................
LAS VENTAS – 10 DE
OCTUBRE 2008
21:30 Hrs.
Los Secretos. 30 Años
de canciones.
Imaginaos la plaza de
toros de Las Ventas llena de gente, y un grupo que lleva 30 años
de canciones a sus espaldas en el escenario, con un largo camino, sin
grandes pretensiones, sin grandes ventas de discos, sólo son
ellos y sus instrumentos, sólo son ellos y sus letras cargadas
de sentimentalismo. Letras escritas con el alma.
Los Secretos celebraron
sus 30 años en el escenario en la plaza más importante
de España, en una de las plazas más importantes del
mundo.
Tal vez la tristeza de
sus canciones es la culpable de los sentimientos que llegan a aflorar
cuando se les escucha, tal vez sea el recuerdo de Enrique Urquijo el
que a menudo nos pone más tristes al oirles, tal vez sea
porque lo que hacen es verdadero y eso se percibe.
Empezaron unos minutos
más tarde de lo previsto. Y la aparición por sorpresa
del Gran Wyoming revolucionó la plaza. Con su particular humor
presentó a Los Secretos como “unos artistas con dos cojones
que llevan 30 años cortando el bacalao”
Entonces llegó el
primer impacto, que llegó directo como una flecha y empezó
con imagenes en una pantalla gigante en el centro del escenario,
proyectando fotos del principio como grupo hasta la actualidad. Los
acordes de la rickenbacker de Álvaro lo anunciaron con “Te
he echado de menos”. No podian empezar mejor. Fotos de Enrique iban
pasando mientras Álvaro le cantaba “te he echado de menos
hoy igual q ayer...”
Siguieron tocando algunos
temas imprescindibles como “pero a tu lado”, “no me imagino”o
“la calle del olvido”
Continuaron con un octeto
de cuerda tocando “No digas q no”, “Hoy no”, “Que solo
estás” y la primera colaboración de la noche llegó
con Miguel Rios y “Ojos de gata”
Mas invitados como
“Joaquin Sabina”, “Fito”, “Amaral” o “Manolo Garcia”
(que hizo una versión de “Volver a ser un niño”
deliciosa) alargaron el concierto a tres horas, un doble concierto de
Secretos, sin duda inolvidable.
Continuaron con los bises
y terminaron con un “Déjame” a capella, que coreó
toda la plaza. Por un instante miré hacia arriba, vi los
palcos llenos, el ruedo lleno, alcé la vista al cielo y
algunas nubes tapaban la luna, pensé que Enrique nos estaba
viendo desde allí.
Enhorabuena por seguir
ahi. Muchas gracias por la música.