El cuarteto estrena el disco “¡Es imposible!”, y lanza su nueva imagen: ahora son “darks” que aman a los gatos porque se aburrieron de ser chavos “freaks” Revelan que fueron censurados por su anterior disquera en México, que tienen un club de fans de abuelitas de 80 años encabezada por la madre del vocalista, que Sergi es el ambicioso narcisista, Lolo es el filósofo (el de la guitarra), Juliana la de alma de gato y Monoto el que no habla.
Aceptan que están aburridos de ser freaks y que a partir del nuevo disco son freaks masoquistas encadenados a un sujeto casi desnudo con los labios pintarrajeados cuya identidad revela Sergi al final de esta entrevista.
Miranda! fue acusado de ser una banda “one hit wonder” cuando su canción “La guitarra de Lolo” inundó discotecas desde Buenos Aires hasta el DF hace tres años. Justo en ese tiempo (2006) ocurrió la censura: EMI envió a la radio una versión cortada de “El profe”, tema que habla sobre un maestro que le dice a su alumna: “Yo quiero ser tu negro de camión / yo quiero ser un cerdo picarón”.
La banda reaparece ahora con su cuarto álbum ¡Es imposible! en el que estrenan imagen de darks amantes de los gatos. Vienen, además, de haber profanado el templo del rock en Buenos Aires: el estadio Obras.
—Si los gatos tienen siete vidas, ¿cuántas le quedan a Miranda?
Sergi. —Todavía no nos morimos ni una vez.
—Si las fallas y los fracasos son vidas perdidas, ¿quiere decir que Miranda nunca ha fallado?
Juliana. —Fallar no es morir
Lolo. —Fallar es vivir, es crecer, es aprender.
—¿El disco que lanzan demuestra que no eran un “one hit wonder”, que tenían más de una vida?
Sergi. —No hicimos el disco para demostrar que teníamos más de una vida. Entendemos que nuestra aparición fue fulminante con el disco Sin restricciones; Miranda! se escuchaba por todos lados y entonces siempre aparecen los envidiosos que les parecía que no éramos tan buenos
Juliana. —“One hit wonder” es una especulación que le gusta sólo a los periodistas. Si se lo preguntas a un periodista argentino al que le guste mucho Miranda!, seguramente tendrás una respuesta más acertada.
—Hace medio año profanaron con su electropop el templo del rock en Argentina, el estadio Obras. ¿Por qué cometieron ese sacrilegio?
Sergi —¡Sí, sí, lo profanamos! Llevamos bailarines, bailarinas, DJ, bolas de espejos. Lo convertimos en una discoteca, pero sólo fue por una noche, nuestra intención sólo era colorear el templo del rock con nuestro espíritu.
—En ese concierto hubo 5 mil personas pero han dado algunos de hasta 15 mil. ¿Cuántas personas acudieron a su primera tocada?
Lolo. —Fueron 80. Tocamos como invitados de un grupo que se llama Araca París. Era un público de seguidores de ellos y amigos nuestros. Sólo teníamos cuatro canciones.
—¿Actualmente volverían a tocar para 80 personas?
Juliana. —Lo hemos hecho. Hay lugares donde no nos conocen y que tenemos que dar conciertos pequeños.
—Sus letras suelen tener detalles sexuales o narrar tormentas románticas pero la mayoría de su público son niños. ¿Los han censurado?
Lolo. —Yo tengo un club de fans de abuelitas de 80 años.
Juliana. —Mi madre es abuela y le encanta Miranda!
Sergi. —Nuestra antigua disquera (EMI) mandó a la radio un corte de “El profe” con dos versos menos. Y eran los versos más divertidos así que la canción no le interesó a nadie.
——Luego de ocho años de Miranda! ¿están aburridos de ser freaks?
Lolo. —El aburrimiento es el motor de la creatividad.
Juliana. —Cuando nos aburrimos, cambiamos. Y en la portada del nuevo disco lo pueden ver porque ahora somos darks encadenados que cargamos con gatos.
—Más que darks parecen sadomasoquistas pero, ¿están encadenados por su propio gusto?
Sergi. —¡Exacto! Más allá de que contractualmente estamos encadenados, queríamos mostrar con humor lo que hoy significa Miranda! Y si ves la contraportada notarás que hay un sujeto que tiene por la mano las cadenas de todos nosotros. Ese sujeto es Miranda!, es lo que todo mundo dice que es nuestra banda. Está pintarrajeado y casi desnudo porque así es Miranda!
Por: Julio Alejandro Quijano
Fuente: El Universal