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FIVE EXPERIENCE

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Alejandro Rivero


Last Updated: 7/3/2009

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City: Madrid
Country: ES
June 8, 2009 - Monday 
El chicle y la literatura


No le ha bastado colarse en el inconsciente colectivo mundial como la golosina más refrescante y una de las más adictivas. Ahora también ha logrado un lugar en la literatura popular y científica, sin contar las manifestaciones de miles de personas alrededor del mundo que le dedican poemas y hasta cuentos. Obviamente os estoy hablando sobre el chicle y la popularidad que ha ganado gracias a su sabor, beneficios a la salud, entre otros factores.

Una de las últimas publicaciones científicas que toman al chicle como punto de investigación, es la realizada por la antropóloga y arqueóloga estadounidense Jennifer Mathews, que se ha dedicado a investigar sobre los orígenes del chicle, su descubrimiento y posterior comercialización y éxito en ventas. Su extensa investigación hecha libro lleva por título: Chicle: la goma de mascar de las Américas”. La primera parte del libro se centra en las regiones de México, Guatemala y Bélice, lugares originarios del árbol de zapotilla o también conocido como chicozapote, de donde se extrae el chicle, o al menos durante la primera etapa de su comercialización.

El estudio ha permitido conocer de cerca algunas costumbres de la sociedad azteca relacionadas con el chicle. Por ejemplo, que solo se permitía mascar chicle en público a los niños y a las mujeres solteras. Hombres y mujeres casadas que eran vistos haciéndolo en público eran catalogados como homosexuales y prostitutas, respectivamente. Sin duda, un interesante trabajo el de Mathews.

Después del trabajo de recopilación histórica de los primeros capítulos, la autora aborda el tema del chicle y su fuerte vínculo con la cultura popular estadounidense, sobretodo mantenida por los jóvenes. En la pantalla grande, los chicos quedaban mejor con un cigarrillo entre sus labios y convirtiéndose en chimeneas humanas, mientras que las chicas más interesantes siempre tenían un chicle en la boca, haciendo coquetos globos para después desinflarlos. Todo esto entre un sinuoso juego de miradas.

Aún hoy, mascar un chicle aporta a quien lo hace, aquel aire de parecer más importante. Pero esas ya no son razones válidas y suficientes para hacerlo. Al menos no en estos tiempos, en los que un chicle puede ayudarnos a prevenir las caries, a bajar de peso, dejar de fumar y un largo etcétera.

Os dejo con letras inspiradas por el chicle: Aquí una y aquí la otra.