FERIA DE MÁLAGA 2009
Cosa Mala, Hermanas Sister y Carmen Virus derrochan ritmo y arte sobre el escenario
21.08.09 -
TEXTO: AISTE CHOMICIUTE / FOTOS: A. SALAS
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Tabletom arrasó con su estilo propio.
EL año pasado se quedaron con las ganas: tocaron en la feria pero no salían en el cartel. Sin embargo, la noche del miércoles los chicos de Cosa Mala figuraban como invitados de excepción y fueron los encargados de dar el pistoletazo de salida en la noche más 'malaguita' de todas. Cosa Mala descargó su repertorio más aclamado con canciones como 'Volver a empezar' o 'Tu tienes estrella', aunque también versionaron temas de Fito Fitipaldis y de Kiko Veneno, que fueron muy bien acogidos. Jorge Hijano se lució en la batería, Alexis J. Chotro acompañó en todo momento con su bajo, Pako Jiménez respondió a la perfección como guitarra solista y Salvi Pariente se encargó de poner la voz y la guitarra rítmica.
Acto seguido, Hermanas Sister con su fusión de funk, jazz, pop e incluso punk, expresada con una voz ronca, muy sensual. Interpretaron temas propios que demostraron su profesionalidad en el ámbito musical.
Desde Barcelona llegaba, por tercera vez a la feria de Málaga, Carmen Virus con un sonido rock de influencias británicas y letras de carácter existencialista. Carmen García, hermana de Manolo García ofreció un espectáculo lleno de toques suaves y armónicos que dieron paso a potentes 'riffs' metálicos. Gracias a sus tablas supieron entregarse de nuevo tras un fallo técnico que les dejó sin sonido cinco eternos minutos. Consiguieron tranquilizar a un público preparado para la apisonadora que llegaría después: Tabletom.
Pero en esta noche de grandes artistas había uno imprescindible, José Fernández 'Lito', con su blues, soul y Rock&Roll. Cambiaron la intimidad de los espacios reducidos por un inmenso escenario y la potencia suficiente como para no privar a nadie del tremendo gusto que supone escuchar a estos magníficos maestros de la música. La fascinante voz de Suzzete Moncrief, inspirada en el aire del Bronx, inundó el escenario en cuanto apareció. Un verdadero placer para los sentidos.
Leyenda viva
A veinte minutos de las cuatro de la mañana, Tabletom se presentó ante cientos, miles de fans. La caseta estaba a rebosar y la expectación era máxima. Las dudas sobre la salud de Roberto se disiparon en cuanto agarró el micro: «¿Qué hay? Buenas noches» , y el público se encendió, y así hasta el último acorde. Esta leyenda viva demostró que no hay quien pueda con él; agradeció tras cada tema la presencia de sus admiradores. Este auténtico 'crack' genuinamente acompañado con guitarras, flautas traveseras, saxos y trompetas, mostró su característica voz rasgada, agónica e inconfundible que todos esperaban.