
Gonzalo Yañez: "Gonzalo Yañez"
05 de Diciembre, 2008
Productores: Gonzalo Yañez y Cristian Heyne
Sello: Nacional Records
Fecha de lanzamiento: 4 de noviembre de 2008
Este primer disco de Gonzalo Yañez deja de manifiesto que este cantautor de 23 años es capaz de crear bonitas melodías y letras pegajosas que suelen ser devoradas por chiquillas adolescentes. De hecho, el disco suena como la banda sonora de una película romántica basada en un viejo amor colegial.
Este disco homónimo presenta 13 canciones en lo que es un compilado de las dos producciones de Yañez editadas en Chile, país donde el artista uruguayo ha hecho su carrera musical durante los últimos años. El primer sencillo promocional “Dispara” evoca a los Beatles y suena un poco más rockero que el resto del disco. El abrazo pop ocurre con “Deja vu”, la segunda canción del álbum y la que establece el tono para el resto del disco.
Interesante es el cover de “Maldigo del alto cielo”, una de las canciones más representativas de la legendaria artista folclórica chilena, Violeta Parra. La versión de Yañez rescata la melancolía y tristeza de la versión original, algo que materializa tan solo usando su guitarra acústica y ecos de distorsionada guitarra eléctrica que a ratos se encarga de hacer quiebres temporales diametralmente opuestos al casi agónico paso del kultrún, un tambor de la comunidad indígena Mapuche que Yañez decidió usar para esta canción.
Ya más de lleno en el disco uno se encuentra con temas como “Lo mejor para los dos”, “Volvemos a caer” y “Para no volver”, canciones que oscilan entre el clásico sonido de la balada romántica y dejan entrever fuertes influencias del rock latinoamericano clásico en Yañez como Sui Generis y Fito Páez. De cualquier modo, Yáñez también viaja entre el rock y pop, y se sumerge en el punk-pop en “Me hiciste pagar”. De hecho, Yañez se da el lujo de “meterle mano” a un poco de milonga en “Encadenado”, un osado paso que no cualquier artista pop por definición se atrevería a dar.
La exuberante juventud, su facha de rockero-delincuente y sus letras románticas y ligeramente rebeldes hacen que este primer disco del cantautor editado en los Estados Unidos sea un potencial trampolín para convertirlo en una revelación del pop latinoamericano para 2009. --Gibran Haq