Si os soy sincero, no recuerdo nuestras primeras palabras. Quizá fue su dulce mirada la que me cautivó… Quizá fueron sus suaves movimientos los que me aproximaron… Quizá fue su sonrisa eterna la que me atrapó… o quizá fuera su esencia la que me sedujo…..
Fuera lo que fuese, nos unió un sinfín de conversaciones, de relatos, de vivencias, de experiencias, de excursiones, de salidas, de canciones….
Hace pocos meses que nos conocemos, pero la sensación de proximidad es inmensa, grandiosa…
Su belleza no solo radica en el exterior… Su interior, armonioso canto de gorrión, suave rayo de luna y apacible brisa marina permanece intacto día tras día, iluminando su alrededor y contagiando la más hermosa melodía.
Ella es Sandy…. un regalo de la ilusión… de la inspiración... Una musa donde las haya….
Desde estas líneas quisiera agradecerte el apoyo incondicional que me has brindado.
Muchas gracias.
Tu amigo,
joan