me
he puesto seis veces seguidas sensitive para bajar de la nube y no
considerar arte y ensayo como lo mejor del pop shoegaze desde
psychocandy. he vuelto a visitar
el blog de shelflifedonde les citaban y me encuentro entre los comentarios con que la misma
beth arzy ha escrito cuanto le encanta el grupo. he corrido a la
estantería a buscar los cdrs de las sesiones de estrellas y limones
para comprender que ninguna de las canciones de esta segunda demo de
sundae sonó nunca en el baobab y me he acordado de ese precioso
artículo sobre flor de pasión en el que se comenta que el presentador
del programa incluso se llega a morder a veces el labio hasta sangrar
para evitar llorar por la emoción que le producen ciertas canciones.
pero
nada de esto funciona. mi labio y mi corazón se parecen a los de juan
de pablos mientras suenan estas cuatro nuevas canciones a todo volumen
en el equipo de música. con el pulso acelerado recuerdo cuando cris me
hablaba de cuanto amaba a trembling blue stars, the field mice, the
cure y otros cientos de grupos en esos jueves de indie local mientras
pinchaba canciones que sonaban como él también quería sonar. y como me
hablaba de sus nuevos proyectos y de llenarlo todo de guitarras en
perjuicio del sonido más electrónico de shizuka.
y por fin lo
han conseguido. sundae han logrado que les elogien sus grupos
favoritos, salir en el sello al que les encantaría pertenecer,
emocionar a quien escribe esta reseña y que todo el mundo hable de esta
demo que suena a indiepop de guitarras y que llega en el momento justo
para salvar nuestros corazones de eso que no sabes si es melancolía o
sencillamente un acto de justicia.
porque, como me ocurre desde
hace unos cuantos meses con the pains of being pure at heart o unos
cuantos años con the field mice, my bloody valentine, the cure o new
order, ahora mismo no puedo dejar de escuchar a
sundae. y no sé si lo voy a hacer algún día.