José Cruz Camargo Zurita nació el 2 de noviembre de 1955 en la ciudad de México. A los 10 años era un estudioso de los poetas españoles del "siglo de oro", a esa edad descubrió la sonoridad de la guitarra, sólo faltaba unir su lírica a las melodías para componer canciones. Inició como solista tocando en las peñas, su intensión de hacer blues en español en ese tiempo no era comprendida. También desde muy joven se especializó en la ejecución de la armónica, llegando al virtuosismo. Su primera composición, un blues en tonos menores, se llamó "Mesticia". Antes de los ochentas, viajó a Austin, Texas dónde acompañó al bluesista Mr. "O", tocando la armónica, esa experiencia marcó su camino y reforzó su convicción de hacer blues. Al iniciar la década de los ochentas, el Foro Tlalpan de la ciudad de México se convirtió en todo un semillero de la producción musical independiente. Ahí coincidieron, entre muchos otros, Jaime López, Jorge Cox Gaitán, Emilia Almazán, Roberto González, Eblem Macari, Jorge el "Coco Bueno" y caricaturistas como Ahumada y el Fisgón. Posteriormente, formó parte de Banco del Ruido (con Carlos Tovar y Armando Montiel) y llevó la dirección musical del grupo que acompañaba a Betsy Pecanins. A fines de 1985 fundó Real del Catorce. Desde entonces, es el compositor, cantante, armonicista, guitarrista y especialista en el dobro (resonador) de la banda. En la vertiente poética de sus composiciones asimiló la experiencia de un taller literario dirigido por el maestro Juan Bañuelos. De José Cruz, de su fuerza espiritual, surge la visión y la persistencia que proyecta en Real de Catorce.
Los aportes de Real no son para menos. Destaca, en primer lugar, la obra del compositor y fundador José Cruz. Sus canciones reivindican el lenguaje que nos da identidad, su estilo poético es único. La obra del compositor abre la posibilidad de entender el blues como un género universal. José Cruz creó blues en español cuando se pensaba que sólo era posible hacerlo en ingles porque el blues es el resultado histórico de la fusión de distintas músicas por lo tanto, no existe el llamado "blues puro". Desarrol1ó un estilo no comparable con otros en el manejo de letra y música, sobre la base de lo creado por los maestros, pero distinguiéndose de ellos con su propia personalidad. La visión del mundo que proyectan sus canciones nace del contexto de la cultura mexicana, de ahí su valiosa aportación al mundo. Gracias a su obra su trabajo puede ser ubicado como una de las más grandes aportaciones al blues contemporáneo.
Discografía
La discografía publicada en todos estos años da cuenta de las composiciones del autor, como "Azul", la infaltable rúbrica que cierra sus conciertos, "Devoto amor", "La venenosa", "Llévate la historia", "Pago mi renta con un poco de blues", entre muchas otras.
Su primer LP Real del Catorce (1986) marcó la pauta para convertirse en punta de lanza del blues en español en México.
Su segundo LP (1988) ya presagiaba los Tiempos Oscuros que vinieron después.
El tercer LP (1990) Mis amigos muertos, es un homenaje a los amigos que no llegaron vivos a los noventas.
El cuarto (1992) Voces interiores, marca el despertar espiritual del compositor, canciones como Niña virgen María, muestran el oficio alcanzado en la poética, una canción reveladora y emotiva, dedicada a una niña con el padecimiento del VIH.
El quinto disco Contraley (1994) expresa la evolución del autor en composiciones como Devoto amor, en la que incorpora una raga hindú, como muestra de que el género ya ha sido más que asimilado.
El Octavo disco Cicatrices (1998) fue considerado por el escritor José Agustín como una obra maestra y uno de los mejores discos a nivel mundial, la canción Hikuri tiene tanta fuerza expresiva como lo son fuertes las raíces de la cultura Huichola. En 1989 la historiadora Yolanda Moreno vio en Real de Catorce a uno de los exponentes de la música popular del futuro.
El disco Nueve (2000) reconoce al blues como la matriz de gran parte de la música popular actual que se produce en casi todo el mundo. Es una afirmación de su vigencia, de la riqueza de su pasado y del poder que tiene para seguir siendo una de las bases de la musica actual y futura.
El décimo disco Voy a morir (2002) es el epítome de la creación de canciones con la madurez del oficio de José Cruz donde el blues es transformado de tal manera que revela la visión de un visionario.