1 Juan 1:9
"Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad."
El poder de la confesión
Roberto "Cóndor" Rojas, gran arquero de la selección de fútbol de Chile, en Septiembre de 1989, después de descollantes presentaciones en la portería de la selección, en el partido decisivo frente al skratch (la selección de fútbol de Brasil) junto a sus compañeros de equipo tuvo la gran idea de brincar a la fase final de las eliminatorias para Italia 1990, pero el tenia las ganas de ir al mundial de la manera menos pensada y mas peligrosa.
Sin duda había mucho en juego, Chile después de España ´82 volvería a estar en el mundial, y quizás para el "Cóndor" esto podría haber sido el salto de una liga sudamericana a una europea, o también podría haber sido el ser reconocido como el líder indiscutido de la escuadra nacional.
Los minutos del segundo tiempo se aceleraban más y mas, Chile caía por un gol a cero, cuando en la mente del "Cóndor" cruzados pensamientos venían a su mente, y entre ellos uno que le decía "hazlo por Chile"; pensamientos que le llevarían a la más osada de las actuaciones. Una fugaz bengala volaba por los aires del mítico y grandioso estadio "Maracaná", frente a miles de enfervorizados hinchas brasileños… pero el "Cóndor" voló… voló a encontrarse con la ráfaga de fuego que se apostó en el área chica, los lentes de las cámaras no acertaron con el crucial momento, fue cuando la mayoría de sus compañeros de equipo se hicieron parte del repudio, de la ofuscación, de la rabia contenida por lo que la hinchada brasileña le había hecho a nuestro pájaro nacional, "el cóndor". El partido terminó con un "Cóndor" ensangrentado y con un equipo de Chile con la ilusión de ganar los puntos por secretaria. Sin saber lo que descollante actuación de nuestro "Cóndor" provocaría a la escuadra nacional.
Tiempo después, ante el fallo del tribunal de ..:namespace prefix = st1 ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags" />la FIFA, Roberto "Cóndor" Rojas, cuenta su verdad, trágica verdad, que delataría la veracidad de los hechos.
Roberto Rojas admitió que se auto infirió con un bisturí quirúrgico en su frente, sangrando y haciendo creer a moros y cristianos que la bengala había dado en su frente, cuando en realidad él se auto infirió las fatídicas heridas.
De las consecuencias ni hablar, Chile eliminado de ese mundial y del mundial siguiente, "Cóndor" Rojas, imposibilitado para jugar de por vida en una liga profesional de fútbol.
A través del tiempo nos vemos enfrentados a situaciones límites que nos llevan a comportarnos de distintas formas y a veces de formas muy especiales o extrañas para nuestro diario vivir. En el caso de nosotros los cristianos, nuestra forma extraña de comportarnos se debe a las tentaciones y el pecado. La relación entre tentación y pecado es muy estrecha, un cristiano bien cimentado ante una tentación puede verse vulnerado o explicado gráficamente como puesto en el suelo con un puñal sobre su pecho, salir de ahí, de esa situación es una acción netamente divina autorizada o permitida por uno mismo
Las posibilidades de ceder ante una tentación de cualquier índole pueden estar en un porcentaje muy alto. Nadie más que el Señor sabe nuestro destino, no sabemos si ante una tentación saldremos victoriosos o derrotados, pero en nuestra mano esta la decisión ya que Dios en su palabra nos da herramientas para vencer, pero esto a veces no es como quisiéramos, ya que acomodamos la palabra y nos justificamos en nuestras debilidades. Pero ante una caída ¿cual debería ser nuestra forma de salir de esa condición? ¿Callar o confesar?
Hoy nos referiremos a dos puntos contrapuestos y relacionados basados en la Biblia, los cuales son:
El callar y El confesar.
En el primer punto: El Callar; explicare tres razones de porque no debemos callar o guardarnos nuestros pecados en nuestro corazón,
1- El Salmo 32: 3 relata lo siguiente: "mientras callé, se envejecieron mis huesos, en mi gemir todo el día. Porque de día y de noche se agravó sobre mi tu mano; se volvió mi verdor en sequedades de verano."
Sin más, el ejemplo de David quizás no es tan deportivo como el del "Cóndor Rojas", pero tienen mucha similitud. David codició la mujer de su prójimo y no tuvo reparos en enviar a su esposo a Urías al frente de la batalla para que fácilmente fuera muerto por sus adversarios, y así él quedarse con la viuda. Después de tal acción, el remordimiento, la comezón del corazón por el error cometido, generaban un silencio sepulcral en la vida de David, había un temor a declarar producto del pecado. Pero también había un desgaste en la salud de David; falta de gozo, quizás cuando relata y gime era porque las enfermedades estaban sobre él, el vigor de vivir, ya no era un manantial que fluía.
El callarnos, genera la sequedad espiritual. El silencio, el arte de callar un error, no hace más que secar nuestra vida, no hace más que cargar con culpas que no nos corresponden a nosotros llevar. El gozo de la salvación, el gozo de vivir la vida, la comunión con el espíritu santo, ya no son más que historias que algún día vivimos. Pero les anímo mis amigos que esto tiene salidas, esto si tiene restauración. Que no vienen por la vía del silencio, sino que por la vía de la confesión.
2- En un segundo lugar en el arte de callar encontramos con la frase certera de Jesús en Marcos 4:21, quien les decía a sus discípulos: 21"¿acaso se trae la luz para ponerla debajo de un almud, ó debajo de la cama? ¿No es para ponerla en el candelero? 22 porque no hay nada oculto que no haya de ser manifestado, ni escondido, que no hay de salir a la luz"
La verdad no es para declararla en la mente, la verdad es para exponerla y para sostenerla.
Por supuesto que nadie querrá en la vida, poner al frente sus debilidades y flaquezas, pero mas que nada aquí Jesús nos enseña o nos da a entender que cuando cometemos un error, este debe ser manifestado a quien corresponda, no me imagino a cristo aconsejando a una persona que haya cometido un error, diciéndole que exponga su culpa en un ventilador, para ser reprobados o rechazados por los demás, sino porque es necesario para nuestra libertad exponerla y también por la justicia que el imparte. Porque si leemos un poco mas abajo en el mismo pasaje bíblico nos damos cuenta que Jesús pone justicia, mesura y misericordia ante los juicios, 24"mirad lo que oís; porque con la medida que os medís, os será medido" el ideal de Jesús de exponer las faltas no es mas que para hacer justicia encontrar libertad y ser perdonado.
3- Cuando se calla una falta se expone a la vergüenza, se agudiza el temor a ser sorprendido, hay una amenaza latente que no da paz ni libertad. Como cuando Natán con vestidura de profeta le declaro las faltas no declaradas en su cara a David.
2 Samuel 12:1-15, 1"Jehová envió a Natan a David; y viniendo a él, le dijo: Había dos hombres en una ciudad, el uno rico, y el otro pobre. 2 El rico tenia numerosas ovejas y vacas; 3 pero el pobre no tenia mas que una sola corderita, que él había comprado y criado, y que había crecido con él y con sus hijos juntamente, comiendo de su bocado y bebiendo de su vaso, y durmiendo en su seno; y la tenia como una hija. 4 y vino uno de camino al hombre rico; y este no quiso tomar de sus ovejas y de sus vacas, para guisar para el caminante que había venido a él, sino que tomó la oveja de aquel hombre pobre, y la preparó para aquel que había venido a él. 5 Entonces se encendió el furor de David en gran manera contra aquel hombre, y dijo a Natán: vive Jehová, que el que tal hizo es digno de muerte. 6 Y debe pagar la cordera con cuatro tantos, porque hizo tal cosa, y no tuvo misericordia. 7 Entonces dijo Natán a David: Tú eres aquel hombre. Así ha dicho Jehová, Dios de Israel: yo te ungí por rey sobre Israel, y te libre de la mano de Saúl"
Con mucha honestidad debemos declarar nuestras ofensas, errores, pecados y desaciertos, no sea cosa que por ahí nos aparezca un Natan contemporáneo y nos delate en nuestra cara.
Dios en su sabiduría permitió que Natan le hablase a David porque quizás el silencio de David en un futuro le daría licencia para cometer la misma aberración o quizás algo peor de lo que ya había hecho. Pero no todos reaccionan como Natan, hay mucha gente que a veces conoce de tus faltas y al tener la oportunidad de decirte las cosas, no necesariamente lo hará como Natan, con sabiduría y amor de Dios, hay amenazas y aprovechamiento de las caídas de los demás para hacer juicios, se toman el derecho y la libertad de hacerlo ya que a ellos no se les sabe nada. Se recalca la tan celebre frase "se hace leña del árbol caído"
En este primer punto hemos visto tres razones de porque no callarnos:
La primera razón es porque mientras callamos nuestra propia salud se ve comprometida, lo que era sano ya no lo es, lo que era verde ahora no es mas que un feo paisaje desértico. El gozo se pierde y la comunión con el espíritu santo es distanciada.
La segunda razón que vimos la resalta Jesús, que nos dice que nada que se haga en lo oculto se quedara sin ser puesto a la luz, es una señal de justicia. Que permite libertad y perdón.
La tercera razón de no callar un pecado es por que el silencio genera licencias para pecar y hacer cosas peores en el futuro, también nos expone a vergüenza y a que alguien nos encare y a veces no de la forma que esperamos como la de Natan.
Hay quienes dicen "me voy con esto hasta la tumba" "yo y mi almohada no más saben lo que pasa", "No debo explicaciones a nadie". El declarar los errores claro que son difíciles, porque es asumir un fracaso, es decir: "no fui capaz de vencer es decir perdí y a nadie le gusta perder"
El guardar silencio en nuestro corazón hace inválida la palabra de Dios cuando dice. Que la verdad nos hará libres, recordemos no hay nada oculto que no salga a la luz.
Ahora viene lo opuesto al silencio, El Confesar
La confesión requiere principios ineludibles, los pecados tienen una raíz y un fruto, un origen y un desarrollo, pero también tienen un fin. Generalmente, pedimos perdón por un todo más que por un detalle, pero un pecado no confesado permite la inmersión en otro pecado más grande.
1- Dios perdona todo pecado, menos uno, que es la blasfemia contra el espíritu santo, que es atribuir obras preciosas que a hecho el espíritu santo a Satanás. Pero ahora no veremos ese punto sino más bien al pecado trivial.
Salmo 32:5 dice: "Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Dije: confesaré mis transgresiones a Jehová; y tu perdonaste la maldad de mi pecado"
Al confesar, por supuesto que Dios nos oye, y más aun de seguro nos perdonara.
Lo que no debemos pensar es que Dios no se ha dado cuenta, seria ingenuo de nuestra parte pensar de esa forma, ya que Dios es omnisciente todo lo sabe. Por lo tanto; aunque él ya conozca desde antes lo que hicimos, debemos confesar nuestro pecado.
2- Los pecados deben ser detallados, especificados, Esdras lo hizo, él confeso los pecados de Israel, pecados de ellos y los de sus padres.
Nehemias 9:16 "mas ellos y nuestros padres fueron soberbios y endurecieron su cerviz, y no escucharon tus mandamientos."
Esdras declaro los pecados específicamente, estos eran: soberbia, duros de cerviz, no oyeron los mandamientos de Dios.
Confesar y detallar los pecados no son como un pack de ofertas de farmacia, donde con el shampoo se regala o se cuelga el jabón más la pasta dental. No por confesar un pecado quiere decir que hayas confesado todos tus pecados, o declarando uno, Dios dirá: "ah ya me pidió perdón por uno, yo les perdono todos, los pecados ocultos también…"
Cuando se confiesa un pecado se corta una iniquidad. La iniquidad es la reiteración de la maldad del pecado.
3- Dios nos quiere prosperar y quiere que su misericordia esté a nuestra disposición.
Salmo 28:13 "El que encubre sus pecados no prosperará; mas el que confiesa y se aparta alcanzará misericordia."
La no confesión de pecados nos impide alcanzar una vida abundante, Dios nos creó y el quiere que prosperemos en todas las áreas, el no declarar nuestros pecados nos impide alcanzar misericordia. Pero esto es a los que se apartan, a los que se alejan de las iniquidades.
Podríamos haber seguido enumerando puntos de la confesión pero es necesario que en este día tú te vayas con principios de vida en tu corazón, es por esto que vimos estos tres puntos de la confesión:
1- como primer punto vimos que Dios si nos escucha y está dispuesto a perdonarnos.
2- El segundo punto es que nuestros pecados deben ser detallados específicamente.
3- Tercero el confesar nuestros pecados, de inmediato propicia el alcanzar misericordia y genera la prosperidad integral de Dios.
Hermanos y amigos Dios sabe nuestra condición, Sabe lo que pasa en lo más profundo de nuestro corazón, él no puede ser burlado.
Si por tiempo hemos estado pensando en la canción: "dicen que el tiempo cura todo"
(C. Castro), más el señor en su palabra nos dice lo contrario:
"Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad."
Roberto Rojas, sin duda lo que hizo, el error que cometió, no estuvo nada bien, es mas, tuvo una consecuencia que pagar, pero lo bueno de todo que hubo un tiempo, para meditar, reflexionar y por sobre todo un tiempo para arrepentirse, pero tampoco bastó con arrepentirse, porque también tuvo que declarar y esa actitud de declarar y confesar el pecado lo llevaría a exponer su cruda realidad, tuvo que subirse a la cruz para ser expuesto, lo que consiguió con exponer su falta; fue salir de la condición de la inseguridad y la vergüenza y ser llevado a alcanzar paz y libertad. El mundo conoció su verdad, fue condenado, mas a su vez esa confesión le dio paz y le hizo libre a través de Jesucristo.
Puede ser que en este día haya muchos cóndores, que han pasado desapercibidos, que mantienen la postura del silencio, pensando en que el error, el pecado ya pasó, el tiempo me hará olvidar, o quizás pensando si digo esto a mas de alguien heriré, o como dijimos hace un momento con esto me voy a la tumba, pero la palabra de Dios no esta para ser complaciente con nosotros, la palabra de Dios, esta para ser cumplida, la llevemos en nuestro corazón para tener la vida que a Dios le agrada. Dios es compasivo, pero no complaciente y cómplice de nosotros.
Ahora bien, puede ser que este sea tu tiempo de confesar de no callar, o más bien llegando a tu casa, Dios y tú lo saben, pero el señor en su bondad ha propiciado este momento para nosotros, para ti para mí. Si es tu caso puedes tener la libertad de subirte a la cruz y decir señor te he fallado, amigo te he fallado, esposa te he fallado, hijos les he fallado, pastor te he fallado, hermanos les he fallado, recordemos que no hay ni uno que haga lo bueno delante de la presencia del señor, ni uno, ni yo ni tu ni nadie. Y es justo y es de Dios que tengamos la libertad de confesar.