El punk bogotano se llena de humor negro e historias cotidianas
Publicado en: Arte y Cultura, Bogotá, Historias de la ciudad,
El sonido del punk de Chite es más cercano al argentino, que habla de la vida corriente, que al español, cuyas temáticas se dedican más a la crítica al establecimiento.
La crítica irreverente, con humor negro, a la sociedad con historias cotidianas es su sello.
"Nosotros hacemos nuestras letras con todo lo que vemos a diario", afirma Diego Santos, su guitarrista, también politólogo. Por eso, las letras de sus canciones, con un alto contenido de humor negro, empatan perfecto con una realidad que se vive en las calles.
No son radicales pero, con la irreverencia característica del punk, expresan su visión crítica del país por medio de su música. Así aparece "Garavito Presidente" (Luis Alfredo Garavito, asesino y violador de niños), la canción que ataca a la clase política de este país. "Garavito está loco. La violencia de él es coyuntural. La de Uribe es estructural", dice Mario Mayorga, bajista de la banda y sociólogo.
"Luis Alfredo Garavito, asesino depravado; eres un fiel producto del sistema; los pueblos se parecen a sus gobernantes; deberías ser nuestro presidente…ya otros con sus manos ensangrentadas han sido nuestros jerarcas", dice un fragmento de la canción.
Sin embargo, este no es el primer mensaje mordaz que envian a través de su música.
La historia de 15 escupitajos bailables
El lenguaje de Chite en sus canciones es sencillo pero directo. Historias que, a pesar de que no parecen tener ninguna pretensión, llaman la atención a problemas sociales que afectan en cualquier comunidad.
De esta forma, un obrero que juega microfútbol, una mujer que se dedica a pedirle aguardiente a cualquiera, un marihuanero, dos chicas "hippies" o un tipo denominado el "gavilán pollero" son personajes del común convertidos en canciones para reflexionar.
¿Cómo? Pues ese obrero es estafado por sus patrones quienes le cambiaron sus derechos laborales por dos canchas de banquitas (esta canción se acopla al ritmo de "Trencito Cañero"); la "aguardientera" se autoproclama como objeto sexual (explícito) con tal de tener trago y buen carro; el marihuanero no puede abandonar en ningún momento su vicio; las dos chicas "hippies" son entes sociales; mientras que el "gavilán pollero" es un tipo que busca a cualquier mujer para reproducirse.
Esas situaciones tan evidentes pero que se esconden en el silencio y la aceptación de lo cotidiano son aquellas que no quiere olvidar Chite, cuyo nombre nace como palabra de rechazo.
"Lo que queremos es señalar esa realidad desde lo "micro" para quejarnos en general del comportamiento del macroentorno", explica Diego.
Una fama gracias a internet
"Nos ha ayudado mucho myspace (comunidad creada por google) para que la gente nos conozca", reconoce Camilo La Rotta, vocalista del grupo y diseñador de la imagen del mismo.
Desde 2003 están trabajando con Dario Bernal, ex bajista de la banda bogotana Defenza.
"Garavito Presidente" hace parte de su nuevo álbum "Punk para planchar", que sale con discos Zombie, propiedad de un amigo que los apoya sin ningún problema.
"Sacamos el primer CD con plata propia porque no queremos que nadie nos pida que cambiemos lo que estamos haciendo", explica Diego.
"Cada uno somos profesionales en nuestros campos . Hacemos música porque desde hace mucho somos rockeros y queriamos hacer nuestra propia música", afirma Mario.
Sin embargo, entre el público gusta su música y su estilo fresco y sencillo. En Bogotá ya es reconocido entre muchos punkeros y la gente ya habla de ellos, a pesar que su interés real no sea "ese mundillo de la fama", sino sólo hacer música.
Aquí pueden hacer click para conocer el último álbum de Chite e información sobre la banda.
Mucha energía y larga vida al rock.