Cada día que pasa, en promedio,
mueren dos soldados norteamericanos en Irak.
Aunque a veces son tres. O cuatro.
O muchos más. Por eso, cada día que se retrasa la salida
de las tropas de Estados Unidos de Irak
significa más muertes.
Ya van 3,600 soldados estadounidenses
muertos en 52 meses de guerra.
Y decenas de miles de civiles iraquíes han muerto.
La guerra en Irak es la guerra
del presidente de Estados Unidos
George W. Bush y de nadie más.
El la planeó, él la justificó, él la ordenó, él pidió al Congreso el dinero para pagarla y él -- como comandante en jefe del ejército -- tiene el poder de terminarla. Pero no quiere.
Hace ya unos años que millones de seres en todo el mundo hemos estado escuchando por la radio, viendo por TV o leyendo en algún encabezado que se hará valer la operación "Justicia Infinita", y discursos muy bonitos del presidente George W. Bush, donde en nombre de la "justicia", la "libertad" y los "buenos" llevan implícitos consigo las palabras guerra, miseria, masacres, muertes.
¿Qué se esperaba el gobierno estadounidense tras su larga trayectoria como la nación que ha sometido y masacrado pueblos? ¿ Felicitaciones de la gente que ha sufrido? ¿Una ofrenda floral? Los atentados en la ciudad de Nueva York cobraron miles de vidas, de asesinos monetarios, como inversionistas y corredores de bolsa, y también de inocentes. No sabemos cuantas. Tampoco sabemos quienes hayan sido los responsables, pues hasta ahora nadie se ha adjudicado los hechos. Pero algo es cierto. Aunque los servicios de inteligencia, la ciberpolicía, y todos aquellos esbirros al servicio del capital no saben quien fue, ya han encontrado un culpable: el pueblo musulmán. En estos incluye a los palestinos que han luchado por su liberación contra el sionismo israelí.

Aquí juegan un papel muy importante los medios de comunicación, que criminalizan toda voz disidente. Tras el terror sembrado, los medios han sembrado aún más terror, inventando rumores y manipulando lo que en realidad sucede. Con esto justifican las consecuentes hordas fascistas xenófobas de intolerancia contra los inmigrantes, y especialmente contra los musulmanes. Ahora los medios, hipócritas como de costumbre, dan por pretexto para la guerra la misoginia del gobierno talibán. En realidad no es muy moral la situación en que sufren niños, y mujeres afganos, pero, de no haber existido el llamado de guerra, los medios jamás se hubieran preocupado por denunciar estas injusticias.
El gobierno norteamericano niega su presente y su pasado, un presente y un pasado sembrados por el terror de las armas, la aniquilación de los pueblos, la alienación de las culturas y la corrupción. Los políticos norteamericanos llevan consigo como medalla de honor la muerte violenta de millones de indocumentados, negros, indios, asiáticos, africanos, y de millones de seres por hambre y pobreza como consecuencia de las guerras que ellos mismos han provocado.

¿Qué es la OTAN? ¿Acaso es un ejército pacificador? La paz no se logra con armas de fuego. La ONU, así como el Vaticano sólo son instrumentos del capitalismo para justificar masacres en nombre de la "justicia".
La guerra está declarada: los enemigos son... dos grandes socios comerciales, pues los Bush tienen una compañía petrolífera con los Bin Laden. Primero los EE.UU. mandarán como carne de cañón a los "errores del sistema": inmigrantes, negros, convictos y delincuentes sujetos a procesos legales. A cambio de su "libertad", estos deberán contender contra un enemigo que no es su enemigo precisamente. Ya después llagarán los batallones de hombres blancos y que se mostrarán como los victoriosos. ¿Quiénes son los asesinos? ¿Alguien se lo ha cuestionado? Las víctimas serán llamadas "bajas" o "daños colaterales" si eran civiles inocentes.
Osama Bin Laden, al igual que el otrora terrorista Timothy Mc. Veigh, fueron asesinos entrenados, adiestrados y financiados por... los EE.UU. antes fueron considerados héroes, por asesinar a los enemigos de la "libertad". Pero cuando de rebelaron contra sus amos se volvieron "lo peor de lo peor" , "los malos", el eje del mal".
Hoy en Irak no hay sistema judicial. No hay códigos, ni leyes, ni cortes. Aún no hay un acuerdo sobre una constitución. La estructura completa del estado iraquí fue destruida. En su lugar sólo queda la forma más brutal de dominación militar.



