Mi alma vuela, mi mente siempre atentando contra mi paz. En los momentos mas insolitos del dia, en aquellos en los solo que estamos mi soledad yo, entonces no paro de pensar. Cuando estoy a punto de dormirme en esos momentos previos ante de entregarme a la divina esperada inconsciencia, mi mente se deleita ideando escenas y escenarios, digamos que es su horario favorito. Cuando voy conduciendo hacia mi destino diario, mi universidad, siento en algun punto que la musica se me torna distante y mi mente divaga nuevamente. En esos instantes, una infinita gama de inspiracion tornasolada de matices tristes, profundos, serios, nostalgicos....y quiero escribir, escribir ese amasijo de palabras que se me hacen un nudo en mi cabeza, y entonces no tengo un pedazo de papel a la mano donde plasmarlas y todo, simplemente, se evapora, y termino perdiendo eso que hubiera podido ser mi obra maestra...