a Baby Woodrose, el power trío danés desembolso buenos riffs de guitarra cargados de garage, psicodelia y ritmos lisérgicos. Sex Museumemblemáticos del rock en español, en cuanto a profesionalidad ysonido. Aprovecharon la ocasión para presentar su grandes éxitos"Fifteen Hits That Never Were". Los hermanos Pardo facturan rock &roll de toda la vida, y la afluencia en la carpa del escenario fuebastante nutrida.
La tarde avanzaba lentamente para encontrarnos con la legendaria imagen de la historia del rock, John Cale & Band,fundador la factoría The Velvet Underground. Su set fue de lo másextraño, alejado de la tónica del festival. Un rock marciano y a vecesentre el pop, el rock y lo experimental.
Orange Goblinllegaron al Azkena con su doom metal herederos del sonido BlackSabbath, haciendo honor a su origen británico. Sonaron contundentes ydemoledores. Ben Ward y su combo se despidieron con el clásico "Noclass" de los venerados Motorhead.
Duff McKagan tras el parón de Velvet Revolver reactivo a su banda que responde al nombre de Loaded.El que fuera bajista y vena punk de Guns N Roses, tras las gafas que ledaban un estilo nerd, se planto con su rock sucio y acordes punk. Lostemas de “Dark Days”, su segundo disco, en el envión final encadenó unacanción de Neurotic Outsiders, sin duda en homenaje a Steve jones. Sellego al clímax con dos temas de G..N¨R. "It..s so easy" y "Dust nbones", además del cover de "I wanna be your dog" de The Stooges,desatando la locura entre las primeras filas.
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Elhumo y la oscuridad fue el marco perfecto para que Mark Lanegan (TheScreaming Trees) y Greg Dulli (The Afghan Whighs) desenfundaran elproyecto The Gutter Twins. Su propuesta hizo lasdelicias a una amplia legión de seguidores de esta aventura musical,para disfrutar de su rock denso y teatral de sus discos "Saturnalia" y"Adorata”, un disco de versiones y caras B. Dos genios creativos queplasman sus emociones más oscuras en cada tema. The Jayhawkscon la mejor formación que puede ofrecer, Mark Olson reunido otra vezcon su banda madre. Su particular folk-rock cautiva a mas de alguno.Los estadounidenses fueron a la segura con sus fans con canciones como"Stumbling through the dark" o "Save it for a rainy day" y mostrarongran técnica sobre las tablas. Los míticos Dinosaur Jr.,que salieron a escena en forma de power trio y con la misma fuerza quela contenida en aquel Dinosaur, una auténtico tornado sónico madein Massachusetts. Aunque siempre se les asocio al sonido grunge deSeattle. La banda capitaneada por J. Mascis rodeado de una muralla deamplificadores Marshall, descargó piezas antiguas como "Little furythings" y material nuevo como "Almost ready", todas ellas plagadas desolos eternos y distorsiones que ensordecían al más lejano espectador.
Los Lobosofrecieron un popurrí de cumbia, rock, tex mex, blues y un cancioneroplagado de canciones en español e inglés. En los primeros minutos,demostraron la virtuosidad de sus integrantes, preparando el ambientefestivo que reinaba. Sonaron ases musicales como "La bamba", derivandoa "Good lovin", "Voodoo music", "Anselma" o "Don..t worry baby". Ante laovación vuelven a escena con "Volver", una ranchera inmortalizada porel mexicano Pedro Vargas, generando el karaoke masivo hasta el más rudohecho sus canticos.
Ya las fuerza no acompañaban, pero nos quedaba el rock eléctrico y epiléptico de The Jon Spencer Blues Explosion.Son solo tres pero arrasan con todo. Jon Spencer con frenético baile alson de su distorsionada guitarra, lanzaba rayos musicales a los yazombies y cansados espectadores. El blues, el garage, el punk y elrockabilly, hicieron gala en el set que los Explosion lanzaron.
UnAzkena falto de luminarias y grupos de peso, pero al fin y al cabo unfestival de rock. Con un selecto grupo de bandas inmersas de una u otraforma en el rock, quién diga lo contrario es que no conoce el recintode Mendizabala. Hasta el próximo año.
Redactor y fotógrafo: Markcerock