sin pretenderlo, se ha dado que mis 3 últimas canciones llevan por título un nombre masculino. Terry es ficción, Octavi es platonismo y Jordi es realidad, seguidos en el tiempo. ¿somatización musical?
cuando tocábamos en VIL, Sergio Talamonte me dijo que a ver cuándo escribía una canción de amor, que también eso era importante. nunca sentí necesidad de tal cosa hasta que "Caridad" se cristalizó en mis arterias y me salió por las venas así como la podéis escuchar.
bien, espero que esta última, "Jordi", ponga el punto final a esta etapa pro-afecto-masculino y pueda rehacer mi vida de los días de "I was sitting here when the Earth turned grim".
satisfecho el cuerpo, satisfecha la mente, satisfecho el Espíritu, debo volver a dedicarme a mi Alma