Tienes que invitarlos a tu casa para que puedan entrar. Este es uno de los mitos que toman forma dentro del excelente film sueco “Låt den rätte komma in”, conocido en México como “Déjame Entrar” del realizador Tomas Alfredson.
Situada en los suburbios de Estocolmo, la película relata una de las más bellas historias jamás contadas: la relación entre dos pequeños.
Oscar es un niño solitario de 12 años que sufre la indiferencia de su madre y del maltrato por parte de sus compañeros de escuela. Eli también es solitaria, pero por razones muy diferentes. Es una vampirita quien, al igual que Oscar, tiene 12 años y los ha tenido durante mucho, mucho tiempo. Por su condición, tiene problemas para establecer relaciones normales con las demás personas.
Eli y Oscar son vecinos y entre ellos nace una amistad que pronto se convierte en un amor puro e inocente dispuesto a no ceder ante nada y ante nadie (sobra decir que la condición de Eli ayuda bastante para este propósito).
“Déjame Entrar” es una película de vampiros diferente. Deja de lado los films donde seres chupasangre vestidos como fanáticos de Lacrimosa y Cradle of Filth viven amores churrihollywoodescos con mortales como tú y yo. De manufactura europea, impecables resultan la fotografía y el ritmo de la película, siendo en conjunto un paseo para los sentidos en la oscuridad y el clima gélido que aquejan a Escandinavia en ciertos meses del año, mientras que la escena de la piscina resulta por demás inolvidable.
Eli tiene todo para situarse al lado de Nosferatu, Lestat y claro, Drácula. Y hablando del Conde de Transilvania, Myspace México y JB tienen una sorpresa preparada. Visita
México de Noche y entérate cómo puedes asistir a una fiesta en el castillo del conde en Transilvania.

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EMB